• Ago. 29, 2016, media noche

La calidad de vida está en dependencia de actitudes, comportamientos y estilos utilizados en las relaciones interpersonales que se practican. Ello puede desembocar en experiencias gratificantes, sustanciosas y significativas que contribuyan a contar con una buena calidad de vida, que propicia gozo y paz, o por el contrario, pueden significar desaliento y desesperanza y una mala calidad de vida.

La desesperanza es altamente perjudicial para el bienestar psicológico, en el tanto, debilita: el sentido de logro y el autoconcepto de la persona que la experimenta. La desesperanza  conduce a las personas a asumir la percepción que es humanamente imposible alcanzar algún propósito, induciéndole a lo que popularmente se conoce como “tirar la toalla”. La persona que se encuentra atrapada por estados de desesperanza tiende a renunciar a toda posibilidad de que las cosas salgan bien, se resuelvan o mejoren.

Posiblemente muchos(as) de nosotros(as) hemos sido causa de desesperanza para nuestros padres, o la pareja, o para los hijos, o algún otro ser querido; o la hemos experimentado en circunstancias en que nos hemos creado expectativas altas con otras personas, la buena noticia es que hay remedio, Dios pone a nuestro alcance la esperanza, que es fuente inagotable de vida.

El filósofo griego (500 años AC) Tales de Mileto refiriéndose a la esperanza, afirmó: La esperanza es un bien común a todas las personas.

Puede ser que este momento Ud. esté pasando por una situación en la que está por rendirse, en la que cree que ya no hay nada qué hacer, pero sin importar la circunstancia, tenga la certeza que Dios quiere que Ud. tenga una alta calidad de vida, que la disfrute. Quizá se siente en medio de una tormenta, pero todo va a pasar, porque después de la tormenta viene la calma, dice la sabiduría popular.

Póngase en manos de Jesús, aprópiese de la esperanza que Él ofrece, interiorice en su mente que todo se resuelve,  actúe en consecuencia, con Fe, y empezará a experimentar cambios, porque la Fe mueve montañas.

En la vida siempre se está expuesto(a) a que personas, principalmente del entorno, hagan cosas que a Ud. le pueden desagradar, que no se corresponden con sus expectativas, sin embargo, aún en dichas circunstancias no se debe desesperanzar, por el contrario, lo apropiado para su bienestar psicológico es que a mayores dificultades en la vida, más esperanza porque pronto verá la luz al final del túnel.

En la dificultad, cuando la desesperanza le quiere atrapar, con Fe en Dios llénese de esperanza y recurra a  herramientas poderosas y efectivas como  la fuerza de la oración, el amor y la compasión por las demás personas.

Si así lo hace, Dios le dará capacidad de sustituir: tristeza con alegría; resentimiento con amor, actitudes negativas con positivas; y desesperanza con esperanza.

La biblia en el libro de Salmos 62:5 dice: Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de Él es mi esperanza. Palabra poderosa es esta, porque efectivamente Él es quien pone a su alcance la esperanza de una alta calidad de vida, llena de amor, gozo y paz. Por ello, la esperanza es un bien al que bajo ninguna circunstancia se debe renunciar.

Queremos saber de Usted. Le invitamos a escribirnos al correo electrónico: crecetdm@gmail.com

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus