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  • EFE

En el pequeño Alfa Romeo MiTo, y particularmente en este caso con el sobrenombre “Junior”, para hacer un guiño a la clientela más joven, se cumplen de nuevo las expectativas.

La nueva generación de alfistas puede adquirir un coche deportivo por los cuatro costados, dotado de la moderna seguridad y distintivo por su estilo y contenidos técnicos.

Además, si se atiende al consumo y las emisiones, a su dinámica y a sus atractivas dimensiones, el vehículo analizado también puede llamar la atención de un público más adulto con un espíritu joven, aunque este no es su encuadre natural.

Por fuera, el MiTo Junior, fiel a la personalidad de Alfa Romeo, presenta un aspecto deportivo general que es acentuado por elementos diferenciados, como las llantas de aleación de 17 pulgadas de color blanco, las tapas de los retrovisores, también blancas en esta versión joven, y el vinilo “Junior” en el portón.

Además, las manillas de las puertas son de cromo satinado, al igual que el terminal de escape cromado, y las lunas traseras están tintadas, lo cual intensifica el tono deportivo de esta versión.

Facilidades 

El pequeño Alfa es un coche que invita a disfrutar de la conducción desde el mismo momento en el que se toman los mandos. El puesto de conducción tiene el sello característico de la marca, mantenido a lo largo de su existencia, y fácilmente percibido cuando se han conducido otros Alfa de épocas pasadas.

La ergonomía de conducción es claramente deportiva. Se tiene un fácil acceso a los mandos de control, entre ellos los del sistema de infoentretenimientoUconnect, firmado por Continental, que se muestra a través de una pantalla táctil de 5 pulgadas.

La pantalla táctil en color, disponible con o sin sistema de navegación desarrollado por Tomtom, permite acceder a la radio y a los soportes multimedia como el reproductor, iPod, iPhone o teléfono inteligente, que pueden conectarse mediante el puerto USB y el conector Aux-in. De este modo, en materia de conectividad es un coche que, sin grandes innovaciones, no se queda atrás de los equipamientos de los coches de su segmento.

El volante deportivo perfilado está forrado en piel y rematado con costuras blancas, al igual que el capuchón del cambio y la palanca del freno de mano. Los asientos, cómodos, cuentan con tejido deportivo techno negro y blanco con costuras blancas.

En cuanto al espacio, en los asientos traseros pueden sentarse dos pasajeros, aunque con estrecheces, en correspondencia con el tamaño del coche, de igual forma que la altura interior.

Así, las personas que midan más de 1.80 metros verán algo limitado su espacio, ya que las rodillas casi tocan el respaldo delantero. Algo que se puede acentuar si el conductor también es alto y el pasajero que sobrepasa la citada altura está situado detrás de él.

Sin embargo, el techo practicable ayuda a que esa sensación de falta de espacio se reduzca por la claridad que entra en el coche.

El maletero es un punto fuerte, con 270 litros, por lo que es bastante amplio para ser un urbano, aunque la línea de carga es muy elevada.

Esta versión Junior nos ofrece motores ya conocidos en el grupo Fiat. Se trata de los dos de gasolina Turbo TwinAir de 105 CV, entregados a 5,500 rpm, con un par máximo de 145 Nm a 2,000 rpm, y 1.4 MultiAir Turbo Gasolina de 140 CV con cambio automático “Alfa TCT”.

También cuenta con motores de menos potencia, el gasolina 1.4 de 78 CV y el analizado en esta prueba, el turbodiesel 1.3 JTDM de 85 CV.

Este último, algo ruidoso, desarrolla una potencia máxima de 85 CV a 3,500 rpm y un par de 200 Nm que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 174 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 12.9 segundos y registra 90 g/km de emisiones CO2 en el ciclo mixto. Con esta argumentación prestacional, este MiTo reduce lo deportivo a la estética y a la dinámica del bastidor, capaz de admitir potencias aún más elevadas que la del 1.4 de gasolina.

Una vez lanzado este MiTo es capaz de desarrollar ritmos ligeros de crucero, siempre que las condiciones del tráfico rodado no obliguen a bajar el ritmo y tener que hacer uso de la recuperación.

Si en aceleración no puede decirse que sea brillante, en recuperación tampoco lo es, porque necesita su tiempo para retomar el ritmo, a no ser que se use el potencial de la caja de cambios. En lo que sí es buena esta combinación motriz es en consumo. El real se acerca al oficial, siempre y cuando la conducción no exceda en energía.

El bastidor, con un ajuste de suspensiones que tiende a la firmeza, sobra para digerir los esfuerzos que puedan generarse con este motor, especialmente en los trazados con curvas, un escenario en el que, como buen Alfa Romeo, se mueve como pez en el agua.

En curva aparece un coche ratonero, ágil y divertido, a pesar de las limitaciones dinámicas procedentes del motor. Es fácil mantener un buen ritmo encadenando los giros porque el bastidor acepta bien los cambios de apoyo continuados. No va a hacer nada raro y los movimientos son limpios.

Detalles

En el campo de la seguridad, este MiTo, como el resto de la gama, equipa dispositivos electrónicos que ayudan a controlar el comportamiento dinámico del vehículo en cualquier circunstancia.

Los sistemas no son excesivamente intrusivos y dejan trabajar a los tres rodantes hasta ciertos límites.

El sistema ABS, el control electrónico de estabilidad y de tracción, además de la asistencia a la frenada de emergencia, la ayuda al arranque en cuesta, el control del freno motor al soltar el acelerador y la optimización de la frenada en curva, se encargan de corregir los excesos o los defectos de conducción.

En resumen, el Alfa romeo MiTo Junior es una atractiva opción de compra, a pesar de que, sobre el papel, no encaja entre una tipología de clientela muy determinada y exhibe un precio que limita su posición en sus segmentos de mercado.

  • 5 pulgadas es el tamaño de la pantalla táctil de color que posee el pequeño Alfa Romeo MiTo.
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