• Jun. 5, 2013, media noche

Bayardo Altamirano

 

Por muchos años Estados Unidos empleó el caballo de Troya de los Derechos Humanos para acusar a Cuba en Ginebra de violarlos. Tarde o temprano cae la máscara del mentiroso. Ahora los papeles se han invertido.

 

Hace poco, representantes de 24 países de América se reunieron en Tiquipaya Cochabamba para reformar el sistema regional de derechos humanos. Una de las propuestas es el cambio de la sede de la Comisión Interamericana (CIDH), actualmente en Washington.

 

David Choquehuanca, Canciller de Bolivia, resaltó que su país ha ratificado todas las convenciones de derechos humanos. Estados Unidos no ha ratificado ninguna y no tiene autoridad para criticar que otros violen los derechos humanos. Es una doble moral.

Pero veamos el caso de Cuba. No obstante el bloqueo y la guerra económica a que la somete Estados Unidos, Cuba ha alcanzado un alto desarrollo humano. Son extraordinarias sus conquistas en educación y salud. El ejercicio de los derechos humanos se extiende a otras esferas.

Es difícil imaginar un Estado que cautele los derechos humanos si no es capaz de garantizar a sus ciudadanos el disfrute de la educación y la salud, públicas, gratuitas y universales. El ejercicio efectivo de esos derechos es indispensable para que tenga vigencia el más importante de todos: el derecho a la vida, digna y plena. Podrán poner como preceptos constitucionales y legales las libertades y garantías democráticas, pero no serán funcionales si no se ejercen cabalmente estos derechos.

 

Cuba es ejemplo en garantizar todos los derechos. Contrario al estereotipo que intenta meter los periódicos imperiales, en la isla funciona una democracia participativa y protagónica en permanente construcción. Los dirigentes y el pueblo no están conformes con lo alcanzado y aspiran a mucho más, pero es difícil que otro país haya conseguido tanto, en condiciones tan adversas.

 

Antes que se aprueben las leyes se consulta con los sectores interesados, cómo harán con el Proyecto de Código del Trabajo, cuyo texto debatirán próximamente todos los colectivos laborales antes de su aprobación por la Asamblea Nacional.

 

Desde que triunfó la revolución no se practican ejecuciones extrajudiciales, no hay torturas ni desapariciones y nadie está encarcelado por sus opiniones políticas. Incluso muchos de los agentes al servicio de Estados Unidos viajan por el mundo difundiendo sus calumnias. Para muestra Yohani Sánchez, campeona de la mentira.

 

En Cuba no hay cárteles de droga ni grupos criminales ni masacres de ningún tipo. Pertenecen al pasado anterior a la revolución escenas de policías batistianos reprimiendo a garrotazo limpio las protestas sociales como ocurre diariamente en la muy democrática España. El sistema penal tiene fines reeducativos y los reclusos reciben un trato digno.

 

Para valorar los derechos de las mujeres daré algunos porcentajes. Constituyen 38.5 de la fuerza laboral, 53 de los investigadores, 65.6 de la fuerza profesional y técnica y más de 70 de los educadores y del sector judicial. Ocupan el 49 de las curules del Parlamento, a la cabeza de América Latina, y 15 puntos por encima de Estados Unidos en proporción de legisladoras. Dos mujeres son vicepresidentas del Consejo de Estado y de 15 legislaturas provinciales, presiden 10.

 

Oigan mujeres nicas, según un estudio de la ONG británica Save the Children, Cuba es el mejor país de América Latina para ser madre. Cuba ocupa el puesto 33 entre 176 países, donde Finlandia está en primer lugar y Estados Unidos en 30. El estudio toma en cuenta el bienestar, la salud, la educación y la situación económica de las madres, así como las tasas de mortalidad materna e infantil.

 

Estas son verdades como montañas. Las mentiras yanquis son apenas arena.

 

* Docente universitario

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