• Sept. 2, 2013, media noche

Con frecuencia escucho a personas mayores afirmar que en los años 60 y 70 los nicaragüenses estábamos en la gloria en lo económico y social. Veamos:

 

En efecto, para la década de 1960-70, el Banco Central de Nicaragua ofrece una tasa anual promedio de crecimiento de producciones de bienes y servicios (PIB) de 6.3% y un crecimiento del ingreso por habitante de 3.2% anual, solo superado en América Latina por México y Panamá y, en el caso del PIB, también por Costa Rica.

 

El factor fundamental que permitió esa “bonanza” económica fue una coyuntura muy favorable de los precios y de la demanda de las exportaciones agropecuarias. Por eso el algodón abrió una etapa de auge en la historia económica del país, hasta 1972, año en el cual se redujo su demanda internacional.

 

También adquirieron importancia la carne refrigerada, alrededor de la cual se generó una ganadería de naturaleza intensiva, más allá de la frontera agrícola. Igual el azúcar, que se producía en amplias plantaciones y, finalmente, el café gozaba de buenos precios y altas demandas de la posguerra mundial.

 

Todo esto creó una inusitada demanda de mano de obra, que incluso venía de Honduras y El Salvador, principalmente. Esta, aunque barata, generó bastante circulante y fortaleció la percepción de bonanza.

 

Además el precio internacional del petróleo era muy favorable, pues costaba 3.50 dólares el barril y el galón de combustible entre 3 y 3.50 córdobas. Todo esto facilitó que la moneda nacional mantuviera la paridad de 7 x 1 US durante años, lo cual daba estabilidad y acceso al mercado interno.

 

Las ofertas de algunas cosas eran así: Un nacatamal lo daban en 3 córdobas (Igual que un galón de gasolina), una libra de frijoles a un córdoba y una carrera de taxi a peso, lo que era caro en relación con el precio del galón de gasolina y a las cortas distancias.

 

Hoy parece claro que las tasas aceleradas de crecimiento del PIB y de las exportaciones no se vieron acompañadas por el desarrollo socio-económico, por ejemplo: El ingreso individual o PIB per cápita fue de U$367 dólares en 1970 en Nicaragua y en Honduras de 305, mientras en Costa Rica de U$714 en ese mismo año.

 

Los salarios urbanos eran de 500 a 700 córdobas (100 Dólares) y quien ganaba 2.000 Córdobas al mes (casi nadie) era dichoso, aunque ese salario en Dólares era menor a 300. Por eso eran frecuentes los cambios de domicilio obligatorios, pues si alguien alquilaba una vivienda modesta, tenía que pagar 300 a 350 Córdobas al mes, más luz y agua.

 

Se suma a esto que el analfabetismo era mayor del 53% en Nicaragua, la mortalidad infantil de casi 100 niños por mil nacidos vivos y que solo un aproximado del 33% de la niñez en edad escolar estaba en las aulas de clases, entre otros indicadores sociales.

 

Con seguridad, hubo quienes la pasamos bien en esos tiempos, pero no todos estuvimos en la gloria, ni fue tan “chiche” esa época; como algunos pregonan ahora.

 

* Economista

gustadol52@hotmail.com

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