• Dic. 19, 2008, 10 a.m.
Una pregunta que flota en el ambiente político de Nicaragua es la siguiente : ¿ de quién es Presidente Daniel Ortega y con que respaldo cuenta para gobernar y sostenerse en el poder?

La pregunta se vuelve más difícil de contestar si recordamos que Ortega es un Presidente minoritario que alcanzó el cargo por medio de trucos y componendas y pasando sobre el cadáver de un rival de su misma organización. Es de sobra sabido que la Presidencia de Ortega no tiene sustento ideológico y es  ilegal por ser producto de un fraude y hoy que ya es Presidente de hecho no tiene por su propia incapacidad política bases de sustentación ni capacidad de legitimar lo que nació de forma ilegítima.

La verdad está allí sobre la mesa. Ortega alcanzó en las elecciones del 2006 un 38 por ciento sobre un 92 por ciento de los votos contados, ya que se sabe ahora el último 8 por ciento de los votos que no le favorecía nunca jamás se contabilizo, lo que significa que al menos un 70 por ciento  de los votantes ejercieron el voto en contra suya y para llegar a esa cifra Ortega tuvo primero que enfrentar el reto de la disidencia de su partido, lo que se resolvió con la muerte ocurrida en forma repentina e inesperada pero muy providencial para él de Herty Lewites y luego con la división de la derecha , lo que logró con la colaboración sumisa de Arnoldo Alemán. Pero todo eso no fue suficiente y se sabe ahora tuvo que recurrir al fraude abierto, lo que se materializó cuando el CSE con otra complicidad de Alemán no contó el último 8 por ciento del total de votos, que por ser de la montaña eran en su gran mayoría del PLC de José Rizo.

Lo anterior es historia pero también es presente, pues le quita legitimidad a un gobierno que día a día comete actos ilegales y pretende llevar al país entero, a los pobres, a los menos pobres y a los ricos ya sean liberales, sandinistas  o sin partido al  despeñadero que y cada día quema puentes y está empeñado en convertir a los aliados en indiferentes y a los indiferentes en enemigos..

No tiene sustentación ideológica
Pero volviendo a la pregunta con la que iniciamos estas meditaciones nos encontramos que en el contexto interno la Presidencia de Ortega a pesar de su estridencia no tiene apoyo real, ya que carece de apoyo popular, habiendo su facción partidaria obtenido aproximadamente un 25 por ciento del universo de votos en las Municipales recientes que midieron sus primeros 23 meses; que no tiene una sustentación ideológica ya que el sandinismo tradicional, es decir la izquierda nacional comprometida con los ideales del FSLN está en el MRS; que la cúpula de empresarios que al comienzo de su gobierno estuvo coqueteando con él cuando existía la expectativa de una lluvia de petrodólares que los bañara a todos al ver que la lluvia se tornó en sequía se acordó que sus intereses, sean ellos de izquierda o de derecha no pueden estar con un Presidente que se comporta como un subversivo y que el aparato militar, que además de militar es financiero está más preocupado del rumbo que lleva la economía del país al que ellos pertenecen que el mismo COSEP.

¿Qué le queda entonces? El Pacto y la sumisión de su socio en componendas de enfoque personal, Arnoldo Alemán. Pero de Alemán ahora que se sabe que además de entregar las elecciones municipales del 2008 también traicionó a su propio partido en el 2006 no le queda mucha cuerda. Le quedan entonces lo que el sociólogo Pérez Baltodano ha definido muy acertadamente como los elementos del Estado Mara: los grupos que se mueven en la ilegalidad amenazando y chantajeando que comanda Lenín Cerna. Le quedan también las fuerzas de choque, ya bastante reducidas de los CPC rezones , una
bancada que no logra mayoría en la AN y las fichas incrustadas en el Poder Judicial.

Pero para mantener lealtades cuando no hay un objetivo común ni ideología que compartir se necesita del soborno continuo y a Ortega, que contaba con el aceite venezolano para "aceitar" su maquinaria también se le está acabando el aceite, ya  que a 31 dólares el crudo venezolano no alcanza para que Chávez se pueda reelegir él, ya no digamos para arrastrar las rémoras que medran de sus migajas.

Si a todo esto le sumamos el abandono del apoyo que le brindaba la Unión Europea, de los recortes y atrasos a la Cuenta del Milenio, al rechazo de la izquierda democrática de Latinoamérica,  sus provocaciones a la OEA, a los Estados Unidos, a México y a todos los países que podrían ayudarle así como el desinterés de apoyarlo por parte de Rusia pero sobre todo que él mismo se está auto subvirtiendo creemos que su futuro inmediato es incierto y que cualquiera en sus zapatos, que entendiera su situación estaría bastante preocupado.

El autor reside en el barrio Altagracia

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus