• Jul. 19, 2017, media noche

El carácter de una persona resume la manera en la que esta reacciona habitualmente frente a una situación dada, en cierto tipo de circunstancia. Es interesante cómo en un juego de futbol queda revelado el carácter de los individuos.

Si uno los observa bien nos damos cuenta quiénes tienen carácter firme y quiénes son débiles. Cuando el equipo contrario va ganando, salen a relucir “todos los colores” del equipo que pierde. El jugador  al que le falta carácter se pone agresivo, comienza a jugar sucio, a cometer faltas o se desanima a tal punto que su desempeño se ve perjudicado. 

Si hay algo que admiro de mis hijos es su carácter. Vale aclarar que no les estoy haciendo propaganda; en mis columnas me gusta escribir sobre experiencias reales y es lógico que escriba sobre las personas que son cercanas a mí.

Nuestro hijo Andrés juega futbol para la universidad en Estados Unidos,en la 1ra División. Este chavalo anda en las canchas desde los 8 años. Ha sido perseverante, disciplinado, hábil, rápido, pero lo que más admiramos de él, es su carácter. Cuando estaba en Nicaragua, jugaba para su colegio y luego para la juvenil de un equipo de 1ra división.

Tratábamos de ir a todos sus juegos, especialmente los de fin de semana, y esto nos permitió ser testigos de muchas circunstancias que dejaron en evidencia su firmeza de carácter. Andrés cuando está en la cancha, hace su mejor esfuerzo, busca como apoyar a sus compañeros, no juega para lucirse, sino para que el equipo salga adelante. Aunque vayan perdiendo mantiene su desempeño, su consistencia y nunca baja la guardia. Yo solo cierro los ojos cuando alguien lo golpea o lo empuja, porque me duele, no porque crea que va a reaccionar de forma violenta o agresiva.

El carácter de una persona implica la forma en que actúa en todo tipo de circunstancias, y es forjado en los momentos difíciles. Hay un principio en Isaías 26:3 que dice: “Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti (Dios), confía”.

La persona de carácter firme es:

1.Íntegro todo el tiempo, no solo cuando lo están viendo.

2.Dice la verdad, independientemente de las consecuencias.

3.Persevera y mantiene la calma.

4.Enfrenta con entereza las situaciones difíciles.

5.Pide perdón y perdona.

6.Se mantiene firme ante las presiones de los demás.

7.Se aleja de las tentaciones.

8.Reconoce sus errores.

9.Recorre el kilómetro extra (excelencia).

10.Se levanta después de cada fracaso.

11.Es valiente en cualquier circunstancia.

Como padres, hemos cuidado mucho forjar el carácter de nuestros hijos. Nosotros mismos hemos sido forjados; hemos enfrentado circunstancias difíciles como familia, así como individualmente, en cada situación hemos visto como nuestro carácter ha salido fortalecido. Proverbios 17:3 dice: “En el crisol se prueba el oro, pero al corazón lo prueba el Señor.”

Los problemas no son malos; las dificultades fortalecen el carácter, siempre y cuando las enfrentemos con fe y esperanza, no con amargura.

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