• Feb. 12, 2017, 6:49 p.m.

Entendidos en neurociencias afirman que los pensamientos permanecen activos todo el tiempo; el ser humano no tiene capacidad para detenerlos conscientemente.

Pensamos estando despiertos o dormidos; en ocasiones, podemos estar físicamente en un lugar pero nuestros pensamientos están en otro.

No es posible detenerlos; lo que está a nuestro alcance es administrarlos y ocuparnos solo de aquellos que son beneficiosos.

Muchas personas disponen de las aptitudes necesarias para salir adelante en lo que emprenden; sin embargo, se dejan atrapar por pensamientos negativos que les arrebatan el entusiasmo, haciéndoles creer que no son capaces de tener éxito, conduciéndoles al fracaso.

Debemos desarrollar capacidad para administrar y direccionar adecuadamente los pensamientos, para que trabajen en nuestro beneficio. No permitir que los pensamientos negativos gobiernen nuestra conducta, si lo permitimos, estaremos acariciando y estimulando el fracaso en todo momento.

A veces cuando menos lo esperamos nos asaltan pensamientos intrusos, tales como: lamentos, resentimientos, victimización, etc... que nos incomodan; sin embargo, les damos cabida en nuestra mente, les permitimos que se afinquen, se acumulen y no nos dejen en paz, causando perturbación y conflictos emocionales, autolimitando nuestro vivir el aquí y el ahora.

La buena noticia es que estamos capacitados para administrar los pensamientos. Ello es una lucha consciente y permanente, para impedir que los pensamientos negativos se asienten en nuestra mente y si ya lo han logrado, para de- salojarlos e  impedirles que nos roben el gozo y el entusiasmo de ser quienes somos.  

El doctor Norman V. Peale recomendaba practicar sistemáticamente la ventilación mental (sustitución de pensamientos negativos por positivos) como ejercicio para el desarrollo de actitudes optimistas. La ventilación mental es importante para reacondicionar la mente, a fin de que acepte el clima de pensamiento positivo y este se transforme en factor dominante de nuestras vidas.

Estoy convencido de que los pensamientos intrusivos están emboscados y atacan cuando menos lo esperamos, con el propósito de desactivarnos emocionalmente, pero también sé que estamos preparados para rechazarlos y para administrar nuestra mente.

La Biblia nos entrega una palabra poderosa que es un escudo para enfrentar, rechazar y vencer pensamientos intrusivos negativos, en Romanos 8:28 dice: Todo lo que sucede a quienes aman Dios ayuda para bien, si es conforme a su propósito.

Cuando algo no sale como lo esperábamos, si nos apropiamos de esta palabra, no le damos cabida a pensamientos negativos,  porque sabemos que si esto no salió como lo esperábamos es porque Dios tiene para nosotros algo mejor.

Así mismo, todas las mañanas al despuntar el alba y antes de iniciar actividades, nos ponemos en comunicación con Dios, reconociendo y agradeciendo: el nuevo amanecer, la vida, la salud, el aire que respiramos, la familia que tenemos, etc… Es decir, comenzar el día con pensamientos y actitudes positivas, reconociendo que las cosas buenas abundan a nuestro alrededor, y que estas tienen más peso que las aparentemente malas.

Amiga, amigo, la mente siempre está produciendo pensamientos, ni Ud., ni nosotros los podemos detener; pero estamos capacitados para administrarlos y direccionarlos hacia lo positivo. Aprópiese de Romanos 8:28 y póngalo en práctica creyendo, y que todos los amaneceres sean momento para entrar en contacto con Dios, agradecerle y darle la honra y la gloria de todo lo positivo que hay en su vida.

Queremos saber de Uds. Les invitamos a escribirnos al correo crecetdm@gmail.com

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