• Mayo 21, 2008, 1:02 p.m.
Una vez más un boxeador nicaragüense fracasa en una pelea importante. Y una vez más la crónica deportiva lo vendió a los fanáticos como el gran favorito, como el súper peleador, pero la realidad demostró que su calidad deja mucho que desear.

Me refiero, como se sabe, a José “Quiebrajícara” Alfaro, quien en su condición de campeón y favorito, ofreció una presentación para el olvido. Fue realmente decepcionante.

¿Qué ocurre con los peleadores criollos? o mejor dicho ¿Qué pasa con el periodismo deportivo nicaragüense? ¿Por qué siempre escriben o dicen que nuestros peleadores salen como favoritos, y ya se ha vuelto una costumbre que regresen con las manos vacías?
 
A juzgar por la opinión de la fanaticada en los programas deportivos radiales y televisivos, seguimos sin entender lo ocurrido. Si escuchamos a los periodistas en los programas, después de la pelea, justifican diciendo que el resultado ha sido una gran sorpresa, y se olvidan que el “quiebrajicara” mostró y dio lo que podía dar.  Qué forma de justificar, pues más bien lucen empujados por su fanatismo y falta de profesionalismo.  

Y qué decir de la transmisión de la televisión. También dejó mucho que desear. Mis ojos vieron una pelea y mis oídos escucharon otra. Para los “gurús” del boxeo no se trató de un combate de fuertes intercambios, de tú a tú, donde “Quiebrajícara” se llevaba la peor parte hasta que logró derribar al japonés.
 
Los cronistas en general no se acordaron de la mandíbula “de cristal” de Alfaro. Nadie mencionó que antes de ganar el título, nuestro compatriota venía de perder tres de sus últimos cuatro combates. En lo personal no tengo nada contra “Quiebrajícara”, y fue para mí también una derrota sufrida y lamentable.

 Y volviendo con los “gurús” del boxeo, uno de los que supuestamente es una voz autorizada decía que vio “mal parada” la pelea, cuando la verdad es que si no han detenido el combate, lo más probable es que Alfaro aún estuviese internado en un hospital japonés.

“Alfaro perdió porque no se preparó a conciencia, esa es la verdad, nos engañaron a todos”, escuché decir al tricampeón mundial Alexis Argüello, para luego arremeter contra el entrenador de “Quiebrajícara”, Gustavo Herrera.

Otro ejemplo: en el caso de Luis Pérez, nadie dijo durante su estadía en el país que a su pelea iba excedido de peso, que se había descuidado en su preparación. En esa ocasión, también, vendieron falsas expectativas, lo que termina de decepcionar más al aficionado.

Pérez, también conocido como El Demoledor terminó “demolido” en un hospital de Las Vegas y para colmo de sus males regresó sin su permiso para pelear en territorio norteamericano.  Tantas veces pasó con Rosendo Álvarez, Ricardo Mayorga, Pérez y ahora el Quiebrajicara.

Lo cierto es que el “quiebrajícara”, y Pérez, se convirtieron en los últimos nuevos fracasos y super peleadores mediatizados, que dejan en evidencia la falta de profesionalismo del periodismo deportivo, que precisamente, por tener criterios de aficionado, confunden a la misma fanaticada.

Román “chocolate” González, es el boxeador que más se aproxima a las cualidades que erroneamente la crónica deportiva dice de otros pugilistas. En verdad, él se ha visto como un verdadero profesional, con una técnica depurada, y sobre todo responsable en su preparación.

Pero, también, el “Chocolate”, con todo y sus condiciones de superdotado, ya dio sus primeras señales de alerta. En su último combate en el país, sorprendió a la crónica porque no pudo noquear a un rival traído a la medida para aguantarle un par de rounds.

Una de las versiones decía que “Chocolate” se habría “descarriado” por un problema con su novia. Al menos esto dijeron algunos cronistas.

¿No han aprendido acaso, después de tantas experiencias a lo largo de los años?

El periodismo en Nicaragua en los últimos años ha dado pasos agigantados hacia la profesionalización. Ya es hora de que los colegas del periodismo deportivo también lo hagan.

¿Qué pasó realmente con Quiebrajícara? ¿Es un gran peleador, pero irresponsable en su preparación o fue una víctima de la crónica deportiva? Esperemos a ver que dicen los lectores.
Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus