• Abr. 20, 2014, media noche

Por Sarah Covington-Kolb, Sharon Schindler Rising y Deborah L Billings.

El embarazo es mucho más que una condición biológica, es un cambio de vida; probablemente el más trascendental que tenemos en nuestras vidas. Es un viaje de nueve meses de duración que es físico, emocional, logístico y espiritual; a la vez maravilloso y difícil. La atención prenatal tiene la responsabilidad de asegurar que la parte física de ese transcurso proceda bien. Sin embargo, sabemos tanto intuitiva como empíricamente que nuestro bienestar físico depende en gran medida nuestra salud emocional. Aun así, la asistencia médica tradicional no incluye tiempo o conocimientos para abordar los muchos factores que afectan a nuestra salud física y emocional. Simplemente maneja los resultados físicos tal como se manifiestan.

Por Sarah Covington-Kolb.

Mientras escribimos esto en la oficina de una clínica de obstetricia y ginecología (OB-GYN) en Carolina del Sur, puedemos oír a grupos de mujeres embarazadas y sus proveedores de asistencia médica que ríen y conversan. Ellos han terminado con su evaluación física –presión arterial, crecimiento del bebé, latidos del corazón del bebé – y ahora, como grupo, están explorando qué es lo que realmente está pasando con ellas físicamente y emocionalmente – sus relaciones, estrés, malestares físicos, preparación para cuidar de un bebé y otras cosas más. Ellas son pacientes de CenteringPregnancy.

CenteringPregnancy es un grupo de atención prenatal en el que de 8 a 10 mujeres con fecha de parto en el mismo mes hacen todos sus chequeos médicos de rutina juntas en 10 sesiones de dos horas cada una a lo largo de su segundo y tercer trimestres de embarazo. Cada grupo obtiene toda la atención médica que recomienda el American Congress of Obstetricians and Gynecologists, autoridad en obstetricia y ginecología en Estados Unidos. Esto incluye los trabajos de laboratorio, además de tiempo extensivo en el grupo con otras mujeres embarazadas y su proveedor de atención médica para la educación en salud y asistencia social. El Centering Healthcare Institute (Link en inglés) desarrolló y hoy administra el modelo de atención de CenteringPregnancy y proporciona capacitación y tutoría a los alumnos, materiales para pacientes, un plan de estudios para las sesiones de grupo y asistencia en la reorganización de espacios para que puedan dar la mejor asistencia prenatal grupal.

A pesar de la presencia del proveedor de atención médica (“experto”) y un plan de estudios, CenteringPregnancy se enfoca intencionalmente en ser un modelo de atención centrado en la paciente y busca empoderarla. No hay ninguna “enseñanza”, los proveedores facilitan los debates y alientan a las pacientes a que traigan ellas mismas sus temas de preocupación y exploren sus propias ideas y soluciones. Una parte de la experiencia de CenteringPregnancy busca que las mujeres encuentren y confíen en su propia sabiduría y desarrollen su sentido de autoeficacia y confianza como madre y como usuaria de asistencia sanitaria. Los grupos dirigidos por pacientes son más interactivos para el asistente sanitario, pues las mujeres mismas traen soluciones e ideas creativas a la discusión, se vuelven más honestas sobre sus experiencias y sueños, se vinculan con las otras mujeres y su asistente y disfrutan de la sensación de alivio al ver abordadas sus necesidades integrales de salud.

Una enfermera-matrona certificada, Sharon Schindler Rising, desarrolló el modelo de CenteringPregnancy hace 20 años porque estaba cansada de correr con citas prenatales de asistencia tradicional estando siempre atrasada. Lo que comenzó como una manera de proporcionar mejor satisfacción para la paciente y los asistentes ha resultado ser un método altamente eficaz para mejorar la salud y el cuidado de la salud – muchos estudios (links en inglés) han encontrado una disminución significativa en los nacimientos prematuros entre las pacientes de CenteringPregnancy. Los nacimientos prematuros fueron un constante y muy serio problema (link en inglés) en los Estados Unidos, con más de medio millón de niños nacidos prematuramente. cada año, costando más de 26 mil millones de dólares por año en costos médicos y sociales y abrumando a familias con discapacidades que pueden durar toda la vida. CenteringPregnancy es una de las pocas intervenciones basadas en evidencias que ayuda a prevenir los nacimientos prematuros.

Se ha documentado poco el impacto de CenteringPregnancy en las experiencias del embarazo y los resultados entre las mujeres latinas y las de inmigración reciente de países latinoamericanos. Algunos estudios disponibles muestran (links en inglés) que está teniendo un impacto positivo en los nacimientos prematuros, así como en las mujeres que perciben apoyo social durante el embarazo y su satisfacción con los servicios de atención prenatal.

No hay ejemplos documentados en América Latina y el Caribe que sean comparables a CenteringPregnancy. Es por ello que hemos querido publicar esta información en Gente Saludable. ¿Sabes si hay proyectos similares de atención prenatal en la región? ¿Crees que podrían funcionar? Háblanos de ellos en la sección de comentarios más abajo o en Twitter.

Sarah Covington-Kolb, MSW, MSPH, es la coordinadora del programa de CenteringPregnancy

Sharon Schindler Rising, CNM, MSN, es la fundadora y presidenta del Instituto Centering Healthcare.

Deborah L Billings, PhD, es miembro del cuerpo docente del Departamento de Promoción de la Salud, Educación y Comportamiento de la Universidad de South Carolina.

Esta Columna fue originalmente publicada en el Blog Gente Saludable del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

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