• Oct. 24, 2017, media noche

El cáncer de mama es una enfermedad multifactorial. Quiere decir que se genera por múltiples condiciones, entre ellas la historia familiar, el peso, la exposición hormonal a los estrógenos (primera regla a muy temprana edad y menopausia en edad tardía), consumo de alcohol y tabaco, mala alimentación, estrés y ansiedad.

Algunos de estos factores no se  podrán modificar; sin embargo, la mayoría de ellos están relacionados con establecer un estilo de vida saludable.
La prevención del cáncer de mama implica que debes agarrar la sartén por el mango y actuar. Tu participación debe ser más activa.

Por ejemplo, ¿ya conoces la técnica para  la revisión mamaria mensual? ¿La implementas de forma disciplinada? ¿Asistes a tu médico y practicas tu mamografía o ultrasonido mamario según te lo indican? No pierdas más tiempo.
Por otro lado, comienza a verte. Busca tener un peso saludable, porque no solo es cuestión de lucir bien, es comenzar a hacer modificaciones en tu estilo de vida para disminuir esa acumulación de grasa que influye en el desarrollo de enfermedades de distinto tipo, incluyendo el cáncer de mama.

¿Qué hacer entonces?

Mejora la calidad de la alimentación

Disminuir el exceso de azúcares en las bebidas, reposterías, panes  y postres. Evitar el consumo de grasas saturadas presentes en los lácteos, las frituras, los pellejos y las carnes grasosas; priorizar el pollo y el pescado; fortalecer el consumo de muchos vegetales y también de las ensaladas, sobre todo los que son muy verdes y rojos. Incluye carbohidratos que sean llenos de fibra, integrales y por supuesto las leguminosas (frijoles, garbanzo, lentejas), que son tan nutritivas.

Disminuye el consumo de alcohol y cigarro: Consulta a tu médico para que te oriente hacia un método que te permita dejar el consumo de cigarro y disminuir la cantidad de licor que ingieres. Esto es cuestión de decisión y de tener conciencia del porqué se hace. Si quieres trabajar en lo que te predispone a tener cáncer de mama… manos a la obra, modifica los factores de riesgo que están a tu alcance.

Comienza a ejercitarte: El ejercicio te da beneficios a todo nivel. Estar activa, caminar, salir a tomar unas clases de baile, hacer pilates, yoga, lo que sea que te guste, que disfrutes y que sea tu inversión en tu propio  bienestar. Tener claro el objetivo que buscas es muy importante.

Busca tu crecimiento personal: Escuchamos con frecuencia que “el cuerpo habla lo que el alma calla”, y en este particular el cáncer puede tener como factor desencadenante episodios intensos de estrés que sobrepasan nuestra capacidad de tolerarlos. Por esta razón buscar alternativas que permitan encontrar nuestra felicidad, lidiar con esas emociones que nos desbordan, enfrentar los problemas con mayor acierto es algo que debemos atender para tener bienestar a todo nivel.
Para prevenir el cáncer de mama, es necesario que tomes acción y te hagas responsable de cambiar lo que está en tus manos.

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