•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Según la evidencia contenida en la entrevista de Sean Penn con él, publicada en la revista Rolling Stone, Joaquín Guzmán, el exportador de narcóticos a Estados Unidos más exitoso de México, no es un hombre sesudo. Si lo fuera, reflexionaría sobre las muchas ironías que rodean a su recaptura el 8 de enero, después de dos fugas de prisiones de alta seguridad en 15 años.

Guzmán sabía que tenía una buena historia que contar, y esa fue la razón de que se reuniera en octubre con Penn, un ganador de dos premios Óscar como actor, en su escondite selvático en el Triángulo Dorado de la producción de drogas en México. Se dice que su primera fuga, en 2001, fue en un carrito de lavandería de la prisión. La segunda, en julio de 2015, fue a través de un túnel de kilómetro y medio de longitud, construido por ingenieros a quienes había enviado a Alemania a aprender el oficio, según dijo a Penn.

Entre sus periodos en prisión relativamente breves, Guzmán -mejor conocido como “El Chapo”- sanguinariamente convirtió a su banda de narcotráfico sinaloense en la más poderosa de México. Aparentemente, esperaba que los contactos de Penn en la industria del espectáculo condujeran no solo a un artículo, sino también a una película.La actriz Kate del Castillo también está inmersa en la tormenta.

LOS CONTACTOS

En un giro no intencional de la trama, los contactos de El Chapo con Penn y con Kate del Castillo, una actriz mexicana, al parecer ayudaron a las autoridades mexicanas a determinar su posición. Eventualmente, lo cercaron en una casa de seguridad en Los Mochis, una ciudad costera. Cinco de sus secuaces fueron abatidos en un tiroteo con marinos. Guzmán huyó de la refriega a través de otro túnel, pero fue aprehendido en las afueras de la ciudad. Eso dará tema para una película incluso mejor.

Ahora, el Presidente Enrique Peña Nieto y las autoridades judiciales estadounidenses, que están muy interesadas en El Chapo, deben decidir cómo sacar el mejor provecho de su caída. Todo indica que lo harán juntos.

La segunda fuga de Guzmán, no mucho más de un año después de su recaptura, fue un mal momento para Peña Nieto. Se dio después de la respuesta indiferente del presidente al asesinato de 43 estudiantes de Ayotzinapan, en el estado sureño de Guerrero, y denuncias de un conflicto de interés, negado por el presidente, en relación con una casa comprada por su esposa. Sus índices de aprobación cayeron a niveles más bajos que los de cualquier presidente reciente. Los funcionarios a cargo de la prisión de donde escapó Guzmán fueron arrestados, y el jefe de seguridad de Peña Nieto perdió su puesto.

EL GANADOR

La recaptura en Los Mochis ayudará a acelerar un renacimiento de la fortuna del presidente que ya estaba en marcha. El gobierno ha evitado desastres recientemente. Las reformas económicas de Peña Nieto están empezando a ayudar a las personas comunes. Por ejemplo, los cargos de telefonía móvil han caído gracias a las medidas para incrementar la competencia en las telecomunicaciones. Sus índices en los sondeos están aumentando.

Misión cumplida”. tras la recaptura de Joaquín Guzmán. Enrique Peña Nieto, presidente de México.

El arresto de El Chapo también debería alentar una cooperación más estrecha entre las autoridades mexicanas y estadounidenses. Esa relación sufrió después de que Peña Nieto llegó a la presidencia en 2012. Él dio marcha atrás drásticamente a la política de su predecesor de extraditar a los jefes del narcotráfico a Estados Unidos e impuso un control centralizado de los contactos entre los agentes mexicanos y los estadounidenses.

Después de la segunda fuga de El Chapo, Peña Nieto cambió de rumbo. Las extradiciones aumentaron de nuevo. Entre los deportados estuvo Edgar “La Barbie” Valdez Villarreal, quien es casi tan famoso como Guzmán. Él se declaró culpable de cargos de narcotráfico en un tribunal de Atlanta este mes. Las procuradoras generales de los dos países, ambas designadas el año pasado, están cooperando. Las autoridades mexicanas dicen que El Chapo será extraditado a Estados Unidos, más allá del alcance de sus colaboradores y los guardias carcelarios corruptibles de México, aunque pudiera tomar años.

¿ALIVIO?

Para la mayoría de las víctimas de la delincuencia mexicana, la captura del capo de la droga no ofrecerá mucho alivio. La influencia del cártel de Sinaloa, una operación de distribución de droga tradicional, bien pudiera menguar, pero es probable que abra oportunidades para grupos más peligrosos, como los Zetas y la banda Jalisco Nueva Generación, que obtienen su dinero en gran medida a través de la extorsión y el secuestro, dijo Alejandro Schtulmann de Empra, una firma consultora sobre riesgo político. El Chapo era una obsesión estadounidense, dijo, pero la prioridad para las autoridades mexicanas deberían ser los grupos que aterrorizan a los residentes locales.
Peña Nieto, quien tuiteó “misión cumplida” después de que Guzmán fue capturado, merece su momento de celebración. Ahora debe seguir adelante con la lucha contra la ilegalidad y la corrupción.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus