• Jul. 12, 2013, media noche

Un diario argentino publicó recientemente declaraciones del Papa Francisco, que revelan claramente las concepciones personales del Sumo Pontífice sobre temas económicos y sociales.

En tiempos modernos, la Iglesia católica criticó las injusticias y arbitrariedades vinculadas a la naturaleza cruel del liberalismo a ultranza (Rerum Novarum, Concilio Vaticano II). Desde Juan Pablo II se han reiterado los llamados en pro de una economía inspirada en valores morales, en función del bienestar común. El último llamado lo hizo Benedicto XVI, condenando las desigualdades entre ricos y pobres y la mentalidad egoísta e individualista que caracteriza al capitalismo financiero.

Los efectos nocivos de ese capitalismo han sido evidentes en las crisis recientes, tanto en EE.UU. como en Europa, donde las políticas de libre mercado y las medidas de ajuste fiscal han dejado a millares de personas sin trabajo o con empleos precarios en el corto plazo y un futuro oscuro en el mediano y largo plazo.

Antes de su elección como Papa, Francisco estuvo en contacto con la realidad cruel y brutal de nuestros países latinoamericanos, donde existen profundas desigualdades en los diferentes estamentos de la sociedad. Alguien que ignore esta realidad, podría tachar de radicales las declaraciones del Papa sobre economía y sociedad, pero en todo caso son congruentes con las brutales manifestaciones del capitalismo cruel en latinoamérica y otras partes del mundo.

El Papa conoce la realidad de los oprimidos, los desempleados y marginados frente a la corrupción política y el neoliberalismo desenfrenado; pero también está consciente de que los regímenes populistas y demagógicos instrumentalizan a los más necesitados en beneficio de sus objetivos políticos.MAGOGIA

Algunas declaraciones del Papa Francisco, son las siguientes:

-La “sed de dinero” de los hombres es una “sed inútil”. El dinero tiene que servir, no gobernar;

-“Es necesaria una reforma financiera junto con líneas éticas que produzcan una reforma económica, para beneficiar a todos. La antigua veneración del becerro de oro ha tomado una nueva y desalmada forma en “el culto al dinero y la dictadura de la economía”, que no tiene rostro y carece de una verdadera meta humana”;

-Una desalmada “dictadura de la economía” y la “crisis económica” han empeorado la vida de millones de personas en los países ricos y pobres;

-”La crisis económica ha creado temor y desesperación, disminuyendo el goce de la vida e incrementando la violencia y la pobreza, mientras más personas tienen problemas para subsistir y lo hacen en condiciones indignas”;

-”Mientras el ingreso de una minoría está creciendo exponencialmente, el de la mayoría se está desplomando. Este desequilibrio es resultado de las ideologías que sostienen la absoluta autonomía de los mercados y la especulación financiera y, por lo tanto, niegan el derecho de control a los estados, que son los encargados de bregar por el bien común”;I”Se ha establecido una nueva, invisible y, en ocasiones, virtual tiranía, una que unilateral e irremediablemente impone sus propias leyes y reglas. En muchos casos, el valor de las personas es juzgado por su capacidad para consumir”.

Francisco, insta a aquellos líderes políticos que ostentan el poder “a ubicarse realmente al servicio del bien común de sus pueblos” y a los líderes financieros “a tener en cuenta la ética y la solidaridad”.

Estas concepciones son verdaderamente relevantes para ser consideradas en la discusión de las ideas, estereotipos, paradigmas y teorías del Capitalismo y del Socialismo, sistemas irreconciliables que contienden en la arena político-económico-social, cada cual autodefiniéndose arrogantemente como el depositario exclusivo de la razón y señalando que es el otro el que tiene planteamientos equivocados.

 

* Economista, MBA

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