• Nov. 10, 2007, 4:14 p.m.
“Chin-chilillo!!!...yo cuchillo,
Gritan los serviles del poder"
Alejandro Mejía, Carga Cerrada


Leí las entregas de la investigación periodística “Operación Esquipulas”, publicadas recientemente por EL NUEVO DIARIO, la cuales me parecieron necesarias, precisas y sobre todo la primer entrega, de fascinación literaria.

Gusté del tono introductorio con que el periodista José Adán Silva, al estilo Juan Rulfo, supo dibujar la ascendente intensidad del problema de la propiedad en Nicaragua
(como también lo fue en la revolución mexicana), que dos décadas después de la reforma agraria y títulos cooperados, esa justa idea de la redistribuir de la riqueza, se ha tornado en uno de los mayores tramas nacionales.

Las confiscaciones en Nicaragua a partir del 79, como en toda revolución, se hicieron con represión, venganza y sangre –aunque quizás también con semen-- y el hecho dejó al país “patas-arriba-dientes- quebrados”. (De hecho el mismo proyecto en el estalinismo dejó 30 millones de inconformes muertos).

El Ejército, descendiente directo del fratricidio de los 80´s e hijo heredero del SMP, exotéricamente ha sabido manejar su proceso de posguerra, y astutamente establecerse entre las instituciones mejor “ranqueadas” del país.

Sus meritos no sólo le han valido el respeto y la confianza de la población, sino que han alcanzado a trasformarse en una institución profesional, integra y educadora que en los últimos 17 años, nos han servido como uno de los referentes más cercanos de la “ética institucional”.

En definitiva, el Ejército ha sabido conducir su historia Roja hacia su propia historia Azul. Claro, todos sabemos que el Ejército supo llevar ventaja de su herencia material y sus beneficios legales, y adiestrándose en los campos del mercado, aprendió a apostar fortuna en el economía neoliberal. Esta circunstancia en pocos años le ha permitido engendrar una “marimba” de empresas comerciales y de servicios.

Pero, es verdad, todos los ejércitos de la región han aprendido a hacer negocio con la infuncionalidad de la guerra: sabido es que en Honduras y El Salvador, los componentes del ejército pertenecen a una casta de “pandavas y kuravas” sombríos e intocables.

La posguerra en Nicaragua de igual modo dejó un enorme volumen de pasivos en metal y pólvora. En su tiempo muy poco se habló de la venta que se hiciera de los antiguos helicópteros rusos a Perú, como tampoco se reveló el origen de la “triangulación” de rifles AK-47 “encomendadas” a las FARC.

Por otro lado, la posguerra también dejó un invaluable capital de información, constituido de archivos de inteligencia, y documentos de títulos cooperados (léase: mapas para estafar) que quedaron en manos de “cuadros o ex–cuadros descompactados de la institución castrense”; y hoy, simula un solo monstruo que despierta después de varios años, e indica estar hambriento.

En ese sentido, el Instituto de Previsión Social Militar (IPSM) --semejante al terreno abonado que dejara la KGB para la mafia rusa—desde entonces vienen transitando, por un lado entre “establishment" corporativo: BDF, Metropolitana, Innicsa, Obrinsa, Demovesa, Fetesa, Cocibolca, etc, y por otro extremo en un hermético culto de geófagos con los que “nadie se mete”.

La historia de don Cleto Urbina y su esposa Ana Rivera, despojados de sus tierras “de puro aire” con el ya burdo argumento de ser tierras-confiscadas-cooperadas-y-vendidas-a-terceros, es una realidad creciente que le puede pasar a cualquier nicaragüense en cualquier momento.

En esencia, esto augura, en todos los niveles, un panorama de inestabilidad para Nicaragua. Es una imagen desde la llaga, que en todas las direcciones, su horizonte igualmente se pierde en el desasosiego.

Este hecho, un iceberg más de las estratagema que vincula a otras estructuras de poder del Estado sugieren que “una gran torta” se está cocinando a nuestras espaldas.

La “gran torta” hasta el momento es confusa, es difícil de conocer exactamente su tamaño, su sabor, su ornamento, y a sus cocineros. No obstante, todo parece indicar que existen actores en las sombras moviéndose en un eje de operadores semánticos que constituyen al Ejército-Poder Judicial-Ejecutivo-SecretaríaFSLN.

Y entonces, ¿Si es tortuga arriba, tortuga abajo y araña en medio? ¿Qué es?
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