• Ene. 1, 2015, media noche

Hemos disfrutado el encanto de las navidades y las fiestas de año nuevo. El 2015 es ya una realidad, dispuesto a dejar su huella en la inmensidad del tiempo. De nosotros depende que su paso sea firme, cargado de sueños, trabajo y éxitos.

En 2014 laboramos duro, cometimos errores, logramos triunfos, ganamos experiencia y conocimientos. Nos preparamos más para enfrentar esta nueva etapa, que no debe interpretarse como un simple cambio de fechas, sino como una fecha de cambios. ¡De cambios para bien!

Se impone ahora la necesidad de meditar, después del jolgorio de las celebraciones. Este tiempo nuevo es perfecto para hacerlo, y comenzar así el nuevo ciclo de doce meses cargados de objetivos y deseos bien definidos.

Recientemente concluyó el primer reto de meditación, que tuve la oportunidad de compartir con el médico y conferencista indio Deepak Chopra. Este desafío nos preparó para conocernos mejor, para tener una idea más clara de nuestras virtudes y defectos. ¡Nos preparó también para encarar el nuevo año!

Meditemos y autoanalicemos, desde lo más profundo de nuestro ser, todo aquello que hicimos en 2014. Vamos a cerciorarnos de lo que debemos cambiar o mantener, hagamos posible que nuestra fuente de conocimientos crezca para ponerla en función de la creatividad propia, uno de los objetivos del reto.

Es idóneo meditar en los primeros días del año, y de esta manera aprovechar al máximo todo lo que 2014 nos ha heredado. Si aún no dominas el arte de meditar, siempre puedes marcarlo como uno de los objetivos del nuevo año. Aprovecha el impulso.

Hay preguntas que no debemos obviar: ¿En qué punto del camino de la vida estamos? ¿Cómo fue nuestra relación con la familia, en el trabajo, con los amigos? ¿Qué hicimos mal? ¿Qué debemos cambiar? ¿Cómo mejorar? ¿Cómo podemos hacer más eficaz la relación entre nuestro yo interno y el mundo exterior? ¿Cómo lograr una mayor armonía con los demás y con la naturaleza? ¿Practicamos el perdón? ¿De qué nos arrepentimos?

Cito a la Biblia: “Señor, ensénanos a contar bien nuestros días, para que nuestra mente alcance sabiduría”. Reflexionar y meditar desbordan la fuente de la sabiduría humana, permiten aprovechar aún más el tiempo. El año 2015 nos regala 365 días. ¡Vivamos plenamente cada uno de sus segundos!

 

www.IsmaelCala.com

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