• Nov. 26, 2008, 9:51 a.m.
Partiendo de hechos y  situaciones verificables, en base a deducciones razonables, analizando pautas de comportamiento de los diferentes personajes y contando con la experiencia del pasado, podemos trazar el cuadro nacional y regional en el que podríamos vernos inmersos a corto o mediano plazo.

Los actores activos o pasivos de estos movimientos estratégicos son, por el momento, los países (en orden alfabético) y personajes siguientes:

1.    Bolivia (Presidente Evo Morales -  indigenista, sindicalista, pro Chávez).

2.    Colombia (Presidente Álvaro Uribe -  Conservador, gobernante de probada sabiduría y temple).

3.    Cuba (Presidentes los hermanos Castro - dictadores marxista-leninistas pro rusos).

4.    Ecuador (Rafael Correa - tecnócrata de izquierda, pro Chávez).

5.    El Salvador (Presidente Antonio Saca – Conservador, empresario radial).

6.    Estados Unidos (Presidente George Bush - republicano  liberal.  Con el electo presidente Barack Obama - demócrata de izquierda).

7.    Honduras (Manuel Zelaya - liberal, pro Chávez).

8.    Iran (Presidente Mahmud Ahmadinejad - islamista radical enemigo jurado de Israel y de EE. UU.).

9.    México (Presidente Luis Felipe Calderón -  humanista cristiano, centrista).

10.    Nicaragua (Presidente Daniel Ortega - marxista-leninista-castrista-proChávez).

11.    Panamá (Presidente Omar Torrijos – de izquierda moderada, pro norteamericano pero ligado al FSLN por herencia paterna ).

12.    Rusia (Primer Ministro Vladimir Putin, Presidente Dimitri Medvedev – por lo menos, el primero, ex KGB - ambos decididos a reconstruir el colapsado imperio soviético y a colocar nuevamente a Rusia como gran potencia).

13.    Venezuela (Hugo Chávez - chavista seudo-bolivariano, pro Castro).


Otros actores:

14.    FARC (Colombia) - narco-terroristas, marxista-leninistas pro Castro, pro Chávez.
15.    FMLN (El Salvador) - ex-guerrilleros marxista-leninistas pro Castro, pro Chávez.
 
Ortega necesita una guerra

Después de casi dos años de gobierno demagógico, ineficiente y corrupto, Daniel Ortega no ha logrado controlar la situación ni asfixiar la democracia. Enfrenta una oposición todavía dispersa pero en franco proceso de aglutinamiento y fortalecimiento.

Ortega necesita arrastrar a Nicaragua a un conflicto regional que le permita asegurarse el control político, económico y social de Nicaragua que nunca lograría de otra manera. La hipótesis más plausible sería un conflicto con Colombia lo cual, además de Ortega, le conviene a Chávez, a sus aliados estratégicos de medio Oriente y a Rusia.

Calendario fríamente calculado

A fines de agosto, Georgia fue invadida por Rusia para imponerle la secesión de las provincias georgianas de Abjasia y Osetia del Sur. Pero, más que eso, el propósito de Rusia era hacer un tanteo de la capacidad de respuesta política y militar de la Unión Europea y de la OTAN. El reconocimiento de Ortega (el único gobernante que lo hizo) de la independencia de dichas provincias secesionistas, en un momento en que Rusia estaba aislada y bajo intensa presión de la Unión Europea, está ligado a la previsión y al calendario de lo que sucederá en nuestra región. Venezuela, cuyo presidente no se caracteriza por la prudencia ni la moderación verbal, ha guardado un ensordecedor silencio.

Mientras Rusia invadía las provincias separatistas de Georgia, se encontraban en Caracas dos aviones supersónicos rusos, capaces de llevar cargas nucleares y con un radio de autonomía prácticamente ilimitado,  pudiendo ser abastecidos en vuelo.

No habían terminado de salir de Venezuela los bombarderos estratégicos, que ya se anunciaba la próxima visita de barcos de guerra rusos. Éstos salieron hace pocos días de una base rusa no identificada y  ya llegaron a Venezuela.

Los marineros de esos barcos no traen en sus mochilas panfletos turísticos de San Andrés o de Corn Island, de Ometepe ni de San Juan del Sur, sino de otros lugares con fotos de sorprendente  precisión y colorido. El gobierno ruso se apresuró a asegurar que, aunque los barcos pueden llevar cargas nucleares, (esta vez, el paréntesis es mío) no las traen. Tampoco las habían traído, oficialmente, los bombarderos estratégicos. No se descarta, sin embargo, que dichas armas nucleares hayan llegado a territorio venezolano desde mucho antes.

Desenvolvimiento de la trama

¿Cuál será la sucesión previsible de los acontecimientos que se avecinan? 

Primera fase: la provocación
Nicaragua provocará a Colombia mediante la incursión de pequeñas naves en aguas y cayos en disputa. No se utilizarán navíos pesados que Nicaragua no tiene, sino botes pesqueros o pequeñas lanchas militares. Los capitanes de esas embarcaciones aparentarán haberse extraviado pero sus instrucciones serán de incursionar de manera visible en zonas disputadas.

Segunda fase (previsible)
Aviones y guardacostas colombianos no tardarán en detectar la penetración (eso es precisamente lo que se busca) y tratarán de detener su avance recurriendo, si es necesario, a salvas de advertencia que no serán atendidas.

Colombia procederá a retener dichas naves con sus tripulantes. Las naves nicaragüenses podrían presentar cierta resistencia alegando estar en aguas no disputadas. Habrá situaciones complejas y – Dios no lo permita - capturas, heridos o peor. Todo será fotografiado, grabado y retransmitido inmediatamente a las agencias del sistema informativo internacional afín a Cuba, Venezuela y Rusia. 

Tercera fase: movilización nacional partidaria
Ortega y los cuadros políticos del Frente Sandinista están preparados para realizar  sincronizadamente, en todo el país, movilizaciones y concentraciones de condena a Colombia y llamando a la defensa de la patria. Esto permitirá al Ejecutivo poner al Ejército en pié de guerra y modificar (de facto, si necesario) su nombre, subrayando su carácter “sandinista”. El Comandante en Jefe asumirá directamente el mando de las fuerzas de tierra, mar y aire.

Cuarta fase: entrada de Venezuela y Cuba
De inmediato, Ortega hará un llamado a la solidaridad regional. Chávez y los Castro, entendidos de previo, serán los primeros en responder enviando refuerzos (Chávez acaba de regresar de compras de China, Irán y Rusia) y efectivos militares y de inteligencia para apoyar al Ejército re-bautizado “Sandinista”.

Quinta fase: movilización continental
Nicaragua y Venezuela acusarán a Colombia de todo lo que puedan y denunciarán ante la OEA una supuesta “complicidad” de los Estados Unidos en la “provocación” colombiana. No les hará falta galillo a los Jefes de Estado de Nicaragua y Venezuela para insultar y  provocar a los Estados Unidos, sintiéndose respaldados por los barcos rusos que, en esos días, estarán realizando maniobras en aguas del Caribe o los aviones que pueden llegar en pocas horas.     

Sexta fase: entrada de los Estados Unidos
Los Estados Unidos movilizan su flota más cercana. Si los Estados Unidos adoptan un comportamiento que pueda interpretarse como agresivo hacia los barcos rusos o hacia las naves sandino-bolivarianas, la confrontación subirá de tono y podrá derivarse en enfrentamientos de mayor gravedad y consecuencias. Esto es lo que verdaderamente se persigue desde el comienzo, siendo el conflicto Nicaragua-Colombia un mero pretexto que sirva de detonante para escalar las tensiones a nivel internacional.

Séptima fase: los rusos se quedan
Hugo Chávez pedirá que los rusos se queden en la zona y no faltará algún oportunista ávido de petrodólares que facilite a Rusia bases navales y aéreas en alguna islita del Caribe. Los aviones estratégicos, que en su pasada estadía levantaron minuciosamente mapas y planos de Centroamérica y el Caribe, completando las minuciosas fotografías satelitales, regresarán sigilosamente en mayor número, sabiendo exactamente hacia donde apuntar. El argumento de Rusia para instalarse en el Caribe será un pretendido paralelismo con la presencia de los Estados Unidos en los mares próximos a Rusia en el marco de la OTAN. Los rusos se quedan. Esto ya es un hecho como lo atestigua la visita del Secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolai Patrushev a Caracas en la que, según datos creíbles, estaba prevista la participación secreta de Ortega acompañado de un oficial del Ejército del más alto rango.
  
Octava fase: Rusia le corresponde a Ortega
Rusia justificará su apoyo a los planes de Ortega como reciprocidad por el rápido reconocimiento de Ortega de la independencia de las provincias separatistas de Abjasia y Osetia del Sur. Por su lado, Venezuela y Cuba justificarán su involucramiento por “solidaridad martiana-bolivariana con el pueblo de Sandino”. Los dictadorzuelos en ciernes de Ecuador y Bolivia, y posiblemente la Señora de Argentina - esta última para desquitarse del fiasco del maletín y distraer su oposición enardecida - aplaudirán y ofrecerán refuerzos.

Novena fase: la indignación latinoamericana
Todo esto puede producirse poco antes o durante la próxima reunión de países iberoamericanos a celebrarse en San Salvador a fines del presente mes de octubre en la cual Ortega y Chávez dispondrán del escenario ideal para presionar – petrodólares mandan – que se adopte una declaración de la Cumbre a la cual, difícilmente, accederá España, pero sí, seguramente, Cuba, Ecuador, Bolivia, Argentina, posiblemente Honduras (no olvidemos sus intereses en la plataforma continental del Caribe) y algunos estados insulares.

Décima fase: movilización internacional
Dentro de Nicaragua, Ortega intensificará y acelerará la infiltración partidista del Ejército con militantes sandinistas, preparados desde hace varios años para aprovechar coyunturas como ésta, estrechando al máximo el anillo de control ideológico-partidario de lo que tanto ha costado profesionalizar y despartidizar. Habrá en Europa manifestaciones de solidaridad con el binomio Ortega-Chávez y en contra de Uribe y de Estados Unidos. Vendrán a Nicaragua políticos europeos buscando oxigenarse así como brigadistas de las izquierdas no democráticas de América Latina, de Europa y - novedad turístico/estratégica - de países islamistas radicales los cuales terminarán nacionalizándose o, solamente obteniendo cédulas de identidad (sin llenar los trámites de ley) que les permitan instalarse en nuestro territorio y disfrutar de todos los derechos (incluso el de votar) sin asumir ninguna de las obligaciones.

El Plato servido

Al igual que en los 80, Ortega reimpondrá el estado de emergencia y de excepción que le permitirá establecer nuevamente controles militares y policiales estrictos, someter a espionaje y hostigamiento a los dirigentes de partidos democráticos, de las centrales y federaciones sindicales democráticas y de las  demás organizaciones independientes de la sociedad civil.

Habrá servicio militar obligatorio y reclutamiento primero voluntario y luego forzado, se establecerán bases militares en las regiones autónomas de la Costa Caribe y en la cercanía de puertos del Pacífico, La RAAN y la RAAS perderán, de facto, su frágil autonomía por supuestos imperativos de seguridad nacional. ¡Adiós libertad de prensa, de reunión y de manifestación! Se reimpondrá el trabajo “voluntario” durante los fines de semana, se militarizarán colegios y universidades, se restablecerán tribunales especiales para juzgar a los acusados de traición y terrorismo, a los pacifistas y objetores de conciencia.

La economía se desplomará estrepitosamente, recomenzará la maquinita a imprimir y resellar billetes, la producción menguará considerablemente y el país acelerará su marcha regresiva. El acelerado empobrecimiento de la población y del país causará perplejidad en observadores y analistas. Mientas tanto, se multiplicarán los grandes negociados de los miembros del clan familiar y del círculo de hierro que multiplicarán sus viajes a paraísos fiscales cercanos y lejanos con pesados maletines negros.

Se negociará con todo: armamento, combustible, granos básicos, medicinas, llantas, repuestos automotrices, conservas, computadoras, juguetes, anticonceptivos, etc. Serán ocupados de facto o se confiscarán edificios diversos para convertirlos en cuarteles, centros de entrenamiento o en cárceles. Los Comités del Poder Ciudadano (CPC) se carunizarán aún más bogando en un charco de billetes verdes y sus oficinas en los distritos y barrios servirán de centros de acopio de “sospechosos” y de prisioneros y en centros de control político, de represión, de amedrentamiento y de castigo.

Brigadas de estudiantes de secundaria y universitarios recorrerán los barrios de las principales ciudades al compás de música marcial y bajo un mar de banderas roji-negras, del FES y de la UNE, similares a las marchas “espontáneas” que brotaban como hongos en China durante la Revolución Cultural. Renacerán las organizaciones paralelas “patrióticas” o se fundarán nuevas con nombres sacados de Barricada y de los archivos de la antigua Dirección General de la Seguridad del Estado, hoy, revigorizada y creciendo.

Reformas Constitucionales

Paralelamente, se iniciará el proceso de reformas a la Constitución para permitir la reelección inmediata e indefinida a fin de imponer un sistema dictatorial-parlamentario en el que el Poder Ejecutivo será ejercido por Daniel Ortega, como Primer Ministro, y la Presidencia de la República por la Sra. Rosario Murillo (o viceversa). En los demás poderes del Estado se confirmará o colocará a incondicionales del Frente Sandinista, del arnoldismo o de los partidos y grupúsculos colaboracionistas de la Convergencia o de  tránsfugas de la Asamblea. 

Planes en proceso de ejecución

Estos juegos estratégicos son planes político-militares reales de dimensión transcontinental para los cuales ya existe presupuesto en los diversos países participantes donde ya están nombrados “in péctore” e “in pecunia” los mandos y controles político-militares y diplomáticos. 

Las elecciones municipales

Desde esta perspectiva, no cabe duda que desde hace buen tiempo, toda palabra y todo silencio, todo viaje y toda visita en torno a la antigua residencia del Vicepresidente Morales Carazo en El Carmen, viene siendo registrado, analizado y sopesado por expertos de primer nivel mundial, asistidos por talentos e instrumentos súper sofisticados y secretos en la OTAN y el Pentágono. Todos estos factores hacen que, hoy, la sala multicolor convertida en santuario de la mano de Fátima se haya convertido en centro y objeto de espionaje y de conspiración a escala global.

Aunque a primera vista no lo pareciera – ¿Qué le importa, dirán los ignorantes o cínicos, a la OTAN y al Pentágono quién será el nuevo alcalde de pueblitos nicaragüenses que alcanzan en los campos de deportes de la Universidad de Georgetown o de Oxford? - las elecciones municipales del 9 de noviembre son parte importante de estos planes. Ganarlas se vuelve tan vital para Daniel Ortega, respaldado por los Chávez-Castro-Correa-Morales-Kirschners-FMLN-FARC, etc., como lo es para la democracia, para la paz y el desarrollo de toda América Latina que corre el riesgo de desangrarse, empantanarse y retroceder 20 ó 30 años, sepultando las esperanzas de las nuevas generaciones. En ese retroceso catastrófico, Nicaragua bajo Ortega parece destinada a ganar la carrera por el último lugar entre los países más empobrecidos y endeudados del continente. 

Efecto dominó rumbo norte

Juntando lo anterior con el efecto dominó que se viene re-impulsando en Centroamérica para arrastrar a México en serios conflictos sociales y llevar la avalancha de tensiones y de gente hasta el propio Río Grande, obtendremos el panorama de la región mesoamericana y caribeña de los próximos veinte años. Ni los elevados muros de concreto ni las alambradas podrán contener la marejada de disidentes, perseguidos políticos y de refugiados económicos y sociales que se agolparán en la frontera norte de México y en los grandes aeropuertos de los Estados Unidos. (Ver mi escrito “Respuesta global a una amenaza global”).

Entonces comprenderemos cuál ha sido la verdadera razón por la que Daniel Ortega se negó a deshacerse de los SAM-7 y por qué, periódicamente, el Comandante se desaparece sin que nadie rinda cuentas de su paradero.

El tráfico de armas desde y a través de Nicaragua hacia las FARC y otros grupos guerrilleros o terroristas alcanzará niveles incontrolables. El sufrimiento del pueblo nicaragüense y del de Colombia, aún más castigado que el nuestro, conocerán nuevas fases intolerables. Nicaragua volverá a ser “El Corazón Sangrante de América”.   

Este es el panorama futuro del cual ya se entrevén ominosas señales precursoras que pocas personas reconocen y que un menor número quiere admitir. Nuevamente, se aplica la palabra de Cristo: “Cuando ustedes ven que las nubes se levantan por occidente, dicen que va a llover y así sucede. Y cuando el viento sopla del sur, dicen que va a hacer calor, y lo hace. ¡Hipócritas! Si saben interpretar tan bien el aspecto del cielo y de la tierra, ¿cómo es que no saben interpretar el tiempo en que viven?” (Luc. 12, 54-56).

Sepamos reconocer los signos de la gran tribulación que se apresta a golpear a nuestra puerta.

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