16 de julio de 2012 | 01:00:00


La corriente pesa más si lleva basura

Managua, Nicaragua | elnuevodiario.com.ni

Cauces se vuelven más destructivos


Arrojar basura a las calles y a los cauces no solo da mal aspecto a la ciudad y ocasiona obstrucciones en el drenaje pluvial

Por Jessie Ampié | Basura

Cauces se vuelven más destructivos



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Si usted ha ido al mar, ha experimentado el miedo de ser empujado hacia las profundidades por una ola, y si a esa agua le sumamos botellas, llantas, ramas y otros desechos, la fuerza de esa corriente aumenta, y solo así se compararía con la capacidad destructora de las escorrentías de los cauces, que son capaces de arrastrar un vehículo como si fuera una pluma, aunque tenga seis toneladas de peso. Con una potencia similar, el agua invade las zonas bajas de la ciudad de Managua

Arrojar basura a las calles y a los cauces no solo da mal aspecto a la ciudad y ocasiona obstrucciones en el drenaje pluvial, sino que se vuelve la fórmula perfecta para el desastre. Varios expertos en hidráulica explicaron que los objetos extraños (desechos) provocan un aumento en el peso del agua y duplican su volumen, ocasionando que las corrientes se vuelvan más destructivas.

Si bien las obras hidráulicas que se ejecutan en la capital toman como base un régimen histórico de precipitaciones, basta una lluvia para que los débiles sistemas de drenaje de la capital colapsen. Solo el pasado 29 de mayo, en la ciudad de Managua, según reportes del Ineter, cayeron 112 mm de agua, lo suficiente para que el sistema de drenaje pluvial colapsara.

El ingeniero Francisco Sarria, experto hidráulico de la Universidad Nacional de Ingeniería, recordó que el flujo superficial de los cauces es libre, y que la cultura de las personas influye mucho en el comportamiento de las aguas.

“El cauce se diseña para que fluyan las escorrentías superficiales ocasionadas por las precipitaciones, pero ahí vienen llantas, perros muertos, botellas, plásticos, y eso hace que el comportamiento del flujo cambie totalmente y las fuerzas aumenten, por el peso del agua y el volumen, que se puede elevar entre un 20 y un 30%”, precisó.

Detalló que los sedimentos disminuyen considerablemente la capacidad hidráulica de los cauces, y que “el agua circula por efecto de la gravedad: nada ni nadie la detiene”.

Velocidades superiores a las adecuadas

Según Sarria, las velocidades óptimas y máximas de las escorrentías se calculan en 0.5 y 1 metro por segundo, pero el agua que circula por los canales de la ciudad alcanza los dos y hasta los cuatro metros por segundo, que son medidas que provocan erosión de los taludes y bases de los cauces que no están revestidos.

En el caso de los cauces revestidos, si bien impiden la erosión, hacen que las velocidades de las aguas sobrepasen los cuatros metros, explicó Sarria.

“Los cauces han adquirido de 50 a 60 metros de ancho, producto de la erosión. La alcaldía maneja el tipo de estructura a construir para estos problemas”, agregó el ingeniero.

Cuenca deteriorada

Con el avance de la frontera agrícola y el desordenado crecimiento urbano en las partes altas, la Cuenca Sur de Managua ha sufrido múltiples transformaciones. Según Sarria, las urbanizaciones no toman en cuenta el drenaje superficial, y no hacen una buena estimación hidrológica para encauzar correctamente las aguas.

Dionisio Marenco, exalcalde de Managua, señaló que las malas prácticas agrícolas en las zonas altas erradicaron la cobertura vegetal, además, que la cantidad de sedimentos arrastrados ayuda a que se produzcan las inundaciones en la capital, pues las aguas bajan a velocidades superiores a los 100 km/h en una distancia que llega a tener 21.7 km.

Para Marenco, la solución de las inundaciones no radica en la parte urbana de Managua, sino en las zonas más altas de la cuenca, y en un trabajo en conjunto con otras municipalidades, como Ticuantepe, Nindirí y El Crucero.

Disipadores de energía: solución a medias

Para Sarria, desde el punto de vista hidráulico hay construcciones de “transición” --mejor conocidas como disipadores de energía-- que ayudan a disminuir la fuerza del agua para que esta choque con una estructura sólida y luego doble.

“En la intersección de El Dorado, la Alcaldía de Managua construyó un disipador de energía, el cual, a su vez, sirve de sedimentador. Todo el sedimento que viene de aguas arriba, lo capta ese tanque amortiguador. Las corrientes vienen con cierta velocidad, caen ahí, y eso hace que la aceleración disminuya, pero en este caso fue una solución que siempre da problemas”, agregó Sarria.

¿Qué falló? El experto señala que el diseño no fue el más adecuado, considerando que las pendientes conque se construyeron los cauces son suaves, es decir, de 0.25 o 0.30%, en comparación con el enorme caudal que circula por los canales.

En el caso de las cortinas hidráulicas, señaló que también son disipadores de energía, y que ayudan a que el sedimento cumpla una función diferente: ayudar a que los cauces recuperen su ancho original.

Micropresas no recogen suficiente

El ingeniero Óscar Gutiérrez, Director de la carrera de Ingeniería Hidráulica de la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI, indicó que el trabajo de recepción que antes hacían muy bien las micropresas, ahora es insuficiente.

“Las escorrentías crecieron, hay más asfalto, más casas, y el sistema de drenaje no cambió. Si las micropresas no existieran sería un caos, pero ahora se llenan rápido y se rebasan. Además, el Lago de Managua (Xolotlán), después del Mitch, no ha dejado de crecer, y el agua ya no filtra por los sedimentos”, explicó.

Según datos de la alcaldía, cada micropresa en Managua tiene capacidad para 300,000 metros cúbicos de agua, pero en temporada lluviosa estas llegan a recibir hasta un millón de metros cúbicos de agua.

En declaraciones a medios oficialistas, el secretario de la comuna, Fidel Moreno, detalló que a finales de este año se espera tener 20 micropresas, de las cuales 18 estarán en las partes altas de la ciudad, y dos en las zonas medias.

En cuanto a los problemas que se dan por el rebasamiento, reconoció que “los 7,000 metros cúbicos de agua que quedaron en la red causaron todos los trastornos que pudimos ver. El sistema de micropresas sí funciona, y está funcionado, está siendo muy efectivo para reducir y mitigar los efectos que producen estas lluvias; sin embargo, es insuficiente”, pero aseguró que están trabajando para solucionar esos percances.

Diseño define cantidad de concreto que se usará

El director del Instituto Nicaragüense del Cemento y el Concreto, Incyc, Andrés Lee, indicó que el tipo de concreto para cauces depende de lo que el diseñador quiere.

Explicó que para los canales se pueden especificar 3,000 o 4,000 PSI (libra por pulgada cuadrada), o entre 210 y 280 kg/cm2 de resistencia.

“Revestir los canales, además de dar seguridad para que no se derrumben, evita la erosión para que el agua fluya y evacue tranquilamente. Si tenemos un canal que no tiene revestimiento, cuando venga el agua lo socava”, advirtió Lee.

También dijo que la turbiedad del agua que va mezclada con todo tipo de desechos, es un problema, pues aunque hay canales revestidos, la basura y el sedimento los obstruyen y merman totalmente la capacidad hidráulica del cauce, y eso es lo que produce las inundaciones.

La Alcaldía de Managua “está revistiendo los canales para que esas socavaciones no se produzcan y no afecten los canales. Después solo falta tenerlos limpios, y es ahí donde debe apoyar la población, pues el problema ya no va a ser por erosión, sino por acumulación de sedimentos que terminan contribuyendo al colapso de los parales (soportes del cauce)”, agregó.

Jean Karl Aburto, Director de Infraestructura de Cemex, dijo que la colocación de concreto en los cauces ayuda a que el agua circule libremente hasta su punto final, y que este debe ser colocado en las paredes y en el fondo de los canales.

“La cantidad de agua que vaya a pasar te define qué tipo de espesor van a tener las paredes del cauce; todo es parte de la investigación, los metros cúbicos de agua en invierno. Con base en eso se define la proyección de seguridad; 20 o 30 centímetros de grosor, el diseño te dice eso, aplicar concreto en los cauces es funcional”, detalló Aburto.

Comentó que si bien hay otros materiales, el concreto es el que mejor ayuda a encauzar las aguas y evitar la erosión.

 


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