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  • AFP

El Ejército de Estados Unidos aprendió la lección de sus guerras en Irak y Afganistán y ahora equipa a sus tropas con un nuevo dispositivo para detener las hemorragias.

Muchos soldados mueren desangrados al ser alcanzado por artefactos explosivos improvisados utilizados por sus adversarios.

El nuevo sistema es muy simple y permite detener las hemorragias encima de los miembros en donde los torniquetes utilizados actualmente son ineficaces.

El dispositivo se compone de un cinturón y bolsillos inflables que permiten comprimir venas o arterias en la ingle o en los hombros.

Puede ser colocado en menos de un minuto lo cual "es un factor crucial porque los médicos militares no disponen más que de unos pocos minutos para parar la hemorragia", dijo Ellen Crown, portavoz del servicio encargado de material médico del Ejército de Estados Unidos.

Ese torniquete fue utilizado por primera vez en combate en Afganistán cuando soldados estadounidenses y afganos salvaron a un efectivo del ejército nacional herido por los rebeldes.

Una bala se alojó en lo alto de su muslo y cortó la arteria femoral en un lugar donde un torniquete normal hubiera sido inútil.

Uno de los bolsillos inflables permitió comprimir la arteria y así salvar la vida del herido.

La generalización de ese equipamiento "es un medio para intentar salvar más vidas", dijo la médico jefe del Ejército estadounidense, general Nadja West.

El tradicional torniquete no tiene buena reputación en medicina de guerra, indicó. Si se coloca mal, daña nervios y tejidos del miembro herido.

El Ejército puso un especial afán en formar soldados para que los utilicen correctamente, dijo West.

"Ellos son quienes socorrerán primero a un compañero si ocurre cualquier cosa", explicó.

"Si los soldados están en un vehículo alcanzado por explosivo, puede que no haya un enfermero sino apenas un soldado sobreviviente que sepa colocar un torniquete en minutos", explicó.

Pequeñas esponjas

Según West, casi 93% de los soldados estadounidenses hoy sobreviven a heridas de combate contra 84% en Vietnam y 80% en la segunda Guerra Mundial.

Y esa tasa puede mejorar si se consigue contener mejor las hemorragias masivas; principal causa de muerte de los soldados heridos.

En 2005 en las guerras de Irak y Afganistán la distribución de torniquetes clásicos permitió bajar la cantidad de muertos por hemorragias de 23,5 a 3,5 decesos promedio por año, según la revista medica Journal of Trauma and Acute Care Surgery.

El Pentágono ha gastado millones de dólares para encontrar otras soluciones.

Un nuevo sistema llamado Xstat consiste en inyectar en la herida decenas de pequeñas esponjas que se hinchan en 20 segundos al entrar en contacto con la sangre u otros fluidos humanos y así permiten detener la hemorragia.

Ese dispositivo está siendo probado y fue utilizado recientemente en forma exitosa en un soldado herido, según el diario Army Times.

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