• Jun. 15, 2017, media noche

Han pasado más de 25 años desde que las Instituciones de Microfinanzas (IMF) y financieras comenzaron a ofertar sus servicios a la población en Nicaragua. Durante todo este período las IMF han adquirido experiencia, identificado las necesidades de la población, administrando riesgos, y cumpliendo con su misión y visión social de proveer a la población una variedad de productos financieros adecuados a sus necesidades y su entorno. Las relaciones de largo plazo con sus clientes les ha permitido un posicionamiento fuerte y una imagen sólida en el país; por tanto, las instituciones se encuentran en una posición privilegiada para ampliar la oferta de servicios y la calidad de los mismos.

Las IMF han adaptado sus metodologías y productos de crédito para cubrir apropiadamente las necesidades y demandas de los clientes, apoyando a la población que no tiene acceso al crédito bancario por falta de garantías reales, montos y modalidades que encarecen su administración.

Antes de ofrecer un nuevo producto, las IMF llevan a cabo un proceso de implementación, primero planifican y hacen un diagnóstico institucional, elaboran un estudio de mercado, diseñan y realizan un pilotaje del producto; luego se efectúa la evaluación. Según los resultados del estudio, se hacen modificaciones al producto y este es lanzado al mercado para su comercialización. No se puede obviar el manejo adecuado de las metodologías que cada institución utiliza con sus clientes, porque esto garantizará la eficiencia y sostenibilidad de los productos. Las metodologías que las instituciones elijan, dependerán de los objetivos que persigan; entre ellos: promover el desarrollo del negocio y mejorar el bienestar de los clientes, principalmente aquellos con problemas de sostenimiento. 

Las metodologías crediticias son las siguientes: Grupos Solidarios, Banca Comunal y Crédito Individual. En Fundenuse atendemos 72,000 clientes en grupos solidarios, 71,600 en banca Comunal y 412,000 individuales. El objetivo de la Metodología de Grupos Solidarios es lograr la inclusión financiera. Los grupos solidarios lo conforman de tres a ocho microempresarios del sector informal, con tamaños de negocios y necesidades similares que carecen de garantías prendarias y reales, y que por voluntad propia cada miembro del grupo está dispuesto a respaldar por solidaridad el crédito que la institución le ha otorgado  a los miembros del grupo.

Bajo esta metodología grupal, se diseñan productos financieros adaptados a las necesidades de los clientes, priorizando el segmento de mujeres con bajos ingresos en el sector urbano y rural.

Los Bancos Comunales son organizados por grupos solidarios. La metodología fue diseñada con el objetivo de buscar el empoderamiento de las mujeres de bajos ingresos económicos, de las áreas urbanas y rurales del país. A nivel general es un crédito destinado a capital de trabajo, inversión en activos fijos productivos y gastos de temporada. Sin olvidar la prioridad que le brindan a las mujeres en el aspecto de salud, crecimiento personal y desarrollo empresarial.

La metodología de crédito individual es utilizada para atender al segmento de pequeños y medianos empresarios, y productores que cumplen con los requisitos de cada institución para asumir una responsabilidad financiera que les permite crecer en activos. Esta metodología permite a los clientes acceder a productos financieros muy diversos como educación, salud, vivienda con asistencia técnica, de agua y saneamiento, productos solares y eficiencia energética, mujeres emprendedoras, capital de trabajo e inversión fija para actividades comerciales y productivas; y línea de crédito productiva con enfoque ambiental para los clientes del sector agropecuario. 

El desarrollo de las 25 instituciones afiliadas a la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) ha sido gracias a la innovación y los beneficios que brinda a los clientes, creando así un efecto positivo en la economía del país.

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