• Mayo 17, 2009, 10:30 a.m.
En tiempo de crisis solemos refugiarnos en nuestras casas. El dinero no ajusta para los paseos o las salidas nocturnas, así que nada más saludable que quedarse en casa, refrescarse a la orilla del lavadero si hace calor, y devorar la programación de la TV, sobre todo si al menos recibe el servicio de los canales internacionales.

En mi caso, ahora deberé buscar otra alternativa, puesto que de un día a otro, los señores del monopolio Estesa me sacaron de su lista de clientes, cual si fuera mala paga o si tuviera un estigma que me convierte en persona de quinta categoría. No me darán más servicio porque les dio la gana “heredarme” a Claro TV, que está promocionándose últimamente por Managua.

Al comienzo lo vi favorable. Serían unos córdobas menos, puesto que a Estesa, durante 13 años que tengo de vivir en mi casa, les he pagado un promedio de 21 dólares más IVA al mes. La oferta es de 28 canales, no está mal, pensé, así que acepté el cambio cuando me llegaron a notificar que Estesa se retiraría de mi sector.

El cambio sería a partir del primero de mayo, pero no ocurrió nada. Fue hasta el 11 de mayo que de pronto la señal se suspendió y me quedé sin ver nada, por lo que llamé a Estesa y un joven me dijo que debía ir a hacer el contrato personalmente a sus oficinas.

Estafada
Al día siguiente aparté un tiempo para ir al hermoso edificio del monopolio de la TV por cable, y aunque me atendieron amablemente de inmediato me sentí estafada.

En la oferta de Claro TV no están los canales Telehit, Fox, Televisa, Cartoon Network... Estos son, entre otros, los que más vemos en un día de descanso o por las noches mi familia y yo, sin embargo no aparecen y no hay posibilidad de volver a recibir su señal, puesto que el nuevo proveedor del servicio no desea darle gusto al cliente ¿no es que el cliente siempre tiene la razón?

Reclamé a la joven que me atendió porque, si bien no es ella quien me tenía en sus manos, tampoco hay otra alternativa: Estesa-Claro TV son un monopolio. “Si tuviera otra opción, le juro que jamás vuelvo a ser clienta de ustedes”, le aseguré.

Mis argumentos no valieron de nada. Simplemente lo tomaba o lo dejaba, así que hice una llamada para consultar a mi hijo y concluimos que no valía la pena recibir un paquete de canales que no nos interesaba. Pagar para que te estafen, jamás, dijimos.

Así que a partir del 11 de mayo no tengo señal de canales internacionales porque simplemente Estesa y Claro TV decidieron “repartirse” arbitrariamente sus clientes, sin tomar en cuenta sus criterios, sus gustos, y lo peor, sin respetar la lista original de canales que nos servían anteriormente.

Pienso acudir, aunque sin mucha fé, a la Liga de Defensa del Consumidor, así me cueste años, hacer pagar tal ofensa a Estesa o a Claro TV. Mientras tanto eso ocurre, procuraré que muchos clientes que se sientan engañados, vilipendiados y estafados por este consorcio, acudan a quejarse a LIDECONIC, al menos para que quede el precedente por los abusos que estos señores cometen con los afectados.

* kcastillo@elnuevodiario.com.ni
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