• Jul. 3, 2008, 4:20 p.m.
¿Qué misterioso poder tienen los dictadores de Nicaragua Rosario Murillo Zambrana y Daniel Ortega Saavedra para dominar a su gusto y antojo un país de 6 millones de habitantes y a sus instituciones?. Tener poder sobre personas humildes, pero también sobre intelectuales y líderes de trayectoria política, social, económica e incluso religiosa ¿Qué sortilegio han hecho estos para mantener cautivos y sin memoria histórica a un treinta y ocho por ciento de la población nicaragüense que votan por Daniel Ortega despues de largos diez y seis años fuera del poder?

Los analistas políticos dirian invariablemente: “Daniel es un caso tipico de caudillismo latinoamericano” Lo cual es una verdad a medias, porque con esta rara pareja, siempre nos queda la sensación de que hay algo que escapa a los parámetros lógicos; algo oscuro, que no nos permite entender a fondo esta exagerada influencia de los Ortega-Murillo en la vida total del país.

Extrañamente todo les sale bien. Todos los Poderes del Estado, sin excepción, obedecen sus caprichos dictatoriales; todos, incluyendo las Jefaturas de la Policia y del Ejército Nacional, que tanto pregonaban el embuste de su profesionalismo en los gobiernos democráticos anteriores. ¿Qué conjuros hacen para dominar a tantas mentes pensantes; gente mucho más preparada que ellos mismos? Tienen ellos acaso una especial bendición de los cielos; un mesianismo que cumplir; un magnetismo hitleriano; o más bien poder invocado?

Nadie pone en duda que Ortega y la Murillo han adquirido sagacidad política a lo largo de muchos años, desde sus tiempos revolucionarios. Se han vuelto zorros. Y para muestra, tenemos a un Daniel Ortega, quien “evolucionó” de ser uno de los negociadores del FSLN en Costa Rica, en los últimos dias de la dinastía Somocista, a ser ahora el político más mañoso, más manipulador, pactista e inescrupuloso de la historia reciente de Nicaragua.

Esta pareja tiene la rara virtud de analizar a detalle, los lados flacos y las vanidades de la gente servil de las que se rodean. En buen nica: adivinan por donde comen sus tontos útiles. Todo les funciona a pedir de boca. Se puede decir que van viento en popa, hasta ahora. Se han llevado en el saco a gente humilde y a gente de leva. Han podido pervertir-no se sabe cómo-a personas que tuvieron una limpia trayectoria democrática como el social demócrata Agustin Jarquín Anaya y la rancia política conservadora Miriam Hernandez, convertidos ahora en defensores oficiosos de la pareja real.

¿Qué pasa aquí? ¿Cómo se explica que personas antes tan honorables aparezcan de la noche a la mañana convertidos en marionetas, en zombies, en nada; en seres que no reaccionan? ¿No es ésto extraño? ¿Qué ha pasado con la dignidad de personas como Jaime Morales Carazo o un Edén Pastora? ¿Cómo puede esta pareja mantener tan monolíticos (hechos piedra) a sus diputados en la Asamblea Nacional; tan monolíticos que ni siquiera uno se rebele a sus directrices verticales? ¿Qué les pasa a los diputados liberales que hoy dicen una cosa y mañana otra, irrespetando la voluntad del pueblo que los eligió? ¿Qué les pasa a los representantes de los poderes Judicíal y Electoral, que se han vuelto sirvientes descarados de Ortega? ¿Qué les pasa al Fiscal General de la Républica Julio Centeno Gómez y a la Contraloría que no miran nada anormal en los petrodólares de Ortega, pero andan cazando a Montealegre por el caso de los Cenis? ¿Qué le pasa al beligerante Cosep? ¿Qué les pasa a todos, como para no darse cuenta que están enlodando sus nombres para la historia de Nicaragua junto con el de Ortega? ¡¿Qué les pasa por Dios?!

La descomposición política y social que se esta dando en Nicaragua es absurda, pero tan absurda, que ya sobrepasa a las dictaduras de Cuba y Venezuela respectivamente, que es mucho decir. Nicaragua es Macondo elevada a la enésima potencia. En Cuba, por ejemplo, se sabe que Castro es un dictador omnimodo y ya! Ahi no existen los partidos políticos. El domina hasta la respiración del sufrido pueblo cubano. Se entiende. En Venezuela, Chavéz tiene el poder inmenso de sus petrodólares para comprar conciencias y un poder legislativo sin oposición; se entiende. Pero en Nicaragua, donde hay todavía ranuras democráticas viables, con una maquinaria de poder como lo es el PLC, bien organizado, con presencia en todo el territorio nacional y con políticos liberales muy capaces como un Wilfredo Navarro, Leonel Teller, Roberto Herrera, Manuel Martínez y Eliseo Nuñez Hernandez ¿Qué hacen? Se plegan mansamente a un pacto sucio en donde negocian su dignidad por unas cuantas migajas. ¡¿No es esto absurdo?!

Nicaragua no necesita personas como estas; necesita personas que la amen, que la honren y la defiendan. Ciudadanos-no perfectos-pero valientes, como Dora Maria Téllez, Carlos Tünnermann, Azalya Áviles, Moisés Hassán, Vilma Nuñez, Eduardo Montealegre, Violeta Chamorro, Alejandro Serrano, Sergio Ramírez, Roberto Courtney, Hugo Torrez, Sergio García, Noel Vidaurre, Sofia Montenegro, José Rizo, Víctor Hugo Tinoco, Ernesto Cardenal, Neguit Eslaquit, Leopoldo Brenes, Bernardo Hombach, Edmundo Jarquín, Henry Ruiz, Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy,Victor Tirado Lopez, Luis Carrión, Enrique Sáenz, Jaime Arellano, Mónica Baltodano, los hermanos Chamorro Barrios, Virgilio Godoy, Enrique Quiñónez, José Pallais, Máximino Rodríguez, Alejandro Bolaños, Dionisio Marenco, Antonio Lacayo, Mauricio Mendieta, el verdadero Partido Resistencia, los Diputados dignos que no han claudicado; los nuevos líderes de la juventud que comienzan a despertar y reclamar el país digno que se merecen y medios independientes como La Prensa, El Nuevo Diario y el Canal 2, están entre los muchos, que desean ardientemente la libertad y la democracia plena en Nicaragua. Mientras halla gente como ellos la causa de nuestra nación no está perdida. La patria está vigente.

El caso del Cardenal Miguel Obando Bravo es todavía más patético. Uno se pregunta: ¿Cómo es posible que lo que no pudo lograr Anastasio Somoza Debayle con el (comprar su favor y la bendición para su dictadura) lo halla podido lograr este aprendiz de dinastía que es Daniel Ortega? Y también: ¿Cómo puede un alto dignatario de la iglesia universal, quien todavia tiene el cariño y el respeto del pueblo, aceptar prebendas de una fiel devota de la Nueva Era, como lo es Rosario Murillo? Acaso no sabe distinguir el Cardenal a un creyente católico de una panteista? No sabe interpretar sus tarimas florales, sus arreglos, sus colores, sus anillos y amuletos? Aceptar sus manipulaciones por un poco de protagonismo y puestos para sus protegidos? No tiene sentido. Si fuera por eso el Cardenal pudo hasta haber sido Presidente de la Republica, si lo hubiera deseado, como Fernando Lugo en Paraguay. ¿Qué le pasa al señor Cardenal que parece estar fuera de sí?

¿Está siendo tentando el exorcista? Le está pasando lo que a Milingo cuando le prestó oidos al diablo de Moon, quien le saco del Vaticano? El enemigo lo está trabajando y él lo sabe. Ore y vele Su Eminencia para no caer en tentación. Ore y vele también por su pueblo y por la misma Primera Dama; aconséjele no siga invocando potestades del aire y principados que luego no podrá controlar y le llevarán su alma.

El que pueda entender que entienda. Este es número de mujer: Rosario Murillo es a Daniel Ortega, lo que Celia Sánchez Manduley y René Vallejos lo fueron para Fidel Castro; lo que Nancy Reagan, Jeanne Dixon y Joan Quigley, lo fueron para Ronald Reagan; lo que Isabel Perón y José López Rega, a Juan Domingo Perón; la Cuervo de las Profecías I y II. El que pueda entender que entienda: Rosario Murillo no heredó los ideales libertarios de su ancestro Sandino, sino su parte oscura, la ocultista, lo trincado; Nicaragua y los nicaragüenses están siendo llevados a maldición, igual que los paleros lo hicieron con Cuba y con Haití. El que puede entender que entienda: Nicaragua solo se salvará por la acción y lucha de sus hijos buenos y por la oración y ayuno constantes de sus fieles en Cristo Jesús, el nombre que está sobre todo nombre.

¡Que Dios salve y purifique a Nicaragua!


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