• Mar. 2, 2009, 8:33 a.m.
Las siguientes historias son de la vida real, sucedidas en Managua y escuchadas directamente de sus afectados, personas a las que les he recomendado, como una responsabilidad social, interponer la denuncia en la policía para que pueda sistematizarse la información y actuar preventivamente sobre los hechos de robo y violencia. Seguramente hay quienes puedan tener, lamentablemente, historias propias desde su experiencia personal:

1. Ruta de bus, Barrio El Recreo, 9:00 a.m., el transporte va medianamente lleno, un joven de 25 años es despojado de su celular y cartera (en donde llevaba licencia, cédula y un poco de dinero).  Un hombre le ha puesto un cuchillo en el costado y le exige le entregue lo que anda.  La víctima nerviosa entrega todo, el victimario baja en la parada siguiente sin inmutarse. Se interpuso denuncia en el distrito 3 de policía.
2. Ruta de bus, pista de la Resistencia, 3:30 p.m., el transporte va casi vacío, con unos doce pasajeros; tres hombres abordan el bus, se ubican en el pasillo, sacan dos pistolas y piden a todos entreguen lo que andén: reloj, pulseras, dinero, aretes.  La acción dura unos minutos, se llevan todo y bajan en la parada siguiente, el conductor del bus es indiferente al hecho.  Quien cuenta la historia no interpuso denuncia no se sabe si otra de las víctimas lo hizo.
3. Taxi, salida del supermercado La Unión, Carretera a Masaya, 7:00 p.m., una mujer después de hacer sus compras, sube a un taxi que circula vacío,  unos cuadras después otro pasajero aborda el vehículo en la parte de atrás, el chofer dice que por el tráfico congestionado, tomará un atajo, la mujer no se alerta por la variante de ruta, después, el que va atrás, la sujeta por el cuello, el conductor le arrebata el bolso, reducen la velocidad, abren la puerta y tiran a la víctima a un anden. La mujer ligeramente golpeada está sorprendida y nerviosa, camina a pie, sin el dinero de su salario hasta su casa. No interpuso la denuncia.
4. Parque de Bello Horizonte, 5 p.m., dos jóvenes de diecinueve años permanecen sentados en una banca conversando, repentinamente, sin darse cuenta, tienen enfrente una moto y dos hombres, uno se baja y los encañona con una pistola. Les exige entreguen los celulares y cadenas.  Pusieron denuncia en el distrito 4 de policía.
5. Bolonia, entrada a una casa de habitación, 6:30 p.m., una mujer va abrir el portón de su casa después de su jornada laboral cuando un hombre por detrás la encañona con arma de fuego, la mujer se asusta, el delincuente la empuja y arrastra por el suelo, la despoja del bolso, pulsera y reloj, después huye en un vehículo, parece la estaban observando o esperando. Producto del incidente sufrió lesiones que la obligaron a un subsidio médico durante dos semanas.  No denunció el hecho.
6. Bahía de bus cerca de la Rotonda de Cristo Rey, una mujer ha salido de su centro de trabajo a las 5:30 p.m. y espera el transporte colectivo enfrente.  Un bandido se le acerca por un costado, siente el jincón de un cuchillo e inmediatamente le arrebatan el bolso, la mujer asustada se resiste a soltarlo, el hombre la empuja, se lo quita y sale corriendo internándose en un callejón aledaño, el resto de la gente que espera ha quedado inmóvil y sorprendida.  La víctima, quien no denunció el hecho, llora angustiada y nerviosa.

De estas historias escuchadas hay algunas acciones comunes que podemos enumerar:

i) Los autores de los delitos han sido hombres jóvenes, entre 18 y 30 años.
ii) En todos los casos las víctimas han sido personas comunes, trabajadores o estudiantes que han sido despojados de los pocos recursos que llevan consigo y de sus documentos de identidad.
iii) Los incidentes han ocurrido mayoritariamente en el transporte urbano colectivo y selectivo y paradas de buses.
iv) En todos los casos muestran brevemente el rostro desafiante y agresivo.
v) Los delincuentes han utilizado arma de fuego, arma blanca y la fuerza o intimidación contra las personas.
vi) No han provocado, en la mayoría de los casos, daños físicos mayores, solamente han asustado y sorprendido a la víctima.
vii) Los hechos han sido ejecutados con rapidez, no necesariamente planificados y se han aprovechado del descuido o ingenuidad de la víctima.
viii) Los horarios han sido diurnos o apenas al caer la tarde.

Estos relatos que cuento a ustedes, son parte de los 10,080 robos con intimidación que la Policía registró en el 2008; en 2007 fueron 6,800. En el año 2000 las denuncias por ese tipo de delitos llegaron a 3,400, el pasado año se ha conocido de la ocurrencia de tres veces más casos que los de hace ocho años, ¿Cuánto de ello es por reducción de la cifra oscura y cuánto por incremento neto del delito? En promedio dos tercios se registran en la ciudad de Managua. El problema no se manifiesta en todo el país, no es generalizado en todos los municipios, hay que identificar cuáles son los barrios, calles, paradas de buses, rutas de transporte en donde este tipo de delito ocurre con mayor frecuencia, es allí donde hay que actuar mediante operativos inteligentes.

¿Qué recomendaciones hay que dar a las víctimas? Una de ellas de carácter práctico: no anden visible en el bolso cosas de valor como identificaciones o dinero, guarden eso preferiblemente en el bolsillo del pantalón o vestido.  Otra sugerencia: ante una amenaza con arma de fuego o blanca, no ofrezcan resistencia, entreguen lo que anden a la vista,  forcejear puede poner nervioso al delincuente y provocarle daños físicos a la víctima. Es recomendable que se interponga la denuncia para que la policía pueda analizar la información de los casos y actúe con eficacia de acuerdo a la frecuencia, horario, modus operandis y características de los autores, así contribuimos a evitar que otras personas sean afectadas, aunque no recuperemos lo que hemos perdido y la experiencia vivida marque nuestro comportamiento más previsorio en el futuro.
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