• Jun. 23, 2016, 3:33 p.m.

Cuando vuelo a América del Sur y paso por la ciudad de Panamá, a menudo veo desde la altura un gran número de buques anclados en el mar azul. Provenientes de todos los rincones del mundo, aquí, en la bahía istmeña, a veces pasan hasta cuatro días aguardando turno para atravesar el canal de Panamá.

En 2015, más de 13.800 embarcaciones atravesaron el estrecho cauce que une el océano Pacífico con el Atlántico, sumando una carga total de 340 millones de toneladas. El canal no solo representa una pieza clave del comercio internacional, sino que también genera ingresos importantes para el país centroamericano. Solo en 2015 se recaudaron cerca de US$2.000 millonesen peajes.

Desde que se inauguró en 1914, el canal de Panamá ha sido profundizado y ensanchado continuamente. Esta semana, tras 9 años de obras, se da por concluida su mayor ampliación a la fecha: el canal recibe un tercer juego de esclusas que le permitirá duplicar su capacidad de tránsito y que además abre el camino a buques más grandes con hasta 170.000 toneladas de carga. Para entender el impacto de esta megaobra de infraestructura, que además ha sido liderada por una mujer, recientemente me senté a conversar con Ilya Espino de Marotta, Vicepresidenta Ejecutiva de Ingeniería y Administración de Programas de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

La expansión del canal de Panamá ¿qué significa para la economía? ¿Cuál es el impacto que tendrá dentro y fuera de Panamá?

El canal de Panamá ofrece un servicio mundial. Ayuda a las economías latinoamericanas, europeas y asiáticas. Lo que queremos es darles economías de escala a países que utilizan el canal para que las exportaciones e importaciones sean más económicas.

El barco más grande que pasaba por el antiguo canal llevaba hasta 5.000 contenedores y el que va a pasar por el canal ampliado llevará de 13.000 a 14.000 contenedores. Son economías de escala amplias. Nosotros queremos darle competitividad al mercado y, por supuesto, aumentar los ingresos para el estado panameño.

Además, hay un mercado totalmente nuevo que no habíamos previsto cuando hicimos los estudios — el gas natural licuado. Es un recurso que va a pasar por el canal de Panamá y también se beneficiará de la ampliación. El proyecto de expansión del canal toca a muchas personas y a muchas naciones y va a traer ventajas para muchos sectores.

¿Cómo se ha tomado en cuenta la responsabilidad con el medioambiente en la construcción del canal?

Los estudios de impacto ambiental fueron algo primordial. Para poder construir este proyecto tuvimos que hacer un referéndum nacional. Tuvimos que tomar en cuenta todos los aspectos y los ambientales fueron algo muy importante, no sólo durante la ejecución de la obra, sino también en el funcionamiento a futuro.

Por ejemplo, en la obra incorporamos tinas de ahorro de agua que nos van a permitir pasar tres veces más carga por barco que el canal antiguo usando un 7% menos agua. O sea que 60% del agua de cada tránsito se está reutilizando. Además, hemos puesto plantas de tratamiento de agua en las nuevas esclusas y separadores de aguas y aceite para la operación diaria.

Entre otras cosas, también reforestamos en parques nacionales el doble de las áreas que han tenido que ser deforestadas. Eso ha impulsado mucho las pequeñas economías en estos lugares donde hemos reforestado.

Usted tiene una experiencia riquísima desde el lado gubernamental. ¿Qué mensaje le daría a las agencias públicas que quieren embarcarse en estos grandes proyectos de infraestructuras?

Pienso que el canal de Panamá hizo muy bien la ejecución del proyecto en cuanto a la manera transparente en la que se ha llevado. Hicimos licitaciones públicas en todos los contratos del proyecto. Hicimos alianzas con algunos contratistas y con las comunidades para que los proyectos se desarrollaran de la manera y de modo que todos se beneficiaran.

Pienso que hay mucho que aprender en términos de las cosas que se pueden adaptar en el sistema de contratación. A algunas personas a lo mejor les pueda parecer un proceso un poco pesado, pero pienso que al final del día vale la pena, porque siendo una empresa gubernamental la transparencia es de suma importancia.

¿Cuál es el futuro del canal ahora que concluyen esta expansión? ¿Cómo están mirando hacia el futuro?

En su momento, cuando iniciamos las obras del tercer juego de esclusas, dejamos la opción de un cuarto juego. Con el tercer juego de esclusas que tenemos ahora, realmente 98% de la flota mundial podría pasar por el canal de Panamá. Sin embargo, hay un dos por ciento que no cabe y a futuro probablemente vayan a crecer más los barcos.

En la expansión del canal dejamos el espacio físico para poder crear un cuarto juego de esclusas, y tendríamos que hacer unos estudios si la demanda lo requiriera. Estamos siempre yendo a la vanguardia para ver qué está allá fuera y cómo está creciendo el mercado.

Usted no sólo es ingeniera, sino que tiene una responsabilidad de una envergadura increíble. ¿Qué mensaje les daría a las mujeres que quieran seguir en sus pasos?

Que no hay nada imposible. Que las mujeres tenemos tanta capacidad como un hombre. Que no hay que tener miedo.

Yo pienso que lo más importante es aceptar los retos y buscar ese espacio para que le den a una la oportunidad. Y cuando te la dan, no hay que tener temor. Porque, definitivamente, tenemos la capacidad y tenemos que aprovechar cada reto para demostrar que somos capaces.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus