•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Las galerías del museo de Israel acogieron esta semana entre sus históricas piezas y antigüedades a tatuadores llegados desde California para marcar con tinta distintas imágenes a víctimas de guerra o ataques terroristas como parte de su tratamiento.

La organización Artistas Por Israel invitó a once tatuadores en el marco del proyecto “Curación de tinta”, que tiene como objetivo cubrir las cicatrices con este arte corporal y ayudarles en la rehabilitación a superar el trauma del sufrimiento físico.

Los artistas y las víctimas han tenido una comunicación previa para conocerse y convertir el proceso de tatuado en una terapia más, donde ambos son conscientes de la importancia de seleccionar y cuidar la creación de estas imágenes, que permanecerán para siempre en su piel.

Setev Soto movía con dedicación y cuidado su aguja en el hombro de Barak Miron, un israelí herido en 1999 en Líbano, que había elegido una imagen en la que una mujer sostiene entre sus brazos a un hombre para llevarle a un lugar mejor. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus