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  • EFE

Decenas de localidades en Canadá y Estados Unidos han experimentado en los últimos meses ataques, reales o imaginarios, de individuos disfrazados de payaso diabólico, una moda que algunos temen está alcanzado proporciones epidémicas.

La Policía de Toronto inició este miércoles una investigación después de que un grupo denominado "Clowns in the 6" ("Payasos en el 6") amenazara a través de medios sociales a varios colegios de la ciudad, el último de un creciente número de incidentes similares en toda Norteamérica.

El grupo amenazó a ochos colegios de Toronto a través de Twitter, Instagram y Snapchat, lo que obligó a la Policía a aumentar el número de patrullas en torno a los centros educativos identificados.

A pesar del incremento de la presencia policial, al menos un individuo disfrazado de payaso diabólico fue visto en los alrededores de un colegio de Toronto e incluso persiguió a un grupo de estudiantes a la salida de sus clases, según el padre de uno de los alumnos.

La Policía confirmó que dos adolescentes vestidos de payaso habían aparecido en una de las escuelas para filmar un video, aunque las autoridades no presentaron cargos contra la pareja.

El incidente es el último de una tendencia que en los últimos meses se ha repetido en decenas de localidades de Canadá y Estados Unidos y en los que individuos disfrazados de payaso diabólico amenazan e incluso atacan físicamente a los transeúntes.

La semana pasada, en una pequeña localidad de la costa del Atlántico de Canadá, un individuo disfrazado de payaso amenazador se ubicó de forma repentina en frente del vehículo que conducía Michelle Doubleday.

Según declaró Doubleday a una televisión local, el individuo empezó a correr de forma amenazadora hacia el vehículo. Presa del pánico, Doubleday puso el vehículo en marcha atrás y huyó del lugar a toda velocidad.

Mientras, en la localidad estadounidense de Odgen, en Oregón, la policía local ordenó el cierre de emergencia de dos escuelas cuando fueron amenazadas a través de los medios de comunicación social por personas vestidas como payasos diabólicos.

Desde hace semanas, relatos como estos se reproducen de forma casi diaria en Estados Unidos y Canadá hasta el punto que las amenazas, reales o imaginarias, están alcanzado proporciones epidémicas que pueden causar casos de histeria colectiva.

En varias universidades de Estados Unidos, centenares de estudiantes se han lanzado a las calles a la caza de payasos diabólicos que supuestamente merodeaban en los campus.

Y en la localidad de Orem, en el estado de Utah (Estados Unidos), la Policía tuvo que advertir que era ilegal disparar contra los payasos.

"Estas son siete palabras que nunca pensamos que pronunciaríamos...'Tengamos una conversación seria sobre los payasos'", publicó el pasado lunes en su página de Facebook la Policía de Orem.

El mensaje continuaba describiendo cómo la Policía había contestado decenas de preguntas sobre payasos y la preocupación de las autoridades por el tono de las cuestiones planteadas.

"'¿Puedo disparar o actuar contra alguien que está vestido de payaso?' Esa no es un pregunta para responder sí o no. Hay muchas variables", continuó el mensaje.

El problema ha alcanzado tales proporciones que ha sido planteado durante las conferencias de prensa diarias que celebra la Casa Blanca.

El martes, un reportero preguntó al portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, si el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, era consciente de la oleada de incidentes que involucran a individuos disfrazados de payaso.

Earnest contestó refiriendo la pregunta al FBI y el Departamento de Seguridad Nacional.

Pero no todo el mundo se siente amenazado por payasos en Norteamérica.

El lunes, el conocido autor de novelas de terror Stephen King acudió a Twitter para defender el buen nombre y la labor social de los payasos norteamericanos.

"Hey, es el momento de enfriar la histeria de los payasos: la mayoría son buenos, alegran a los niños y hacen reír a las personas", escribió King.

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