Pinceladas de Nicaragua
Josep Camps* El pintor nicaragüense José Aragón expuso de nuevo su obra cerca de Barcelona. Lo hizo en el Centre Cultural Torre Balcells de mi ciudad, el Prat de Llobregat, entre mayo y junio de 2007. Anteriormente había exhibido pinturas en Sant Cugat del Vallès o en la misma capital catalana. Aragón quiso que la municipalidad que organizaba la exposición la llamara “Nicaragua, color y poesía”. Todo un excelente resumen que focaliza a la perfección el deseo expositivo de su autor.
Conocí a José Aragón hacia 1995. Por aquel entonces, él era el profesor de dibujo de un taller que realizaban un grupo de alumnos de la Escuela de Formación de personas adultas donde yo trabajaba. Pronto me percaté que compaginaba la enseñanza de pintar con la participación activa en organizaciones de solidaridad con Nicaragua.
Dio la casualidad que las dos salas que albergaban las obras de este artista de la pintura acogieron sendas mesas electorales para la elección de los representantes municipales. Todo un día, el domingo 27 de mayo, por más señas, desfilaron delante de sus obras tanto los miembros de las mesas electorales como políticos y, como no, los electores que decidieron ejercer su voto. Sea como fuese, ni que fuera de pasada, un gran número de espectadores tuvo la suerte de contemplar las obras.
La exposición de José Aragón, enamorado de la poesía, de su país y de sus gentes, armonizaba palabra e imagen. Tras la lectura de los textos que se exhibían, podríamos descubrir el ideario de autores favoritos del señor Aragón, entre los cuales yo citaría a los latinoamericanos Tomas Borge, Daisy Zamora, Edwin Castro, Luis Enrique Mejía Godoy y Pablo Neruda.
No debería olvidar al rey, filósofo y poeta prehispánico Nezahualcóyolt (1402-1472). De este monarca azteca, apodado “coyote que ayuna”, se conservan unos 30 cantos o poemas, uno de los cuales se expuso al público: “Nonantzin” que, traducido de la lengua náhuatl, significa “Madrecita mía” y que aquí estaba presentado en la traducción aparecida en uno de los libros de don Pablo Antonio Cuadra.
En los cuadros de José Aragón percibo cuerpo y alma. Es decir, expresión y sentimiento. El trazo de la línea es marcado, firme y decidido. No deja lugar a claroscuros. Chepe, así le llamamos los camaradas, es un maestro del dibujo a plumilla.
Los retratos son serenos y muestran los sentimientos humanos con verdadera pasión. Es más, su obra pictórica ha ganado en color y en profundad. Las pinturas atesoran el dominio del volumen, del espacio geométrico y de la coloración contenida. Dos técnicas, plumilla y acrílico sobre tela, que José Aragón sabe complementar perfectamente para ofrecer un contenido plástico sensual y plácido, surgido tal vez de un dulce sueño.
Pese a no conocer aún Nicaragua, el cuadro “Caserío con volcán” me llamó poderosamente la atención. Atrajo a mi memoria un viaje que realicé a Centroamérica en 1994. Me recordaba el paisaje del lago Atitlán en la no muy lejana Guatemala, al menos sobre el mapa para un hombre del mediterráneo como yo.
“Muchacha frente al mar”, “Pueblo de pescadores”, “Familia de pescadores”, “Maternidad”, “Pareja campesina”, “Pastor de cabras” o “Rostros de mi pueblo”, muestran con sencillez y amor la estima de un pintor por sus compatriotas nicaragüenses.
La naturaleza también es otro tema recurrente en las pinturas de José Aragón: “El viento”, “La alborada” o “Canción de primavera”. Y, sin olvidar, la expresión de los sentimientos que el pintor plasma de forma contenida en pinturas como “El sueño”, “Una canción” o “Ausencia”.
En definitiva, la propuesta “Nicaragua, color y poesía” que el maestro José Aragón expone constituye el mejor puente cultural para empezar a descubrir que, más allá del Atlántico, existen artistas de gran calidad y amigos de verdad.
Junio de 2007
* Historiador en el Prat de Llobregat
|
Cultural
Desenmascarando la “identidad nacional”
El nuevo “mesorrelato” latinoamericano
Presentan en Guatemala poesía del Che Guevara
Tesis doctoral de Karlos Navarro compite por premio en España
Dichosa Edad Media
Lección particular
El Canto Errante
Una poética de nuestro tiempo
La promesa cumplida de un gran poeta
Juan José Millás gana el Premio Planeta, de novela
Carlos Martínez Rivas: ¿Poeta maldito?
Los saberes fronterizos del giro decolonial
La mirada radical de Doris Lessing
Morir soñando
Sortilegio de una noche en llamas
Las lecciones de Fritongo Morongo
De Mesías a Cirineos
La británica Doris Lessing gana el premio Novel de Literatura
Para comprender el giro decolonial
Mujeres que han abierto brecha y quebrado esquemas
Presentarán colección miniatura de El Güegüence
Ensayo o novela
Lanzamiento de las 100 novelas para siempre
Entregan Premio “Ildefonso Palma Martínez”
Quedamos mano a mano
La omisión de la tradición
Contra los descoloniales
La piscina
Sólidos heridos
Mira si yo te querré
Feria Internacional del Libro con novedosas recopilaciones
Isolda Rodríguez en la Academia
Un Festival que promueve la paz en Colombia
Cuatro nuevos autores
María Moliner se lava la cara
Nuevas reflexiones sobre nuestra historia
Coronel Urtecho, su in terpretación histórica y la independencia centroamericana
Iván Uriarte y sus Imágenes para Dalí
El pretexto de Guillermo
Fritongo Morongo: una novela excepcional
Ensayista George Steiner galardonado en México
El profundo silencio de la historia
La honrosa tarea de perpetuar Managua
El desierto de Texas
Fernando del Paso gana Premio FIL 2007
Managua volverá a tener corazón
George Orwell nunca fue un comunista ortodoxo
Los nuevos intelectuales
Managua en el tiempo
Pinceladas de Nicaragua
Murió el escritor Francisco Umbral
Entregan Premio “Miguel Ángel Asturias” a Mario Roberto Morales
Banco Central convoca a concurso de narrativa joven
Las máscaras del texto
Perturbados por la nostalgia
X Feria Internacional del Libro en Centroamérica
Poemínimos completos I
Nueva generación de escritores latinoamericanos invade Bogotá
Recorrido cultural integral en Banco Central
Vargas Llosa, Pérez Esquivel y Mario Molina en Fórum de Monterrey
Desconexión editorial y creación universal
Jóvenes escritores creen que literatura extranjera los alimenta
Las 100 novelas para siempre del siglo XX
La fortuna de Matilda Turpin
Las pesadillas de un Patrimonio Cultural
Los héroes del algodón
Salomón de la Selva en una carta de Gabriela Mistral
Fritongo Morongo ¿la novela del Oriental?
Elecciones indirectas y disputa de poder en Nicaragua
Tierra sin tiempo, de Álvaro Urtecho
Tres comerciales para probar las carencias de Youtube
Bodegón de la luna
Relatos vertiginosos
Sandino e Idiáquez en el último libro de JEA
Un clown tras bambalinas
La aventura llegó a su fin
Al otro lado del San Juan
Ratatouille y otros gozos subversivos
Los Simpsons y el mito del calentamiento global
El Nobel para Ernesto Cardenal
En la ciudad de la furia
“Terminemos el cuento”
La Fantasma
Descolonialidad: el regreso de la emancipación
Comentarios al libro libertad y socialismo
Una ofrenda de palabras
Y la historia se hizo carne
Máscaras, muerte y escritura en Tierra sin tiempo
Viva la Lengua
Los vicios de nuestra administración pública
“Pensar sintiendo y sentir pensando”
El sonido de los aromas
Imagen e imaginación inodoras
Cultura Viva
El Despertar
Los dominios del aprendiz
“La poesía es una lógica inalienable”
Bibliografía rubendariana de los últimos diez años
Chaplin: el dolor de reír
Una forma de novela y de ser feliz
Elena Poniatowska gana el premio Rómulo Gallegos
Luz y sombra del desierto
Narrativa de la nación desde el arte y la cultura
Roberto Bolaño o la libertad de escribir
Escenarios
Diccionario del Español de Nicaragua
|