• Dic. 4, 2013, media noche

 

Creo que al leer el título la respuesta sería: “No”. Sin embargo, quisiera hacer dos aclaraciones. La palabra “light” hace referencia a algo más liviano y no a dejar de comer o comer mal.

Creo que como parte del estilo de vida saludable, habrá ocasiones en que darse un gustito es aceptable, mientras haya moderación en la cantidad y además poca frecuencia. Así estaría bien.

Culturalmente las celebraciones de Navidad y fin de año están acompañadas de múltiples tentaciones gastronómicas.

Sin embargo, soy fiel practicante y convencida de poder comer y disfrutar de ciertas cosas de manera que nuestra salud se mantenga intacta. Arrancamos el mes de diciembre con fiestas y entusiasmo, celebrando al lado de un altar a nuestra Purísima. Por esto quiero proponerles una manera para que este acontecimiento, en vez de ser desorden, excesos y desborde, sea para disfrutar de las opciones más saludables y compensar los pocos extras que vayamos a tener.

Cada Purísima tiene sus propias características en cuanto a gastronomía se refiere, por esto trataré de darles información que pueda adaptarse a todos los estilos.

Tenga en cuenta

Priorice y disfrute el consumo de las frutas típicas en estos eventos, el banano, naranja, limón dulce, mandarina y caña son una saludable opción. Controle el consumo de bebidas dulces, el exceso de azúcares no es adecuado para nuestra salud, por esta razón solo ingiera un vaso pequeño de las bebidas típicas como el cacao o chicha.

Es importante controlar la cantidad y además es preferible todo lo natural y autóctono, a las bebidas endulzadas que vienen en bolsitas cajas o latas. Lo natural siempre es mejor.

Quitarse el antojo con poca cantidad de nancites o ayote en miel, almíbares, o cajetas es un truco ideal. Son muy cargados de azúcar, pero se pueden disfrutar con moderación.

En algunas Purísimas se acostumbra hacer un platillo un poco más formal como: nacatamales, indio viejo, arroces o comida más completa.

Esto podría constituir un tiempo de comida, o sea reemplazar un almuerzo o una cena.

Si comenzamos a sumar las calorías de todo lo mencionado anteriormente se hace un montón, por esto hay que tratar de evitar comer “todo“ lo que se ofrece y en “todas“ las Purísimas . Entre menos se escoja, es mejor.

Sugiero evitar llevar las tentaciones a casa, es mejor apartar la pequeña porción que se va a comer y el resto compartirlo con algún vecino o amigo. El otro aspecto que se debe considerar es que durante el día en que iremos a una Purísima hay que tener orden con la comida, evitar excesos de dulces, grasas y disminuir las calorías en los otros alimentos que se ingieran.

Como dice el refrán “una de cal y una de arena”.

Anímate e inicia tus celebraciones disfrutando de las Purísimas en versión light.

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