Deuda bancaria de US$48 millones También irregularidades en la Empresa de Aeropuertos
Luis Galeano | lgaleano@elnuevodiario.com.ni Una serie de irregularidades con los fondos de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI), durante la Administración de Enrique Bolaños, entre las que destaca una deuda bancaria de US$48 millones, fueron denunciadas ayer ante la Contraloría por los actuales directivos de esa entidad.
La denuncia interpuesta por Juana Argeñal, administradora de EAAI; Orlando Castillo, Gerente General, y la financiera Martha Elena Espinoza, señala anomalías administrativas en el proceso de ejecución de los Proyectos de Ampliación y Remodelación del Aeropuerto Internacional “Augusto C. Sandino” en las etapas II, III y IV.
Esas irregularidades se dieron entre los años 1999 y 2006, cuando la empresa tuvo como autoridades a Mario Medrano y a Alfredo Chamorro. Ayer procuramos conversar con ambos ex funcionarios, pero no fue posible localizarlos.
Argeñal explicó que su denuncia se basa en los resultados de la auditoría financiera y de cumplimiento practicada en el período de julio de 2005 a junio de 2006 por la Dirección de Auditoría Interna de la EAAI, que fue recibida por la nueva Junta Directiva el pasado 26 de febrero. Relajo financieroEntre los señalamientos hechos se destaca la “pésima planificación financiera” y la “inadecuada planificación en las inversiones”, que dieron como resultado un alto endeudamiento de la empresa.
“El monto de la deuda al 31 de diciembre de 2006 era de US$48 millones, de los cuales US$31 millones se deben a instituciones del Sistema Financiero Nacional y con bancos extranjeros, hasta por la suma de US$15 millones”, se lee en la denuncia interpuesta ante el ente contralor.
El objetivo de este endeudamiento fue para financiar inversiones de reforzamiento, remodelación y modernización de la Terminal Aeroportuaria de Managua, sin que se previera la capacidad futura de pago que tendría la empresa para honrar las obligaciones financieras, con entidades como el Bancentro, Banpro y el Banistmo, principalmente.
“Todos ellos dieron créditos, y a pesar de tratarse de montos altos, las anteriores autoridades (de la EAAI) no se preocuparon por conseguir períodos de gracia, como se acostumbra en este tipo de préstamos”, dijo Argeñal.
Entre las irregularidades señaladas en el informe presentado por Argeñal, se revela que el proyecto de Ampliación de la I Etapa de Ampliación y Remodelación, inició bajo costos que sumaban US$1,000,000, y terminó costando US$2,364,000.
Lo mismo ocurrió con la II Etapa, que se inició con un estimado de costo de US$4.3 millones y finalizó costando US$21.5 millones, es decir, cinco veces más de lo previsto. De igual forma, la Ampliación de la II y IV Etapa, que inició con un costo estimado en US$13.2 millones, finalizó sumando US$20.3 millones, lo cual se constituye en dos veces y media más que el costo inicial.Déficit de US$2.4 millonesLos malos manejos y el desorden administrativo provocaron un déficit financiero hasta por US$2.4 millones en el flujo de operaciones, según la denuncia de Argeñal.
“Se obtuvo un crédito de US$15 millones del Reino de España a un plazo de 15 años, con un período de gracia que es el único crédito flexible obtenido. Con ese dinero se compraron radares para los aeropuertos de Managua y Bluefields, pero esa compra, según nos explicaron los expertos, era innecesaria, porque esos equipos los brinda Cocesna”, dijo Argeñal.
El presidente de la Contraloría, Luis Ángel Montenegro, calificó de “graves” los señalamientos de Argeñal, y prometió que incluirá el tema en la agenda del Consejo de contralores del próximo jueves, para decidir si se realiza una auditoría en la EAAI
Más anomalías
La auditoría de la EAAI señala que en los trabajos de las etapas II y IV de ampliación del Aeropuerto Sandino, se refiere a la construcción de la acera del costado norte del edificio, que fue dada a hacer dos veces, lo que incrementó los costos directos hasta en 238.08% del valor inicial.
También menciona que unos barandales que se dieron a hacer inicialmente con tubos de acero pintados en blanco, cuyo costo era de C$247,000, fueron cambiados por otros de acero inoxidable con un costo de C$329,000.
Asimismo, el documento refiere la compra de una lámina de acero que costó C$34,522.79, la cual fue comprada de nuevo debido a que la anterior no fue encontrada ni en las bodegas provisionales de Consovipe, ni en la de mantenimiento de la EAAI.
Otro de los señalamientos de Argeñal es la compra de una escalera eléctrica en las etapas III y IV del proyecto, a un costo de US$40,861.40 habiéndose adquirido otra de la misma marca y tipo de ejecución en la Etapa II, la cual dieron por “inservible”, entre otras.
Comentarios de nuestros lectores Roberto Escobedo Caicedo
A medida que avanzan las auditorías en todos los Ministerios y entes Autónomos, salen a relucir cada vez nuevos casos de corrupción cometidos por los funcionarios del Gobierno de la Nueva Era. En otras palabras, quienes se llenaban la boca de satisfacción diciendo junto con su jefe, Enrique Bolaños Geyer, que estaban combatiendo la corrupción, no hacían más que tender una cortina de humo, para mejor encubrir sus propios actos de corrupción.
Los millones de dólares malversados en los trabajos de remodelación, ampliación y modernización del Aeropuerto Internacional de Nicaragua, respondieron a una estrategia ampliamente utilizada durante el Gobierno de la Nueva Era. Licitaran o no licitaran la adjudicación de los respectivos trabajos, recurrían a las famosas "órdenes de cambio" para incrementar innecesariamente el costo final de cada etapa de un trabajo de mayor cuantía, disfrazando de esta manera las coimas que luego el contratista reembolsaba al titular de la institución involucrada en tales actos de corrución.
En la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales, había una Junta Directiva, presidida por Danilo Lacayo Rapacioli, a la que también pertenecían Pedro Solórzano Castillo, Reinaldo Hernández, Luis Debayle Solís, etc. Todos ellos son solidariamente responsables con los que desempeñaron el cargo de Gerentes Generales, Mario Medrano y Alfredo Chamorro, por cuanto eran elllos quienes aprobaban tales "órdenes de cambio".
Desechar una escalera mecánica completamente nueva. Mandar a repetir dos veces el mismo trabajo de construcción de un barandal. Comprar dos veces una lámina de acero, etc., son otros tantos actos de corrupción en que incurrieron los Gerentes Generales y Directivos de la EAAI.
Pero lo más lamentable del caso es que descuidaron el mantenimiento de la pista de aterrizaje del Aeropuerto Internacional de Nicaragua, por lo que en cualquier momento las líneas aéreas, pueden dejar de utilizarlo, ya que no ofrece las condiciones de seguridad necesarias.
La adquisición de las costosas Torres de Control, adquiridas con un préstamo de 15 millones de dólares concedido por el Reino de España, no eran estrictamente indispensables, como acertadamente lo señalan los expertos en la materia. Tanta prisa en mal invertir ese dinero, evidencia que hay coimas de por medio.
Aquí no cabe más que una auditoría especial de la Contraloría General de la República, para deslindar responabilidades y sancionar a quienes resulten involucrados en actos de corrupción y que no son otros que los Gerentes Generales y miembros de la Junta Directiva de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales.
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