• Abr. 9, 2015, 1:20 p.m.

Los Jefes de Estado y de Gobierno de todo el Hemisferio Occidental se han reunido cada tres años desde 1994, para abordar los desafíos fundamentales que enfrentan los pueblos de las Américas.  La Cumbre de las Américas que iniciará este 10 de abril presentará una nueva e histórica oportunidad para profundizar las alianzas, colaborar en los desafíos compartidos y lograr compromisos tangibles para asegurar un futuro más promisorio para todos los pueblos del continente. 

Desde la primera Cumbre de las Américas realizada en 1994, las Cumbres han constituido un foro para abordar temas de política de interés común para los gobiernos del Hemisferio Occidental y para lograr  acuerdos de alianzas entre los sectores público y privado para enfrentar los principales desafíos de la región.  Estados Unidos está trabajando de cerca con todos sus socios de las Américas para asegurar que en esta Cumbre se mantenga nuestro común compromiso con el desarrollo económico inclusivo, la democracia y los derechos humanos, a la vez que se asegura el fuerte compromiso de los líderes de gobierno, de los grupos de la sociedad civil y de los sectores empresariales de la región.  Si bien existe una gran expectativa sobre el efecto que tendrá la Cumbre en las relaciones bilaterales de Estados Unidos con otras naciones en el hemisferio, creemos que hay otros temas que unen a las Américas y que van más allá de cualquier tema bilateral.  Estados Unidos considera que mediante un debate franco, es posible trabajar unidos para ampliar los beneficios que brindan una sociedad civil activa, instituciones democráticas fuertes y una prosperidad compartida dentro de cada nación.  Como expresara el Sub-Secretario General de la OEA Albert R. Ramdin en una conferencia realizada recientemente en Managua, “no existe un instrumento más poderoso que el diálogo para resolver las diferencias”.

El tema de la Cumbre de este año es Prosperidad con Equidad.  La promoción del desarrollo social es un tema clave del enfoque integral de Estados Unidos en torno a las alianzas en el Hemisferio Occidental.  Las redes de protección social y los sistemas educativos débiles o inadecuados limitan el crecimiento y obstaculizan las oportunidades económicas y sociales.  La estabilidad regional y la prosperidad de largo plazo en la economía global dependen de la promoción de la justicia social y de las mejoras en el acceso a los servicios, como la capacitación laboral y la educación a los grupos marginados y vulnerables que les brinde las habilidades que necesitan para poder competir con la fuerza laboral del siglo 21.

Durante sus reuniones e intervenciones en la Cumbre, el Presidente Obama hará énfasis en el compromiso que tiene Estados Unidos con la transparencia, la participación ciudadana y el acceso a la información y con la sociedad civil y las iniciativas en pro de un gobierno abierto.  Asimismo, se espera que el Presidente Obama anuncie nuevas oportunidades de financiamiento dirigidas a mejorar la educación, las capacitaciones y los programas de empleo para los jóvenes de Centroamérica y el Caribe.  Tales oportunidades estarán dirigidas a beneficiar a las poblaciones marginadas y a los más necesitados.  No obstante, para que estas oportunidades de desarrollo sean sostenibles, se necesita que existan también instituciones fuertes, una activa participación de la sociedad civil y un sector privado audaz y pujante.

*Embajadora de Estados Unidos en Nicaragua

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus