• Feb. 19, 2009, 7 a.m.
Recién creados los Consejos del Poder Ciudadano, fui uno de los defensores de la legalidad de su nacimiento, me di a la tarea sin que nadie me lo indicara, de crear asambleas para explicar a la ciudadanía la importancia y sustento jurídico de los mismos, por supuesto todo esto bajo mi condición de Sandinista, creyendo que era mi deber como tal y profesionalmente como Abogado que soy.

Posteriormente me incorporé a los Comités de Liderazgo Sandinista, todo esto en aras de consolidar el proyecto social y participar activamente en las tareas de la comunidad. Ya han pasado más de dos años desde esta incorporación y aún sigo viendo que siempre somos los mismos quienes nos reunimos para vernos las caras en las distintas sesiones de trabajo, tanto de CPC como de CLS, como se conocen estas dos expresiones organizativas, no hemos dejado de ser los mismos curtidos líderes. La propaganda de los Consejos del Poder Ciudadano no ha calado en la ciudadanía, muy al contrario, se les ve como un negro espectro político lleno de intrigas, abuso y atropello, esto tiene que ver con el descalabro con que el Frente Sandinista viene manejando este asunto, con el consecuente desencanto de la gente que no ve el más absoluto beneficio en todo esto, pues en las condiciones que estamos, vamos de pobres a miserables sin que a nadie le importe.

Limitados recursos
Llegamos a divagar sobre los mismos problemas sociales a los cuales se les pretende dar solución desde nuestros extremadamente limitados recursos, esto por orientación política del partido, que pregona entre las bases un inusitado entusiasmo sobre los tales programas de beneficios sociales que impulsa el gobierno que han sido un soberano desastre y en los cuales han salido beneficiadas personas que no le han sacado el mínimo provecho a las tales ayudas. Nosotros los Sandinistas hemos sido los menos favorecidos, y todo esto por aquello de sacarle rédito político a los que nos adversan.

Total que, trabajamos duro en las distintas campañas para que el FSLN llegara al poder y aún seguimos aportando nuestros recursos monetarios y materiales para realizar nuestras propias actividades en los barrios.

Mucha gente que se nos acerca alberga la esperanza de que le ayudemos al menos a encontrar algún trabajo sencillo, no obstante, siempre se nos cierran las puertas y nos mandan a trabajar por conciencia y si para esto hay algún asomo de crítica, quien la haga es tildado de reaccionario e inmediatamente es proscrito de las tales estructuras. La pregunta es, y nos la hacemos muchos compañeros, para qué sirven los tales CPC y los CLS, si en ellos mismos a ningún militante le reconocen trayectoria o mérito alguno.

El Frente Sandinista de antes
Antaño cuando nos incorporamos al Frente Sandinista nunca una dádiva fue suficiente, la vida se ofrendaba sin que ésta tuviera precio alguno. Los héroes nunca dijeron que morían por la patria sino que murieron. En cambio hoy para poder ostentar un cargo hay que dar la vida por uno de los dos. Antes se hacían muchos méritos para pasar de un grado a otro, sea en la organización o en el campo de batalla, hoy eso es historia pasada sin sentido alguno y de borrar eso se encargan los CPC y los CLS, hoy las decisiones no se toman en la Asamblea Sandinista o en el Congreso Sandinista, hoy no se consultan a las bases, hoy se imponen las órdenes.

Qué tipo de organización es ésta, qué tipo de Frente Sandinista tenemos, que hasta los propios militantes destacados resienten su vida partidaria, sino veamos el caso concreto del diputado Evert Cárcamo, con notables cualidades de líder nato siempre lo han relegado y él muy dócilmente ha vuelto al final de la cola para llegar siempre primero sin embargo, sigue siendo un don nadie, un cualquiera para los de arriba.

Entramos al tercer año de gobierno con el señor Daniel Ortega como presidente y al paso que vamos los sandinistas, seguimos estando condenados, sin futuro ni esperanza alguna, más aún en este 2009 donde nos han recetado una escalofriante depresión económica que agrava nuestra situación familiar. Nuestra desgracia es el resultado de esa rara mezcla de miseria, de ser sandinista-pobre-militante y un estoico guerrero, condición extremadamente pesada para seguirla sufriendo.
Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus