• Jul. 23, 2008, 9:47 a.m.
En la escuela que fundara y mantuviera Pitágoras (que habría que reabrir y cuanto antes mejor). "el sabio de sabios y maestro de maestros", en sus consejos a los jóvenes; les enseñaba, entre muchas cosas más: "No aspiréis jamás a la vanidad de ser ricos; contribuiríais a que hubiese más pobres". Aquel sabio maestro, "simplemente enseñaba en su escuela mixta. al hombre a ser hombre y a la mujer ser mujer". Nada más y nada menos; "invito a quién esto lea a que medite sobre el significado de esa formación". más aún hoy, en este mundo decadente y en un retroceso enorme. "salvo en las técnicas de guerra, expolio, robo, engaño, abusos de todo tipo, etc.".

Veamos muestras de todo ello y lo acertado de aquella máxima
pitagórica.

Se publica en prensa y cuando ya el empobrecimiento de los españoles y "muchos otros". no lo puede tapar nadie: lo siguiente: "Los 500 más ricos tienen más dinero que los 416 millones más pobres. mil millones de habitantes de este planeta subsisten cada día con el cuatro por ciento de la riqueza global. La economía global produce al año cerca de 9 mil 550 millones de dólares en bienes y servicios per cápita, 25 veces más de los 365 dólares que definen la pobreza extrema" (ABC 23-06-2008). El número de españoles ricos creció un 4 por ciento en 2007 pese a la crisis económica; a nivel mundial el número de ricos aumenta un 6 por ciento. Asimismo el número de grandes patrimonios europeos creció un 3,7 % (ABC 25-06-2007). Basan estos informes en el "XII Informe Anual sobre la Riqueza en el Mundo, elaborado por Merill Lynch y Capgemini".

¿Qué decir y qué comentar sobre todo ello? Lo primero es reconocer que las sociedades humanas no hemos cambiado en lo intrínseco; puesto que si hace dos milenios y medio, aquel sabio enseñaba aquellos preceptos, era sencillamente por cuanto en su época debía ocurrir algo similar a lo que ocurre hoy; o sea que la voracidad de unas minorías ocasionaba la pobreza o incluso la indigencia de masas expoliadas; y ello ha sido la constante en la historia del hombre, desde que éste pudo establecer controles monetarios, leyes y ejércitos. Para simplemente favorecerse él mismo y "las siempre necesarias
minorías de sicarios con los que tendría que repartir el botín".

Entonces y cuando nos hablen de progreso, justicia, sociedad, etc. simplemente sonriamos, puesto que hoy vivimos en precisamente una sociedad, tan avanzada en lo material, pero tan débil en lo intrínseco; que en un efecto en cadena ("o de las fichas de dominó". se vendría abajo en mucho menos tiempo ("infinitamente mucho menos") que otras sociedades que data la
historia. "y otras que nos transmiten la leyenda". Conviene no olvidar este detalle de debilidad latente, "en lo efímero que nos mantiene".

Tristemente. "el motor de la vida" sigue siendo el miedo. "el miedo a no conseguir lo que se cree que se va a necesitar. Y al que le sigue luego (el que lo consigue)¸ o sea el miedo a perder lo conseguido". en esos dos miedos. "esenciales", se debate la miserable vida del ser humano. y si a esto, se le
une la avaricia de esos otros mucho más miserables e insaciables depredadores de riquezas, que en minoría esclavizan al resto; tendremos los resultados que estamos viendo hoy pero que no son otra cosa, que. "los mismos perros con diferentes collares y los mismos escenarios con similares
actores pero en otras circunstancias. a las que se escriben desde que se escribe la triste historia de este ser al que denominaron como. humano". Puesto que triste (muy triste) historia es la nuestra y tras tantos siglos de existencia "social", sin que aún existan unos equilibrios mucho más dignos y llevaderos. y los que podemos vaticinar que si llegan alguna vez. aún faltan muchos siglos. pues reitero. estamos en franca decadencia de los verdaderos valores sociales, que son el insustituible cimiento para progresar de verdad.

El autor es escritor y filósofo

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