• Jul. 12, 2017, media noche

Los líderes exitosos son líderes confiables, tanto interna como externamente. Un líder con confiabilidad interna es fiel a sus propias creencias y principios. Un líder con confiabilidad externa es fiel a los demás. Se gana la confianza y el respeto de todos a su alrededor porque dice la verdad y siempre admite cuando está equivocado.

En pocas palabras, estos líderes son dignos de confianza y honestos. La honestidad es importante en cualquier empresa. Un artículo en Forbes.com describe tres tipos diferentes de honestidad: la honestidad con los demás, la honestidad con uno mismo y la honestidad acerca de la experiencia. La primera -la honestidad con los demás- es una característica clave de un líder con confiabilidad externa.

Ser honesto con otros significa ser responsable de tus errores. Significa ser auténtico y transparente. Significa cumplir siempre con tus promesas y ser fiel a tu palabra. Y aunque no parezca que la honestidad afecta la línea base del negocio, lo hace. Prueba de este impacto radica en la ausencia de honestidad - deshonestidad.

Un estudio realizado por MIT Sloan Management Review, titulado “Los costos ocultos de la deshonestidad organizacional”, examinó el daño de la deshonestidad en el lugar de trabajo y encontró que la falta de integridad o la falsedad, tienen algunas repercusiones reales en la línea base de una organización. Menor confianza, menoscabo de la conducta positiva y una caída en la satisfacción en el trabajo son solo algunas de las consecuencias que resultan del engaño. ¿Qué significa esto? Significa que cuando un líder es deshonesto hiere a todos y no solo emocionalmente.  Perder la confianza y la reputación puede significar perder negocios. Los colaboradores insatisfechos pueden significar pérdida de productividad, menor retención de empleo y aumento de rotación en diferentes áreas. Esto nos lleva de nuevo al estudio de liderazgo de Dale Carnegie, que muestra que los colaboradores de un líder que carece de confiabilidad externa (en otras palabras, un líder deshonesto) tienen cuatro veces más probabilidades de buscar otro trabajo. La deshonestidad duele tanto a las personas como a las ganancias.

En cambio, los líderes honestos

Sacan lo mejor de los colaboradores.

Construyen una red de relaciones comerciales confiables.

Animan y aumentan la comunicación abierta y la positividad.

Desarrollan colaboradores creativos y productivos.

Esto hace que sea más fácil para todos trabajar juntos para lograr los objetivos. Es por eso que no es casualidad que empresas exitosas como Target, Microsoft y Ford Motor Company figuren en la lista de “Compañías más éticas del mundo” de la revista Forbes. Existe una correlación entre el éxito y las prácticas empresariales honestas.

Dale Carnegie cree que la honestidad es siempre la mejor política y que los líderes honestos están influyendo en el mundo de los negocios de una manera positiva y proactiva. Es claro ver cómo la honestidad contribuye a la confiabilidad externa; los líderes honestos son siempre fieles a los demás. Al final del día estos líderes tienen colaboradores felices, mayores ganancias y la confianza de todos a su alrededor. Los líderes externamente confiables cumplen con el trabajo.

Ningún legado es tan rico como la honestidad William Shakespeare

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