• Sept. 26, 2016, media noche

Cotidianamente estamos expuestos a informaciones predominantemente negativas, pareciera que los acontecimientos positivos son escasos. El hecho es que siempre se está hablando de conflictos, guerras, destrucción, inestabilidad social, amenazas de países fuertes a países débiles, crisis financiera, calentamiento global, enfermedades contagiosas, en fin, noticias que activan estados emocionales dañinos para la salud psicológica y fisiológica de las personas. La preocupación, ansiedad, angustia, depresión y otras, dicen presente y condicionan, casi de forma permanente, el patrón de comportamiento de infinidad de personas. No se trata de negar que en uno u otro momento acontecen estos hechos, sino que, consideramos que estos son amplificados y sobredimensionados, y hay carencia de armas espirituales para no ser atrapados por el oleaje de las malas nuevas y sus naturales consecuencias.

Millones de personas a lo largo y ancho del planeta, se han dispuesto a escuchar e interiorizar la Palabra de Dios e ignorar el pesimismo del mundo, la voz del que vino a mentir, a matar y destruir.

Para lograrlo, día a día, se proponen a vivir como ciudadanos del reino de Dios,  a vivir en Fe, a ver con ojos y a escuchar con oídos de Fe. Porque en el reino de Dios no se le da cabida a las malas nuevas que se anuncian por todos lados, por el contrario, se abre el entendimiento de par en par a las buenas nuevas que están escritas en la Biblia, o que son transmitidas por personas con don de profecía.

La Biblia en la carta del apóstol Pablo a los Efesios 6:16 dice: “Estén firmes en todo, tomando el escudo de la Fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno”. Es decir, los embates de las malas nuevas del mundo que tienen como propósito arrebatar la paz, la alegría, la esperanza, etc.. Para mantener a sus víctimas en preocupación, ansiedad, angustia y a veces depresión.

Quienes ejercen ciudadanía del reino de Dios, portan permanentemente ese escudo imbatible de la Fe, necesario e indispensable para librar las batallas cotidianas, porque   “Fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Es dar por cierto algo que no vemos o no podemos comprobar con nuestros sentidos e intelecto” (Hebreros 11:1).

En Fe damos por cierta la siguiente profecía que fue proclamada en 1991 en Guatemala en un evento de la Fraternidad Internacional de Hombres de Negocios: “Nicaragua… Yo les levantaré… porque han sido fieles para pasar por ese fuego (guerra) y no han perdido la confianza en mí, se han agarrado a mi Palabra, se han aferrado a mis promesas. No miren en la dimensión natural, miren en la dimensión del espíritu (con Fe)…. Intercedan, no se suelten, porque voy a abrir los cielos.

Derramaré una bendición sobre ustedes que no podrán contenerla, que rebalsará sus fronteras. La gente verá esto y dirá ¿Qué es esto? Nicaragua se ha desatado y ahora está llevando luz a las naciones….. Es maravilloso a mis ojos – dice el Señor – porque a los débiles Yo los haré fuertes. Los he bajado a cero para que les pueda levantar con mi poder de resurrección”. Amen.

Queremos saber de Uds. Les invitamos a escribirnos al correo
crecetdm@gmail.com

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus