• Ene. 29, 2014, media noche

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Siempre me he cuestionado por qué clasifican a las mujeres como el sexo débil. Decidí iniciar una investigación para encontrar la respuesta. Empecé por preguntar a mi círculo de allegados y nadie sabía el porqué; luego indagué en una biblioteca, pero tampoco conseguí ninguna explicación.

Finalmente busqué en internet, y tampoco tuve suerte. Desesperada por encontrar alguna pista, llamé a mi doctor y cuando le pregunté respondió: “Son consideradas el sexo débil porque la estructura corporal de ustedes es más pequeña que la del hombre”. Esta respuesta solo corroboró lo que siempre había sospechado; ¡que no tenemos ni un pelo de débiles!, ya que el tamaño del cuerpo es irrelevante para definir cuán poderoso es un ser humano.

Estudios lo comprueban

A continuación comparto con orgullo algunos datos científicos que descubrí y que comprueban lo poderosas y versátiles que somos las mujeres:

Vivimos más. Nuestro sistema inmunológico es más poderoso que el de ellos, por eso vivimos más. Ocho de cada nueve personas que cumplen 100 años son mujeres. Muchos hombres alegan: “¡Es que ellas nos matan!”, pero lo cierto es que estamos capacitadas para tolerar más dolor que los hombres. Somos las procreadoras, ¿hay que decir más?

Somos más diestras. El cerebro de la mujer tiene pensamientos entrelazados y puede realizar con eficacia varios trabajos al mismo tiempo; mientras ayuda al niño con la tarea, cocina, paga las cuentas, chequea sus correos, ‘retuitea’ un mensaje, mira la novela, habla por teléfono con su mamá y le envía un texto a su mejor amiga. Por el contrario, ellos piensan en forma lineal y son más eficientes cuando se enfocan en una tarea a la vez. Hay algunos hombres que son capaces de hacer dos cosas simultáneamente, como mi exmarido, que podía ver un juego de fútbol ¡y a la vez tomar cerveza!

Somos mejores empresarias. Las estadísticas muestran que las empresas dirigidas por féminas permanecen vigentes por más tiempo que otras compañías. Esto se atribuye a que las mujeres desarrollan mejores relaciones interpersonales entre sus empleados, clientes, proveedores y socios, lo que resulta en un negocio más fructífero.

Además de lo mencionado, ¡somos más bellas! Y ellos son los primeros en asegurarlo. La belleza de una mujer tiene tal poder, que puede derretir corazones, abrir puertas, parar tráfico, inspirar poetas, pintores, músicos ¡y hasta ocasionar guerras!


Para más motivación visita: El Empujoncito de Maria Marin en www.youtube/MariaMarinonline.com y síguela en twitter @maria_marin

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