• Sept. 13, 2017, media noche

Estimado lector, como dice Ben Graham, “el principal problema del inversionista, y su peor enemigo, es normalmente él mismo”.  Además, recordemos su célebre frase: “en el corto plazo el mercado es una máquina de votos, de simpatías que determinan el precio, pero en el largo plazo es una máquina de pesaje, que determina el valor”.  Según Graham, el mercado es un péndulo que oscila constantemente entre un optimismo insostenible (que hace que las acciones sean demasiado caras) y un pesimismo injustificado (que hace que sean demasiado baratas).  En este sentido, y como ya se lo hemos mencionado, le recomendamos leer su libro “The intelligent investor”, especialmente, como dice Warren Buffett, los capítulos 8 y 20.  En consecuencia, debemos comprar barato y vender caro, si es que deseamos vender, y con un “margen de seguridad”.  Por lo tanto, la recomendación es sencilla y ya la conocemos, pero ¿por qué es tan difícil ponerla en práctica? Para seguir abordando este tema, que al menos para nosotros es fascinante, y 
después haberles recomendado leer a Amos Tversky y Dani Kahneman, les sugerimos leer el libro de Richard Thaler, “Misbehaving”, creador de las finanzas conductuales y el libro de William Bernstein, “The four pillars of investing”, quien es un neurólogo, convertido en un inversionista sumamente exitoso.

Pues bien, para motivarlos a estar más familiarizados con este tema, les mencionaremos los comportamientos más costosos en los que puede incurrir un inversionista, esperando que los mismos no cumplan con la definición del gran inversionista Bernard Barruch, que “algo que lo sabe todo el mundo, no tiene valor alguno”:

A. Ceder a la presión del grupo y de la moda.

B. Creer que todos estamos encima del promedio.

C. Creer demasiado en el pasado inmediato.

D. Olvidar “el retorno a la media”. Lo que sube baja y viceversa.

E. Buscar lo excitante. Lo aburrido es más rentable.

F. Sobreestimar el riesgo del corto plazo frente al de largo plazo.

G. Sobreestimar el valor del crecimiento futuro.

H. Depender demasiado de patrones abstractos, olvidándonos del azar. Newton fue brillante conceptualizando, pero un pésimo inversionista, víctima de una burbuja financiera.

I. El rechazo a perder.  Es más fácil vender ganadores que perdedores.

J. Ceder a la “contabilidad mental”.  Concentrarnos en los ganadores y olvidarnos de los perdedores.

K. Caer en el “síndrome del country club”.  Buscar a administradores de fondos de moda y exclusivos, que son caros e inefectivos, en lugar de invertir en un fondo indexado.

Como diría Walt Kelly: “hemos conocido al enemigo y somos nosotros mismos”.

Y ahora, ¿cuál es la terapia?

Cuando nos dedicábamos a la docencia convencional y presentábamos un caso a nuestros queridos estudiantes, empezábamos por el principio, con un diagnóstico: el problema era el estancamiento económico y la inflación y las causas eran un gran déficit fiscal financiado con emisión inorgánica, una tasa de cambio real sobrevaluada y una estructura de precios que en lugar de promover la inversión productiva, promovía la escasez y la especulación. ¿Cuál era la “solución”?  Muy sencilla, multiplicar cada variable por (-1) menos uno. Lo mismo podríamos decir en este caso. En realidad, en el fondo, las soluciones a problemas complejos son muy sencillas. Lo difícil es ponerlas en práctica. Es igual que con las recomendaciones para dejar de fumar, dejar de beber, dejar de consumir drogas, perder peso o no alterarse.  Es difícil, ¡pero se puede y vale la pena!

A. Olvídate de las inversiones de moda. Están sobrevaloradas. Ignora la sabiduría convencional. Las mejores rentabilidades futuras están en los activos que no son populares ahora.

B. Evita la excesiva confianza en ti mismo. Si no le puedes ganar al mercado, únete a él de la forma más barata, invirtiendo en un fondo indexado.

C. Evita la excesiva dependencia en el pasado muy reciente.  Si compras los activos que han tenido una excelente ejecutoria en los últimos 5 años, estarás comprando la moda. Estarás comprando caro y estarás comprando una baja rentabilidad en el futuro.

D. Es bueno aburrirte con tus inversiones. Si deseas excitación ve a un casino o a Las Vegas, pero con una cantidad limitada de recursos. O realiza, en estos días, un tour por Corea del Norte. Las inversiones “excitantes” atraen la atención, son caras y volátiles y tienen una baja rentabilidad.   

E. No te preocupes mucho por el riesgo de muy corto plazo.  En este campo, algunas veces la mejor noticia es no estar informado. ¡Un amigo evitó una gran pérdida porque la semana que cayeron sus inversiones no recibió el periodo!

F. Recuerde que el mercado sobrevalora el crecimiento y las sinergias. Una excelente empresa no es necesariamente una excelente inversión. Todo depende del precio.

G. Nunca creas que el pasado se repite exactamente igual en el futuro.

En resumen, trate de invertir como cuando usted compra sus alimentos: cuando el precio baja y la calidad se mantiene, usted compra más. Sea paciente para encontrar buenas oportunidades y especialmente para conservarlas.  

nramirezs50@hotmail.com
 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus