• Ago. 27, 2008, 11:34 a.m.
Romano II

La directora de la Fundación Sí a la Vida, Evangelina Sol de Guirola, en una entrevista publicada el 15 de diciembre de 1999 en el diario La Tribuna, afirmó de forma absoluta, sin condición ni alternativa alguna, que el principal objetivo de la propuesta planteada por ellos radica en condenar el aborto porque es un asesinato.
No obstante, esta opinión no es compartida por todas las personas. Existen criterios muy variados. Hay quienes piensan que condenar el aborto ayuda a proteger la vida humana. Pero la realidad indica que esta prohibición no salva ninguna vida. Lo único que se consigue es que los abortos clandestinos se conviertan para algunos en un negocio redondo que se realiza en malas condiciones y con gran peligro para la vida y la salud de miles de mujeres de escasos recursos, pues las mujeres acomodadas siempre pueden acudir a una clínica privada dentro o fuera de Nicaragua.
Para el movimiento de mujeres, la propuesta de reformar el artículo 23 no agrega nada a la protección de la vida. Nadie pretende negar que los embriones (así se llaman los productos del engendramiento hasta que cumplan los tres meses) están vivos; pero un embrión no es una persona, sino un proyecto, un proceso. No es autónomo, para sobrevivir depende totalmente del cuerpo de la mujer.

Por una cultura de vida con calidad
El movimiento de mujeres está a favor de una cultura de vida con calidad para todas las mujeres. No promueve el aborto, como afirman muchas personas, al contrario, lo que se pretende es que todos los embarazos sean deseados y planificados. Por eso, la mejor forma de prevenir el aborto es educando y formando, en vez de culpabilizar y amenazar con la cárcel.
Lo que el movimiento promueve es una vida digna para todas las mujeres, educación sexual abierta y científica (incluyendo métodos anticonceptivos seguros y accesibles). Esa educación fomenta la maternidad y paternidad responsable y la libertad para decidir.
El movimiento de mujeres está a favor del derecho que cada mujer tiene sobre su vida y su cuerpo. Supuestamente, esto afecta los derechos de los no nacidos, que todavía no existen como individuos. Pero si sólo se protege al embrión, ¿dónde quedan los derechos de las mujeres que ya nacieron? ¿Por qué no se respetan sus criterios?

La consulta...
La consulta realizada por la comisión especial que revisó la solicitud de reforma al artículo 23 de la Constitución, dejó claro que no existe consenso sobre la reforma. Los principales motivos del desacuerdo expuestos por el movimiento de mujeres fueron ante todo de carácter legal:
El movimiento de mujeres reconoce que el artículo 23 de la Constitución recoge como fundamental y primario el derecho a la vida, sin el cual los otros derechos son inexistentes. Sin embargo, al reformarlo se tocan aspectos altamente sensibles para los derechos individuales.
Las representantes del movimiento de mujeres que participaron en la consulta plantearon sus argumentos basándose en las deficiencias técnico- jurídicas que contiene la propuesta, porque presentar argumentos ideológicos, que son asunto del consciencia de cada quien, era meterse en un berenjenal.
¿Cuáles son estas deficiencias? Entre otras cosas se necesitaría, por ejemplo, una ley secundaria para regular el artículo 23, es decir, además de definir el momento de la concepción y la muerte natural, también tendría que definirse qué autoridades van a velar por el cumplimiento de la nueva ley.
Si se aprobaba la reforma al artículo 23, también tendrían que reformarse otros artículos de la Constitución. Esto crearía una serie de situaciones que estarían lejos de proteger la vida, sino que más bien la complicarían a miles de personas.

Ser deseada o deseado: es el primer derecho a la vida
Para entender mejor el asunto, La Boletina platicó con Marvis Jirón, abogada miembro de la Asociación de Juristas de Nicaragua, quien participó en la consulta. La especialista nos explica cómo esta reforma afecta los derechos individuales de las mujeres:
El artículo que se quiere reformar está fundamentado en los derechos y garantías que las y los ciudadanos tenemos frente al Estado, significa que el derecho a la vida debe ser visto como un derecho protegido por el Estado.
Si se aprobara la reforma planteada, la ley se metería en un campo estrictamente personal, como el derecho que tiene toda mujer sobre su propio cuerpo (cuántos hijos tener, en qué momento, etc.), y esas decisiones no le competen al Estado.
La propuesta limita el derecho a la vida a lo puramente físico, pero el asunto no es sólo nacer con vida sino tener derecho a una mejor calidad de vida. Eso incluye la supervivencia, el desarrollo y el derecho a la protección integral que todo ser humano tiene.
La reforma también afectaría los derechos de la niñez, porque la vida de una niña o niño debe de comenzar desde el momento en que los padres deciden o planifican su nacimiento y no sólo en la concepción, que pudo ser un hecho accidental.
El primer derecho a la vida comienza con el derecho a ser deseada o deseado y éste viene con la decisión de los padres y de la misma mujer a escoger el momento para tener una hija o un hijo.
Pero el asunto no es sólo eso, también hay que discutir un punto importante. La propuesta señala que la vida es desde la concepción hasta la muerte natural. Entonces ahí viene el problema de averiguar en qué momento se dio la concepción Eso es algo difícil de determinar por mucho avance científico que haya.
Además, también habría que definir qué significa muerte natural, sobre todo en un país tan violento como Nicaragua, donde la gente especialmente las y los niños con frecuencia mueren de enfermedades curables.
El movimiento de mujeres se anotó un 100 al detener la aprobación de las reformas al artículo 23 de la Constitución en la pasada legislatura, pues para que la reforma sea aceptada tiene que ser aprobada en dos legislaturas.
La nueva legislatura de la Asamblea inicia el 10 de enero de 2000, aún no se tiene la fecha exacta en que la comisión especial presentará ante el plenario la propuesta. El movimiento de mujeres tiene ahora la tarea de continuar haciendo incidencia, movilizándose, pronunciándose en contra de la reforma.
También se priva de la vida a las mujeres y a la niñez en el hogar como es el caso del feminicidio, entendido como el asesinato de mujeres por razones asociadas con su genero también tenemos el caso de la mortalidad infantil, que se da por la gran necesidad de atención medica, también una de las principales causas de muerte infantil es por la desnutrición.

* Escuela de Derechos Humanos
I Romano
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