• Jul. 11, 2008, 7:44 p.m.
A ver pidamos un deseo. Cerremos los ojos fuertemente por unos segundos; digamos,
un minuto; llenémonos de fe y pidámosle a Dios, de todo corazón, con todas nuestras fuerzas, que en su gran misericordia, cuando los abramos de nuevo, nos conceda la dicha que no estén ya en Nicaragua las familias de Arnoldo Alemán Lacayo y de Daniel Ortega Saavedra. Que se los lleve a todos a una isla remota. Donde vivan felices y se pongan a criar chanchos. Que se lleve a todititita su parentela y sus pertenencias: lo comprado con el dinero de Nicaragua. Sus sofaces con pelos de gato. Los hijos regados. Todo. Con el perdón del Señor, pidámosle también que destruya sus ácidos desoxirribonucleicos; que  la hélice de su herencia se parta en pedacitos para que no haya posibilidad de clonarlos. Que las haga chacuatol, la sublime e imprima en la tabla de Mendeleyev, en un área especial para los gases innobles. Para consumar nuestra dicha, pidámosle también que se lleven a sus partidos. Y que borre de nuestras mentes este montón de siglas: FSLN-PLC-AN-ALN-CSE-CSJ-CPC-JS. Que queden proscritas en todo el territorio nacional para siempre.

¡Que malos somos! Pero si eso fuera posible realmente, al abrir los ojos que miraríamos según nuestra imaginación? Que sentiríamos? No es verdad que respiraríamos un aire mas puro sin ellos. Que sentiríamos una armonía diferente. Una nación aliviada de tan pesada carga. No nos darían ganas a todos los nicaragüenses de comenzar de nuevo y poner los cimientos de un nuevo estado y una nueva nación? De construir una democracia participativa y sin demagogias, sin exclusiones ni fraudes?  Con alternancias pacificas de poder, en las que todos tengan la oportunidad de desarrollar programas de gobierno que solo beneficien al pueblo? Lamentablemente, Dios no trabaja así. Como el genio de la lámpara. Como un cuento de Aladino. Tenemos que trabajarlo nosotros para que se haga realidad. Trabajar con gran generosidad y sacrificio para construir-esta vez de verdad-la Nicaragua nueva que todos deseamos. Que bien.

Ya Daniel Ortega en su discurso del repliegue, abrió el Cuarto Sello, ofreciéndole plomo a sus opositores. Eso le quita lo chicha y lo torna verdoso (Rosario adviértele!) El Quinto y el Sexto le vendrán por añadidura. Cuando se tendrá que esconder en cueva. Pobre de el si hace eso. Todavía esta a tiempo de rectificar. Antes de mancharse con pitahaya de mártires. Por ahora le quiere echar al pueblo a los CPC primero y a la Aminta después. Yo le aconsejaría que vaya preparando a Halleslevens, por si tienen que salir de Managua. Quien sabe. A lo mejor estos y otros valientes lo paran en 30 y se acaba el asunto. Salimos de este maíz picado. Lo mismo hará seguro en la celebración danielista del 19 de Julio. A propósito de esto tengo unas trivias: ¿Sabían ustedes que Daniel Ortega y muchos de sus seguidores no tiene la calidad moral para participar en ese repliegue táctico?. ¿Que la mayoría de los que lo hicieron posible son ahora opositores a su régimen?. ¿Que el repliegue no fue hecho para borrachos y pandilleros?. ¿Que Daniel Ortega no fue graduado de esa promoción para asistir a esa fiesta?.Y otra, ¿Sabía usted que Daniel Ortega y la Chayo Murillo son “19 de Julio”? ¿Que los verdaderos combatientes estaban combatiendo todavía, mientras ellos llegaban cómodos en avión a Managua? ¿Lo sabias? Si eres joven y no vivistes esos tiempos, es bueno que lo sepas ahora.
Pasemos a otra cosa.
En mi artículo sobre Rosario Murillo, que lo escribí enchichado, (Jaime Arellano le pasa uno esa cosa), puse una lista ideal de gente que a mi me parecen honorables y patriotas.  Muchos de ustedes coincidieron conmigo y otros me los criticaron. Ustedes tienen gran parte de la razón. Hay unos en que se puede confiar ciento por ciento. Hay otros que no, que ustedes les ponen duda. Los entiendo. Pero cuando yo pensé en ellos, los pensé como gente rescatable, a los que hay que dar el beneficio de la duda. Si el pueblo se lo dio a Ortega, ¿por que nosotros no a ellos? Reconozcamos por lo menos que son gente que están batallando; unos, contra el arnoldismo y otros están reconociendo errores y quieren rectificar, es malo eso? Come on guys! Sean mas comprensivos.

Otra cosa que me llama poderosamente la atención es su rechazo a Eduardo Montealegre y a Antonio Lacayo. Comencemos por este último. ¿Como es posible que se tenga a Doña Violeta en tan alta estima y a Antonio Lacayo por el piso? Es un contra sentido? No entiendo eso. Yo que soy de centro-poquito-izquierda, no lo pienso así. Antonio Lacayo, principalmente (con ayuda de los muchachos Chamorro, me sospecho) fue el arquitecto de la transición. El tuvo que trabajar filigrana para hacer posible esa etapa tan delicada de la democracia en Nicaragua. En un equilibrio tan frágil, Lacayo logró demasiado, para lo que se podía lograr en ese entonces, con un Humberto Ortega, que todavía humeaba a guerra y tenia baba rabiosa en la boca. Hoy en día el hombre ese es un gatito, un minino con las unas pintadas, que no dice esta boca es mía, pero en ese entonces tenia la soberbia de todos los militarotes. Y pienso que somos injustos con Lacayo, quien le presto un servicio innegable a la nación en esos tiempos. Yo más bien le considere un hombre providencial para esa etapa histórica de Nicaragua. Que Arnoldo Alemán y Daniel la hayan echado a perder es otra cosa. Es culpa de la gente que todavía no ha despertado.

Lo digo sinceramente: no creo que nadie de ustedes hubiera querido estar en sus zapatos. ¿Maciemos un chelín? ¿Qué trabajo para sus intereses? Absurdo, el no viene de familia necesitada para mancharse con eso. No hay base. Es como pensar que doña Violeta lo hizo también. Absurdísimo. Un hombre que tuvo estudios sacerdotales por lo general no tiene esas bajas pasiones. Eso no lo creo ni lo creeré.

Veamos a Eduardo Montealegre. Todos le dicen despectivamente “el banquero” como para distanciarlo del pueblo pobre. Oye, yo no tengo en que caerme muerto, pero decir banquero, no es grandísima cosa para mi. Es una profesión. Tienen su dinero. Con el trabajan esas gente, no es cierto? . Además, los Montealegres nunca han sido palmados. No se ustedes, pero yo lo veo accesible al pueblo. Es tocable. No esta en una estrella. Si no tiene nada comprobado todavía con los Cenis, no lo condenemos de antemano nosotros. Es injusto. A veces pienso que ustedes lo confunden con un Pellas. Estos-salvando el gran beneficio que aportan a la economía del país-si son élites. Inalcanzables. Don Alfredo Pellas Chamorro, era-o es-no se, el Howard Hughes Nicaragüense. La mayoría de sus empleados-ni los mas viejos-jamás le conocieron o le han visto. Pero mis respetos para ellos. Se merecen lo que tienen. No confundamos por favor. Aceptemos que somos una sociedad plural en la que todos tenemos derecho a nuestro espacio para convivir.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus