• Jul. 8, 2008, 7:24 p.m.
Muchas cosas que no son ciertas se dicen en estos días desde las tribunas y medios de comunicación del gobierno. Se me ocurrió que valdría la pena ahondar en algunos de los términos usados en su discurso por Don Daniel el sábado 5 de Julio, antes de salir a la marcha del Repliegue.

El vocabulario que usó fue el de una historia que terminó mal para él y para el proyecto sandinista. Viendo cuanto mejor le resultó bajar el tono, el Presidente haría bien en meditar si le conviene atrincherarse tan pronto tras ese lenguaje altisonante que, además, poco tiene que ver con la realidad de la oposición que enfrenta esta vez.

Vende-Patria: No hay donde perderse, es quien vende la Patria. Para hacer esto se necesita, en primer lugar, tener poder, o sea, poder venderla. Don Daniel puede vender la Patria porque puede firmar por ella; pero decirle vende-patria a la oposición cívica que lo cuestiona es una exageración. Lo que Don Daniel intenta, al parecer, es usar la teoría de Pavlov, el científico ruso que planteó que ciertos estímulos repetidos generan con el tiempo una misma respuesta. El usa adjetivos del pasado para presentar a la oposición a su régimen como pagada por los Estados Unidos, o sea, igual a la Contra de su tiempo, o sea igual a una fuerza beligerante. Si no, ¿cómo explicar que haya dicho que la esperaría con “el acero de la guerra”?

Muy temerario y otra vez exagerado nuestro Presidente. Y no se quedó allí. Como se emociona cuando la gente lo aplaude, entonces siguió hasta amenazar a la oposición con una “insurrección del pueblo”.

Qué cosas, ¿verdad? Si es cierto lo que él dice, de que la oposición es tan irrelevante, minúscula, unos cuantos burguesitos, hijos de su papá, otros tantos “intelectuales equivocados”, otros tantos “sandinistas traidores”, ¿cómo es que a Don Daniel se le sube así el tono? Viéndolo objetivamente, ninguna capacidad tiene la oposición cívica actual –menos mal- de vender la patria.

Financiados por los yankis: Esta frase es como el mantra de Don Daniel. “Si te portás mal, te acuso de que te están financiando los yankis”. Zoilamérica lo sabe. A ella también la acusó de que la estaban financiando. Y eso, igual que el término vende-patria, es una manera manipuladora de querer revivir los insultos del pasado que le “suenan” a la gente, para que se les despierte el instinto defensivo de los 80 y hacerlos creer que quienes luchamos por nuestra libertad y nuestros derechos frente a este régimen, somos contrarrevolucionarios y estamos contra ellos.

Ahora bien, si ustedes recuerdan, la ayuda a la Contra la aprobaba el Congreso de Estados Unidos. Los organismos de ayuda de Estados Unidos, incluyendo el National Endowment for Democracy, el IRI, etc., NO PUEDEN LEGALMENTE apoyar a partidos políticos en otros países. Es prohibido por las leyes estadounidenses. Lo que ellos pueden y hacen, es financiar campañas cívicas. Por ejemplo: campañas de educación para que la gente vaya a votar, o cursos de preparación de fiscales, o campañas para la educación democrática. Verdad es que la CIA ha hecho operaciones encubiertas, pero aún éstas son fiscalizadas por comisiones especiales. Cuando se salen de ese control, los sientan a declarar, como sucedió en el Irán-Contra y ha sucedido varias veces en Irak. Actualmente los Estados Unidos, EU, están demasiado complicados en Irak y Afganistán para estarle dedicando recursos a Nicaragua. Esos son delirios de Daniel Ortega que, por lo que se ve, tiene nostalgia por la atención que le dedicó la Administración Reagan.

Es así que ninguna de esas organizaciones que acusan de financiar las marchas del MRS, o sus actividades partidarias, lo esté haciendo. Durante las elecciones, los EU le dieron plata por parejo al Consejo Supremo Electoral y a quien se lo pidió, para preparar fiscales y hacer educación cívica. De eso se agarra ahora Don Daniel para decir que a la oposición la financian los yankis. ¡Por favor! Su gobierno recibe millones de los yankis. Por eso él hasta le manejó el carro a un ministro de ellos que vino recientemente a visitarnos.

El Movimiento por Nicaragua, le demandó a Don Daniel que le probara que las marchas eran financiadas por Estados Unidos. Y por supuesto no hubo pruebas porque no las hay. Sin embargo, él sigue repitiendo eso para que el pueblo piense que esta oposición de ahora –que no tiene ni por donde pasó el dinero para organizar los carnavales que organiza Doña Rosario con lujo de flores y fuegos artificiales- es malévola, imperialista y digna, como dijo él, “del acero de la guerra”.

Burgueses y Oligarcas: Esta es otro de los mantras que no sólo usa Don Daniel, sino todo el que quiere descalificar a quien no está de acuerdo con el actual gobierno. No hay duda que en el gran grupo que conforma la oposición, hay gente de dinero, gente con apellidos tradicionalmente asociados con capitales. Después de todo, ellos también tienen derechos. Parece que esos críticos acerbos de la burguesía no se han enterado que una premisa fundamental de la libertad y la democracia es que, en un sistema político, TODOS los ciudadanos tienen derechos.

En los sistemas injustos, que son la mayoría, el que tiene más dinero, tiene por lo general, más posibilidades de ejercerlos; pero la justicia –que por algo se representa por una mujer con los ojos vendados sosteniendo una balanza- no consiste en revertir el asunto y que sólo los pobres los tengan. La justicia, la democracia, la libertad, consiste en que todos podamos gozar de derechos ciudadanos; no consiste en negárselo a unos para dárselo a otros, pues así como no todos los ricos son malos; no todos los pobres, por serlo, son ciudadanos modelo.

Pero bueno, si en la oposición hay burguesía y apellidos, ¿qué decir del sandinismo de ayer, hoy y siempre? A excepción de unos cuantos, la mayor parte de los jefes eran clase media y muchos de sus cuadros pertenecían a grandes familias de la burguesía. Por cierto, ¿no les ha llamado la atención que el COSEP haya estado ausente de las marchas recientes contra el gobierno? Ninguno de los grandes capitales está haciendo oposición. Se sientan con Don Daniel y se llevan bien con él. Esa es la realidad. El origen de clase de los supuestos burgueses que están en el MRS, es, cuando mucho, clase media, profesional: Mundo Jarquín, Sergio Ramírez, Dora María Téllez, Mónica Baltodano… ninguno de ellos nació en cuna de seda. Ese es otra falacia del Presidente y sus allegados. Otra manera de satanizar a sus detractores para que el pueblo se enrede.

No sé dónde conducirá esta escalada retórica. Lo que quedó en evidencia el sábado es que Don Daniel sacó todos los cuchillos afilados para insultar a quienes están en desacuerdo con el manejo que está haciendo él del país y de la Constitución. Amenazar con “el acero de la guerra” e incitar a la gente que lo escucha a considerar enemigos vende-patrias, burgueses, oligarcas, financiados por los yankis, a quienes se oponen a sus dictados, fue realmente desacertado.

El no quiere que le digan dictador, pero dictador es quien dicta lo que es cierto o falso, el que decide por sus pistolas qué cosas respeta o no de las leyes y de la Constitución, el que se arroga la verdad, el poder y las decisiones sobre la vida de sus ciudadanos, el que se las ingenia para jugar únicamente con sus reglas del juego y convierte las instituciones y la justicia en instrumentos de su voluntad.  

Si no le gusta ese guante, que no se lo plante. Que saque el “olivo de la paz” de la otra parte del verso de Darío y que se siente a dialogar, pues la oposición que tiene y que sigue creciendo, ni es vende-patria, ni está financiada por los yankis.

Es él quien la ha creado con sus acciones y decretos. Solamente él es quien puede, por el bien de todo el país y no sólo de sus seguidores, reconocer con tolerancia y madurez el derecho y las razones de tantos ciudadanos para disentir. Sacar a relucir el acero de la guerra en este país es cosa seria, y Don Daniel, como presidente, debería ser el último en usar ese tipo de discurso. No vaya a ser que le toque, no sólo el mote, sino la suerte de los dictadores.

Managua, Junio 7, 2008

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