• Dic. 19, 2013, media noche

 

 

En esta época de festejos en todas las casas se acumulan las sobras de las Purísimas, los convivios, las fiestas y demás. Generalmente se sigue comiendo más de lo mismo, pero estos restos pueden aprovecharse de distintas formas.

Es importante que se pueda establecer alguna estrategia para que estas sobras se disfruten de forma saludable.

Revisa atentamente estas sugerencias y colócalas en práctica:

Ten en cuenta que las sobras muchas veces son una tentación y cuando las vemos queremos acabar con ellas. Si te desordena mucho tener restos de comida, deshazte de ellos lo antes posible; regálalos, congélalos, pero evita comer más de la cuenta.

Si tienes una colección de cajetas, guárdalas en un recipiente de vidrio o plástico bien sellado y consúmelas poco a poco o compártelas con tus amigos en la oficina u otras personas.

Cuando los restos son de carnes, pollos, pavos, jamones o cerdos, estos se pueden desmenuzar y colocar sobre tortillas de maíz, combinándolos con un pico de gallo y repollo para tener unos ricos tacos. También pueden colocarse dentro de un par de rodajas de pan integral con lechuga y tomate en forma de un delicioso sándwich.

Si se quiere estar más light en un caldo de pollo o de carne sin grasa se colocan múltiples verduras bien cortadas y cuando estén un poco blandas se le agrega la carne que tengas desmenuzada o cortada en trocitos y obtenemos una rica sopa. De igual manera, estas carnes pueden colocarse sobre una cama de lechuga, tomates, brócoli, palmitos o los vegetales que tengas; si te quedan uvas o manzanas, puedes incluirlas con un aderezo liviano tipo vinagreta, y obtienes una deliciosa y novedosa ensalada.

Si lo que te queda son las guarniciones, puedes congelarlas para disfrutarlas en los días siguientes como acompañamiento de las carnes que hagas en casa de forma cotidiana.

Cuando los restos son de relleno, puedes emplearlo en omelettes; también rellenando tomates o chiltomas o simplemente servido como “dip” que se consumirá con palitos de vegetales como apio y zanahoria.

El relleno puede consumirse también en sándwich o rellenando unos canelones, los que quedan deliciosos.

Si lo que queda es pan, este se puede consumir en los desayunos o en las cenas. Se pone a tostar y se raya para obtener un rico empanizador, o simplemente se usa para preparar una torta de pan.

En ocasiones quedamos llenos de ensalada. A esta puede quitársele la lechuga y el resto de ingredientes se refrigeran con más vinagreta para comer al día siguiente con lechuga fresca o solo los vegetales.

Estos vegetales también pueden hacerse a la plancha o calientes al día siguiente, si se conservan en buen estado. Lo importante de las sobras es mantenerlas refrigeradas y manipularlas de forma segura para evitar el desarrollo de intoxicaciones alimenticias.

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