• Sept. 4, 2017, media noche

Entre la diversidad de responsabilidades que los padres tienen para con los hijos, destaca el rol que deben jugar como constructores de autoestima alta, factor determinante para luchar en la vida, enfrentar y vencer obstáculos, y perseverar en el logro de metas y objetivos que estos se propongan en la vida.

De no dar la atención debida a la edificación de autoestima, se corre el riesgo de que los hijos no dispongan de las armas necesarias para administrar e incidir en sus emociones negativas, lo que podría inducirlos a perder de vista sus cualidades y virtudes, y ser bloqueados por complejos, sentimientos de culpa, pensamientos y actitudes negativas. 

Como padres se debe tener presente siempre que una autoestima elevada es determinante para que hijos e hijas se sientan bien con ellos mismos, por lo que es prioritario trabajar en pro de edificarles autoestima elevada, esfuerzo que demanda de comunicación adecuada, propiciando condiciones necesarias para contar con una relación estable y armoniosa, contribuyendo a contar con el clima adecuado para llevar a cabo el proceso. 

El hogar representa el espacio por excelencia en donde se lleva a cabo este proceso de construcción de autoestima, este es considerado uno de los principales factores de protección para los hijos. 

En este proceso es determinante que los padres practiquen estilos de crianza desprovistos de autoritarismo e imposiciones. Es importante tener en cuenta, entre otras cosas, las condiciones siguientes: a) hijos e hijas pertenecen a generaciones que experimentan realidades diferentes a las de sus padres, b) los padres deben asignar tiempo en cantidad y calidad para atender a los hijos, evitando dejarse atrapar por las múltiples obligaciones laborales y sociales que puedan obstaculizar el proceso, c) programar con frecuencia actividades para compartir con ellos. 

Adicionalmente el proceso de construcción de autoestima, exige que bajo ninguna circunstancia los padres manifiesten rechazo, sobreprotección o demanden perfeccionismos inútiles a sus hijos.  

El rechazo envía un mensaje claro de falta de afecto y de no aceptación. La sobreprotección, por su parte, tiende a prodigar cuidos innecesarios, cuidos que el hijo/hija puede proporcionarse por sí mismo; la sobreprotección puede sabotear el proceso de construcción de autoestima alta, en el tanto, atenta contra la autonomía, lo que a su vez genera temor e inseguridad en hijos e hijas. Por su parte, el perfeccionismo es considerado irreal, en la medida que, por lo general, tiende a establecer metas inalcanzables que a veces son inducidas por frustraciones de quienes pretenden imponerlas. 

Los factores anteriormente enunciados son contraproducentes, ya que tienden a generar ruidos que obstaculizan el proceso de construcción de autoestima, en tanto bloquean la espontaneidad y disposición de  hijos e hijas para participar del proceso, así como expresar con libertad y sinceridad sus alegrías y tristezas, sus anhelos, aspiraciones, sentimientos. etc.

El proceso demanda que los padres desarrollen su capacidad de escucha activa. Hijos e hijas deben sentir que se les presta atención y que se le asigna importancia.  

Amigas y amigos, quizá una de las mayores satisfacciones que experimentarán en su vida, estarán vinculadas a los triunfos de sus hijos y dichos triunfos dependen en gran medida de ustedes, sus padres, como constructores de autoestima. 

Queremos saber de Ud., le invitamos a escribirnos al correo electrónico crecetdm@gmail.com 

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