• Sept. 6, 2017, media noche

Todos estamos familiarizados con el yogur, en los últimos años hemos visto la llegada al mercado de un tipo diferente de yogur que es el griego, este lácteo conserva algunas características similares al yogur tradicional y otras que lo hacen especial.

El yogur griego es un derivado de la leche de vaca o la leche de cabra, de igual manera que el yogur tradicional, el proceso de fermentación de la leche se lleva a cabo con el lactobacilus burgaricus o el streptococcus thermophilus.

La diferencia fundamental del yogur griego al tradicional radica en su producción, ya que el primero es sometido a un proceso de filtración que elimina el suero de la leche y concentra la grasa y la proteína generando una variación en la constitución del mismo, por ejemplo, el yogur griego tiene entre un 8 a 10% de grasa, mientras el tradicional tiene de 4 a 5% de grasa. Una taza de yogur griego aporta de 18 a 22 gramos de proteína mientras que el tradicional aporta de 7 a 10 gramos y la otra diferencia es que el contenido de calcio del yogur griego es ligeramente menor, pues el proceso de filtración hace que se pierda un poco y por esto muchas veces viene fortificado con aportes extras de calcio.

El yogur es un alimento muy saludable que da beneficios en la salud intestinal mejorando la flora natural que ahí se encuentra y que a su vez ejerce funciones a nivel del aparato digestivo, metabólico e inmunológico, además su alto contenido proteico lo hace muy nutritivo.

Tanto el yogur griego como el tradicional son alimentos que pueden estar presentes dentro de nuestra alimentación diaria, estos son útiles para consumir en el desayuno acompañado de frutas, cereales o granola, de igual manera constituyen una merienda muy nutritiva bien sea para la media mañana , la media tarde e incluso en la noche de forma ocasional.

La textura del yogur griego lo hace una buena herramienta culinaria que puede ser usado en reemplazo o sustitución  de la crema para acompañar los frijoles, los guisos, el gallopinto o maduro asado, con la ventaja de tener menor cantidad de grasa saturada (peligrosa para nuestro sistema cardiovascular) que la crema agria tradicional.

El yogur griego puede ser usado como base en recetas de aderezos y salsas, pues su textura espesa lo hace ideal para combinar con aguacate, limón, pepino, perejil y usarlo como aderezo de ensaladas, carnes y platillos de preferencia.

Su alto contenido proteico lo hace útil  luego de la práctica deportiva  para tener mejoría y desarrollar la masa muscular. 

En la actualidad encontramos en nuestro mercado yogur griego de distintas marcas, su textura es más gruesa y por tanto da mayor plenitud, viene combinado con frutas y  sabores, también lo encontramos natural. 

Aprovecha los beneficios que el yogur tradicional y el griego dan a nuestro organismo e inclúyelos dentro de tu alimentación saludable y balanceada.

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