• Jul. 5, 2017, media noche

Estimado lector, recientemente viajamos a San José de Costa Rica para pasar unos días con mis nietos Noel y Luciano, pero antes de viajar nos dimos cuenta que las llantas del vehículo no estaban bien “alineadas”, que se estaban gastando irregular y excesivamente y que, por lo tanto, no era conveniente viajar en esas condiciones.  En consecuencia, procedimos a llevar el vehículo al taller para que arreglaran la dirección, alinearan y rebalancearan las llantas y así, ya bien “alineados” pudiésemos realizar el viaje y llegar al destino deseado sin problema alguno; y así fue.

Pues bien, según Jack y Suzy Welch, el “alineamiento” es la pieza angular para alcanzar el éxito empresarial y para los que deseen leer un poco más sobre el particular, les recomiendo su libro “The real-life mba”, publicado por Harper Business en el 2015.  Esta es una lectura obligada para mis hijos y nietos y espero que también lo sea para usted, si es que todavía no lo ha leído.

Según Jack y Suzy, el éxito empresarial está basado en la “alineación” de la misión del negocio, el comportamiento del personal y en las consecuencias por dicho comportamiento.  Si deseamos viajar a Masatepe, el pueblo de mis padres, pues debemos revisar el vehículo para que esté en condiciones de hacer el recorrido, tomar la carretera indicada y respetar todas las normas del tránsito para llegar sanamente (a propósito, no se por qué en Nicaragua siempre usamos el carril de la izquierda para ir más lentamente, cuando en todas partes es lo contrario).  Si actuamos de forma alineada, llegaremos sin problemas, de lo contrario, nos quedaremos en el camino o llegaremos a un lugar muy diferente y que no será el lugar deseado. ¡Pero lo peor es iniciar un viaje sin saber dónde queremos llegar!

La misión es el destino, es donde queremos llegar y por qué lo queremos hacer.  Y en ese “por qué” debe estar incluido el beneficio que el éxito representará para nuestra gente.

El comportamiento es el vehículo, el medio de transporte para llegar a nuestro destino; y consiste en cómo debe pensar y actuar nuestra gente para alcanzar el objetivo que nos hemos planteado.  Si deseamos ir a la montaña nos debemos preparar para ir a la montaña y actuar de forma alineada para alcanzar ese objetivo; en cambio, si deseamos ir a la playa debemos prepararnos y actuar consistentemente con ese objetivo.  Lo mismo ocurre con los negocios si deseamos alcanzar el éxito.  Jack y Suzy dicen que prefieren el término “comportamiento” al de “valores”, ya que trasmite con más claridad lo que queremos decir y lo que estamos exigiendo para alcanzar nuestra misión.

Y las consecuencias son los resultados positivos y negativos en nuestra gente por haber actuado de forma alineada con nuestro objetivo y comportamiento esperado o por no haberlo hecho de la forma requerida.  Si no hay consecuencias, nada de lo demás tiene valor alguno.  Como decimos en el Derecho Penal, “no hay delito sin pena”.  Por eso, según Jack y Suzy, cuando despedimos a alguien por no actuar de forma alineada, si bien es cierto debemos hacerlo dignamente, debemos dar a conocer al personal por qué lo hicimos, ya que de lo contrario no nos servirá de mucho, a pesar que una acción dice mucho más que mil discursos sobre el comportamiento que esperamos de nuestra gente.  Y lo mismo debemos hacer cuando promovemos a alguien.

Sin embargo y curiosamente, muy poca gente sabe dónde está parada dentro de la empresa y casi siempre, los despidos y las promociones llegan sorpresivamente.  Por eso es necesario, una o dos veces al año, realizar una evaluación de cada miembro del personal y bridarle la retroalimentación adecuada y oportuna: “Así nos estás ayudando a alcanzar nuestra misión (por ejemplo crecer rentablemente) y en esto debes mejorar; así estás demostrando el comportamiento que necesitamos y en esto debes mejorar; así es como tu salario, bono y tu futuro en esta empresa refleja lo que te he dicho”.  Esto es fundamental para promover el alineamiento requerido para alcanzar el éxito.

En conclusión, usted debe clarificar la misión, indicar el comportamiento deseado y luego medir y recompensar adecuadamente a su personal.  Sin “alineamiento” usted nunca tendrá una organización saludable.

Por lo tanto, si usted es el “CEO” de la empresa, usted debe transformarse en el “CMO” de la empresa, es decir, en el “Chief Meaning Officer”, es decir, el funcionario que permanentemente explica y promueve la necesidad del “alineamiento” entre la misión, el comportamiento y las consecuencias.

¿Y qué necesita para llegar a ser un excelente “CMO”?

Conocer y preocuparse por su gente.

Ser un verdadero “coach”.

Recordar que en el campo de batalla los soldados deben ser atendidos antes que los jefes.

Evitar reglas y procedimientos que solo sirven para justificar el puesto del funcionario que las hace cumplir.

Celebrar siempre los éxitos alcanzados y darle el mérito al que se lo merece.

Y siempre estar informando sobre el alineamiento requerido: “Allá es donde vamos.  La razón es esta.  Así es como llegaremos.  Así puedes ayudar.  Esto es lo que habrá para ti”.  Y una vez que lo haya hecho ¡repítalo!

Y a todos mis amigos, que ya están en posición gerenciales les pregunto si tienen bien “alineadas” a sus organizaciones.  De lo contrario, es el momento de empezar.  

nramirezs50@hotmail.com

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