•   Managua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Cuando se trata de seres queridos que han muerto, Mesoamérica cuenta con tradiciones muy arraigadas para recordarlos y orar por su descanso eterno.

¿Sabías que el Día de los Muertos no es el mismo que el Día de los Fieles Difuntos? Los objetivos de cada conmemoración tienden a confundirse por la cercanía que tienen en el calendario.

A continuación una breve explicación de cada una.

La celebración del Día de los Muertos se celebra principalmente en México entre los días 1 y 2 de noviembre. En 2003 fue reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Dicha tradición se remonta a la era precolombina, pues antes de que la religión católica llegara a Mesoamérica, reinaba la creencia de una vida después de la muerte. 

Los españoles que llegaron a América en el siglo XVI recordaban a los muertos en el Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre.

Al convertir a los prehispánicos al catolicismo, hubo una mezcla de tradiciones, por lo que terminaron coincidiendo la festividad del Día de Todos los Santos y Todas las Almas con la tradición mesoamericana, creando así el Día de Muertos.

La otra tradición que caracteriza a la región, especialmente a los países de Centroamérica, es la celebración del Día de los Fieles Difuntos, que se realiza cada 2 de noviembre.

Según la doctrina de la Iglesia católica, se trata de una conmemoración en favor de todos los que han muerto, pero que aún no pueden gozar de la presencia de Dios, porque están purificando, en el Purgatorio, los efectos que ocasionaron sus pecados.

El Día de los Fieles Difuntos como tal fue instituido por el monje benedictino San Odilón, de Francia. Su idea fue adoptada por Roma en el siglo XVI y de ahí se difundió al mundo entero.

En Nicaragua, la celebración del Día de los Fieles Difuntos consiste básicamente en acudir a los cementerios para limpiar y enflorar las tumbas de seres queridos.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus