• Jul. 26, 2017, media noche

Me encanta hablar de los frijoles, porque son riquísimos y porque son supernutritivos.

Muchos tienen la duda de si estos granos realmente son carbohidratos o proteína, y lo interesante es que son una combinación espectacular de ambos grupos nutricionales.

Primero están compuestos de una matriz de almidón o carbohidrato. Por esta razón proporcionan energía de obtención lenta que generalmente se quema o utiliza y no se acumula como grasa, luego están cubiertos por una capa de proteína, aportando aminoácidos que son necesarios para que el organismo construya estructuras. Esto los hace muy nutritivos y una fuente de proteína vegetal que tiene la ventaja de no aportar colesterol. Finalmente está recubierto de fibra, la cual es muy útil en el adecuado funcionamiento intestinal y mantenimiento de la flora bacteriana, y por último, son una excelente fuente de complejo B —que permite el  funcionamiento neuromuscular— e hierro —que es necesario para que la médula ósea pueda producir glóbulos rojos y hemoglobina—. Como ven son un alimento de alto contenido nutritivo y por esto no pueden faltar en la alimentación diaria.

Comúnmente los frijoles llegan a la mesa cocidos, refritos, combinados con arroz en forma de gallopinto o molidos. Se pueden disfrutar en cualquier tiempo de comida.

Sin embargo, hoy quiero compartirles algunos usos diferentes que permiten disfrutarlos con un sabor diferente y una forma innovadora:

1 Crema de frijoles: En la sopa de frijol se coloca tomate, cebolla, chiltoma más culantro licuado. Se deja hervir por 15 minutos, luego se le agrega ayote de mantequilla, chayote y chilote. Cuando todos los ingredientes estén bien blandos, licúan (con poco caldo) todos los vegetales y los frijoles dando la textura cremosa. Se sirve con queso seco rallado y picadillo de tomate y cebolla encima.

2 Bol Azteca: Hacer una cama de lechuga romana cortada en tiras, colocar encima frijol cocido, luego una capa de picadillo de tomate con cebolla, limón y sal. Después otra capa de cuadros de pollo a la plancha, un poco de yogur natural encima, luego queso mozarella rallado y para  terminar un poco de  aderezo italiano. Disfrutar combinando todos los sabores es genial.

3 Calentado del domingo: este es mi preferido. Se coloca en una sartén una cucharadita de aceite, cebolla y tomate a freír. Luego se agrega un poco de frijoles cocidos y se combina con una cantidad similar de arroz; cuando todos los ingredientes estén bien incorporados, se hace un espacio en el centro y ahí se añade uno o dos huevos previamente batidos, y poco a poco se mezclan con los frijoles y el arroz. Cuando ya esté la preparación más seca, se le colocan 2 cucharadas de mozarella rallado encima para que se derrita con el calor. 

Disfruta estas nuevas formas de comer frijoles y recibe los beneficios nutricionales que aportan.

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