• Sept. 24, 2016, 9:57 a.m.

Soy extranjero en este país, mi nacionalidad es estadounidense. Resido en Nicaragua desde hace 5 años. Vine por primera vez a desarrollar estrategias para mejores prácticas que contribuyan limpiar las aguas de mercurio, soy ambientalista y emprendedor, procuro emprender en negocios con visión de desarrollo para las comunidades donde quiero trabajar, para crecer en conjunto con la gente que me rodea.

Ahora que conozco al pueblo de Nicaragua, porque he convivido con ellos, con su gente humilde, trabajadora, he estudiado su historia, y puedo comprender todo lo que han vivido y sufrido en su historia.

En esta semana he leído acerca de la noticia difundida sobre la intención del Congreso de Estados Unidos de Norteamérica de imponer sanciones a Nicaragua, porque según la congresista que promueve la iniciativa de ley, Nicaragua debe de ser sancionada porque su actual Gobierno no promueve la democracia.

Personalmente no creo que dicha iniciativa de ley se apruebe por el Senado norteamericano, ni mucho menos que llegue a la mesa del presidente para ser firmado, y opino esto por lo siguiente:

Estados Unidos ya tiene suficiente problemas en sus manos, lo último que necesitan es poner sus dedos en los asuntos de otros países. Estados Unidos, Europa y la mayoría de Asia están al borde de un colapso político, financiero y social.

Según la historia, y el derecho internacional les asiste, el pueblo de Nicaragua fue favorecido en 1986 por sentencia dictada por la Corte Internacional de Justicia, la cual condena al Gobierno de Estados Unidos a indemnizar al pueblo de Nicaragua por haber realizado acciones que violentan el derecho internacional en perjuicio de la población nicaragüense, al haber sido el gobierno estadounidense patrocinador de la guerra contra el pueblo de Nicaragua y por haber minado el país; dicho fallo a la fecha Estados Unidos no lo ha cumplido. Si bien es cierto en 1992 el Gobierno de turno de Nicaragua retiró los cargos y perdonó la deuda, el derecho realmente a perdonar esa deuda es del pueblo de Nicaragua, y el Gobierno no tomó en cuenta al pueblo, por lo tanto ese derecho a cobrar a Estados Unidos esa deuda aún subsiste.

¿No sería más bien el Gobierno de Nicaragua a petición de sus ciudadanos, quien debe de demandar a Estados Unidos? ¿Tiene autoridad moral el Gobierno de Estados Unidos interferir en el quehacer político de Nicaragua, aún si a la fecha no ha cumplido con un fallo de la Corte Internacional de Justicia? ¿Ha intentado el Gobierno de Estados Unidos por respeto a la moral y la democracia que hoy tanto abandera compensar al pueblo de Nicaragua por el daño causado, el que fue demostrado y sustentado por la sentencia de la Corte Internacional de Justicia?

Antes de levantar la piedra contra Nicaragua, debe primero considerar el Gobierno de Estados Unidos si tiene autoridad moral, y revisar si está libre de pecado.

Nicaragua necesita recursos para el desarrollo de su población, y si se le va a limitar el acceso a financiamiento de fondos por intenciones como la que promueve la iniciativa de ley presentada por el Congreso de Estados Unidos esta semana, valdría la pena que el Gobierno de Nicaragua a petición de su población considere lo siguiente:

El primer veredicto de la Corte Internacional de Justicia no impuso una cifra a pagar, pero entre 2011- 2012 el Presidente Ortega demandó el pago de 17 billones de dólares, cantidad que a la fecha aplicando el factor de la inflación representaría 37,358,585,766.42 millones de dólares. Cabe mencionar que dicho factor de inflación se estima en dicha cifra desde 1986.

Estados Unidos no reconoció la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia cuando falló a favor de Nicaragua en 1986, alegó que la Corte no tenia jurisdicción. Pero curiosamente existe otro fallo en el cual la Corte ha fallado a favor de Estados Unidos, y en este caso sí ha reconocido la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia; me refiero a la disputa entre Estados Unidos y Canada, acerca de la delimitación marítima en 1984 bahía de Maine, Golfo de Canada (yo vivía en Maine cuando sucedió este fallo); y otro fallo más reciente que involucra a China y Filipinas, conflicto del sur del mar chino, donde la Corte votó a favor de las Filipinas. ¿Cómo puede reconocer la jurisdicción de la Corte Internacional en estos casos, y en el único caso que Estados Unidos ha perdido ante la Corte que es el caso de Nicaragua, no reconoce la jurisdicción?

Para exigir a otros países que cumplan con el derecho y las normas internacionales, el país que señala tiene que dar el ejemplo.

¿Por qué Nicaragua es la excepción? ¿Por qué no hacer uso de su derecho?

Se necesita autoridad moral y ser ejemplo para exigir a los demás. Estados Unidos no ha cumplido con el pueblo de Nicaragua, y pretender ahora sancionar a Nicaragua con limitar el acceso a fondos internacionales para su desarrollo económico y social afecta en primer lugar a la población más vulnerable, la niñez, las mujeres, es como volver a violentar esas normas que en la década de los 80 causaron tanto perjuicio a la población más vulnerable. No considero que el Gobierno de Estados Unidos deje prosperar esa iniciativa de ley y vuelva a causar daño el pueblo nicaragüense, porque eso sería retroceder, y como dicen en América latina es hacer “llover sobre mojado”.

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