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¿Qué traman los consumidores de Estados Unidos? Cuando los declinantes precios del petróleo abarataron la gasolina, los economistas esperaban que se dirigieran a las tiendas y gastaran más. Sin embargo, el crecimiento no repuntó, provocando una reconsideración. Los datos dados a conocer el 29 de enero demuestran que la economía creció en solo 0.7 por ciento, anualizado, en el último trimestre de 2015, y en parte el culpable es la desaceleración del consumo.

Ahora, muchos analistas están afirmando que los consumidores han ahorrado la bonanza del precio del combustible. La realidad, sin embargo, es más matizada. Los estadounidenses, aunque más cautelosos desde la crisis financiera, han gastado más de sus recientes ganancias de ingresos, y el gasto de consumo continúa impulsando el crecimiento.

En 2014, los consumidores gastaron un promedio de 2,500 dólares, o 4.2 por ciento de su ingreso después de impuestos, en gasolina. Un año después, llenar el tanque se ha vuelto casi un tercio más barato. Eso dio a las familias una bonanza de unos 650 dólares, o 1.1 por ciento de sus ingresos de 2014. El empleo al alza y un modesto crecimiento salarial ayudaron a estimular su ingreso real ajustado a la inflación en 2.7 por ciento.

  • La amenaza más grande es si los salarios y el crecimiento del empleo se estancan al mismo tiempo que termina la ganancia extraordina-ria debida a un petróleo más barato.

Los consumidores apartaron parte de esas ganancias en sus cuentas de ahorros. La tasa de ahorros se elevó de 4.8 por ciento en 2014 a 5.2 por ciento en 2015. En diciembre, fue de 5.5 por ciento, el nivel más alto en tres años. Sin embargo, la mayor parte del ascenso del 2.7 por ciento en los ingresos reales se gastó. En octubre, JP Morgan Chase Institute, un grupo de análisis vinculado al banco, comparó las cuentas de los clientes en las áreas de mucho consumo de gasolina con las de clientes en lugares donde la gente conduce menos. Encontró que, por cada dólar que los consumidores ahorraron en gasolina, gastaron la misma cantidad en otra cosa.

Dólar fuerte

Eso significa que ahorraron 11 centavos de dólar, lo suficiente para elevar la tasa de ahorros, pero no lo suficiente para socavar la máxima de que la gasolina barata estimula el consumo. En general, el crecimiento del PIB, que fue de 2.4 por ciento para el año, ha desilusionado debido a otros dos factores. El primero es la inversión débil, gracias a la enclenque industria petrolera. El segundo es el dólar fuerte, que ha sido un lastre para las exportaciones.

El consumo contribuyó con 1.5 puntos porcentuales al crecimiento en el último trimestre de 2015, pero la inversión y el comercio restaron 0.9 puntos porcentuales. Si los consumidores no hubieran gastado más de sus ahorros de la gasolina, en otras palabras, el crecimiento habría sido aún más bajo.

  • 0.7 por ciento creció la economía de Estados Unidos en el último trimestre de 2015.

En general, los estadounidenses ahorran más que antes de la crisis financiera. De 2005 a 2007, la tasa de ahorros rondó el 3 por ciento, lo cual llevó a la deuda a alturas insostenibles. Gracias en parte a su prudencia reciente, los estadounidenses ahora tienen finanzas mucho más sanas. El valor neto de los hogares se sitúa en 630 por ciento de los ingresos, solo ligeramente abajo de su punto máximo en 2007.

Optimistas

A diferencia de entonces, sin embargo, la deuda familiar ha estado declinando. Una deuda más baja y tasas de interés más bajas han reducido los costos del servicio de la deuda de las familias de 13 por ciento del ingreso en vísperas de la crisis a 10 por ciento del ingreso actualmente, cerca de su nivel histórico más bajo.

Los consumidores siguen siendo optimistas sobre la economía. El índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan permaneció en gran medida sin cambios en enero, pese a la turbulencia en los mercados financieros.

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