• Mar. 21, 2016, 10:37 a.m.

Un gobierno en el que los ciudadanos tengan amplios mecanismos de participación, puedan exigirle a sus gobernantes que rindan cuentas y puedan acceder fácilmente a la información sobre su ciudad es un gobierno abierto. Cuando el gobierno tiene altos niveles de transparencia y mecanismos para el escrutinio público, la corrupción se reduce y los ciudadanos pueden exigir que las promesas hechas por sus gobernantes sean cumplidas. En este sentido, el gobierno abierto se trata de dejar de gobernar al ciudadano y empezar a gobernar con él y para él.

gobierno abierto 1Foto: Kristina Alexanderson

El concepto de gobierno abierto ha tenido una evolución importante en los últimos años. Incluso se han creado organizaciones dedicadas a impulsar este modelo en todo el mundo, tales como la Alianza para el Gobierno Abierto con sede en Washington, D.C. y el Instituto de Gobernanza de Recursos Naturales con sede en Nueva York.

A pesar de que este concepto no forma parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), se ha vuelto tan importante en el mundo del desarrollo que fue incluido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), acuerdo que en 2015 remplazó a los ODMs. El Objetivo #16 de los ODS muestra los aprendizajes que se han hecho alrededor del tema de gobierno abierto y gobernabilidad, pues establece la importancia de ‘Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles’.

Pero el gobierno abierto no solo es importante para cumplir este objetivo. Es un tema transversal que puede ser usado para avanzar en los 17 objetivos de desarrollo, pues todos requieren de ciudadanos activos que pidan a sus gobiernos rendición de cuentas. El año pasado la Alianza para el Gobierno Abierto publicó la ‘Guía para gobierno abierto edición especial: la agenda 2030 para el desarrollo sostenible’, donde explica cómo el gobierno abierto y la rendición de cuentas pueden apoyar cada uno de los objetivos. Por ejemplo, en el Objetivo #1: No pobreza, el rol del gobierno abierto es muy importante porque “da una voz a los ciudadanos para que se aseguren que los fondos públicos sean gastados en las prioridades de la comunidad, permitiendo a su vez que los pobres se beneficien de los servicios que más necesitan (…)”

De acuerdo con la OECD en su reporte ‘Gobierno Abierto en América Latina,’ las políticas de gobierno abierto en América Latina han ido evolucionando en las últimas décadas. A través de reformas al sector público, las mejoras en la rendición de cuentas y el aumento en la participación ciudadana, las instituciones están mejor preparadas para abrir sus datos y democratizar la información pública.

A partir de esta evolución, los ciudadanos cada vez pueden estar más cerca de sus gobiernos y tienen más espacio para opinar sobre las leyes y otros elementos que los afectan en su día a día. Gracias a una mayor apertura y acceso a los datos del sector público, las personas pueden crear aplicaciones web o móviles, y crear instituciones eficaces y responsables que adopten decisiones inclusivas.

En este sentido, el objetivo es que los gobiernos de América Latina sean cada vez más proactivos y compartan sus datos de manera unilateral para que las personas puedan usarlos para crear valor social y económico. Esto es especialmente cierto para los gobiernos subnacionales, o locales, que son los que mayor contacto tienen con los ciudadanos y por ello deben darles acceso abierto de sus datos, proporcionarles espacios para que pueda haber participación ciudadana y entregarles las herramientas necesarias para que puedan ayudar a crear un gobierno mejor. Por ejemplo, la ciudad de Nueva York ha creado una base de datos abierta sobre el avistamiento de ratas en Nueva York, de manera que los ciudadanos puedan proponer ideas novedosas y fuera de lo común para combatir esta plaga.

 gobierno abierto 3New York de noche. Foto: Trey Ratcliff

Además de Nueva York, nuestras ciudades pueden tomar como ejemplo a Boston, donde existe una estrategia basada en 4 pilares para lograr un mejor gobierno: transparencia, colaboración, participación y entrega de servicios. Entre las tácticas empleadas por el gobierno de esta ciudad para ser más abierto, se encuentran la publicación de los documentos oficiales y el uso de la página web como medio para que los ciudadanos puedan jugar un papel más activo en el fortalecimiento de sus barrios y áreas.

Con base en estas experiencias, vale la pena darle una oportunidad al gobierno abierto en las ciudades de la región como un mecanismo para disminuir la corrupción, aumentar la participación ciudadana y alcanzar un crecimiento cuantioso en el desarrollo.

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