• Jun. 23, 2016, 4:05 p.m.

Era 22 de junio de 1994. Se jugaba el partido del Mundial de fútbol en Estados Unidos entre el equipo anfitrión y la selección Colombia en el estadio Rose Bowl de Los Ángeles ante más de 93.000 almas. Ganaba la selección suramericana, cuando en el minuto 13 del encuentro el defensa colombiano, Andrés Escobar, intentó despejar un centro desde la banda izquierda con la mala fortuna de meter el balón en su propia portería. Con ese autogol, los anfitriones lograron empatar el partido y luego ganarlo para eliminar a Colombia de la copa del mundo.

Tan solo 10 días después de lo sucedido, el defensa colombiano fue asesinado en la ciudad de Medellín a manos de supuestas mafias relacionadas a las apuestas deportivas. Este hecho, y la escalada de violencia urbana que azotaba a Colombia ese año—donde más de 5.000 jóvenes fueron asesinados solo en las calles de la capital de Antioquia—motivó a individuos y organizaciones a preguntarse cómo revertir este hecho. ¿Podría convertirse el fútbol en una herramienta social contra la violencia y la desigualdad en nuestras ciudades?

La respuesta la tuvo Jürgen Griesbeck, un alemán educado en Medellín quien diseñó un método de ayuda social llamadoFútbol por la Paz, orientado a promover valores de igualdad, respeto y resolución de conflicto en niños y jóvenes a través de este deporte. Años más tarde, Griesbeck fundó la organización streetfootballworldque ha ayudado a miles de personas y ha inspirado a organizaciones de más de 70 países del mundo.

Con esta misma filosofía, e inspirados en esas experiencias exitosas, la Fundación del Fútbol Club Barcelona—el equipo de la liga española de fútbol y uno de los más populares del mundo—creó el Programa FutbolNet con el cual ha logrado promover y masificar una metodología llamada Futbol3 basada en los valores del juego limpio, la equidad de género y el trabajo en equipo. A partir de la popularidad de este deporte y su potencial educativo, este método usa el fútbol como una manera de intervenir la realidad social, fortalecer a las comunidades vulnerables y crear un espacio donde los jóvenes sean entendidos como sujetos sociales críticos, activos y protagonistas de sus comunidades.

La metodología Futbol3 promueve en los participantes valores como el respeto, la humildad y el trabajo en equipo

La clave de la metodología Futbol3 es el diálogo. A través de esta herramienta, los jugadores  no sólo entran en una relación de respeto y entendimiento mutuo, sino que también adquieren confianza en sí mismos y sentido de responsabilidad.  También su gran ventaja y efectividad es la versatilidad para implementarla en cualquier lugar y su posibilidad de abordar cualquier problemática social. Su interesante planteamiento estratégico consiste en 3 tiempos de juego:

Primer tiempo: En equipos mixtos los jugadores acuerdan colectivamente las reglas del juego con las que se comprometen antes de empezar y analizan las claves del valor que tienen que trabajar.

Segundo tiempo: Se juega el partido de fútbol sin árbitros (sólo con un mediador) que orienta a los jugadores a aprender a resolver los conflictos por sí mismos a través del diálogo o los acuerdos mutuos.
Tercer tiempo: Finalizado el partido, los jugadores reflexionan sobre su comportamiento y la conducta de los contrincantes otorgando puntos tanto por los goles como por el juego limpio.

Actualmente el programa FutbolNet de la Fundación FC Barcelona está presente en más de 55 ciudades en países tales como México, Omán, Qatar, Irak, Arabia Saudita, más de treinta países africanos y en las ciudades de Río de Janeiro (Brasil) y Rosario (Argentina) con el apoyo del BID.

Con la intención de fortalecer esta extraordinaria iniciativa, el Banco Interamericano de Desarrollo, en su misión de mejorar vidas a través del deporte, ha impulsado una alianza entre el Programa de Ciudades Emergentes y Sostenibles, laAlcaldía de Cartagena y la Fundación FC Barcelona para implementar la primera prueba piloto del Programa FutbolNet en esta ciudad colombiana. Desde Julio a Diciembre 2016, y en conjunto con la Escuela de Iniciación y Formación Deportiva del Instituto de Deportes y Recreación de Cartagena de Indias (IDER), este Programa formará a decenas de entrenadores locales y beneficiará a más de 6.000 niños y niñas de diversos sectores vulnerables de la ciudad y sus alrededores.

Desde el Programa de Ciudades Emergentes y Sostenibles entendemos que los complejos desafíos de la violencia, la desigualdad y la pobreza que enfrentan nuestras ciudades de América Latina y el Caribe necesitan de todas las herramientas, propuestas o ideas innovadoras que se puedan utilizar para hacerles frente y superarlas. El idioma universal del fútbol puede ser una poderosa oportunidad para cambiar vidas y comunidades cautivando o fortaleciendo el liderazgo de esos jóvenes de diversas etnias, credos o realidades sociales que corren detrás de un balón con la esperanza de encontrar un mejor futuro.

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