• Mayo 29, 2009, 10:39 a.m.
Llegaron las primeras lluvias con fuerza desbordada. Empiezan los desastres de muros caídos, casas y oficinas anegadas, carros accidentados, el Mercado Oriental inundado y tristemente también un niño ahogado. Y la primera pregunta que escuchamos por todos lados es ¿qué hace la Alcaldía? ¿Por qué a tiempo no limpió los cauces y por qué no pasan más seguido los camiones recolectores de basura?

Esa pregunta tiene algo de verdad y hay que cuestionar y no tapar las fallas de la Alcaldía. Hay que urgir la limpieza de los cauces y mejora del servicio de recolección de la basura. Pero esa pregunta tapa una realidad y una irresponsabilidad. Una realidad es que no hay sistema pluvial y de drenaje que aguante el basural inmenso que echamos a los cauces o que dejamos en la puerta de la casa en tiempo de lluvias. No hay sistema de limpieza que sea suficiente mientras en la calle sigamos tirando la basura enfrente de las casas o desde la ventanilla de buses y carros. No hay manjoles capaces de resistir sin taparse, la basura, las ramas y todo tipo de desperdicios que llevan las aguas cada vez que llueve fuerte.

Se está queriendo echar a andar el proyecto millonario de la recomposición de La Chureca. Queremos mejorar ese foco de contaminación y las condiciones de los que allí trabajan. Pero mientras se va a hacer ese nuevo vertedero de basura, las calles de Managua siguen siendo el mayor vertedero de basura. Están ya las pilas de oxidación para ir limpiando el Lago de Managua, pero ¿qué pilas pueden aguantar las toneladas de basura que arrastran las lluvias?

Hay que cuestionar a la Alcaldía, pero primero tenemos que revisarnos y cuestionarnos nosotros. Yo sentí muy feo cuando un visitante de Managua me dijo secamente: ustedes son muy cochinos. Y qué le podía yo responder si la basura brota por todos lados. Hay un problema que toca a la Alcaldía. Pero a nosotros nos toca hacer una campaña de educación ambiental y nos toca organizarnos en los barrios por la limpieza de Managua y por la salud de nosotros mismos, y en especial de nuestros niños. El otro día, cuando empezó a llover, unas personas sacaron su basura y ramas a la calle….para deshacerse de ellas. Y después de las lluvias otras personas llevaron sus sacos de basura y los echaron al cauce cercano. Si vemos los cauces, por ejemplo el que está cerca del Huembes, junto a la calle que baja del Hospital la Mascota, cuando hay poca agua, se ve un inmenso charco de basura. Y así por todos lados. Otra gente le paga al carretonero o a un indigente para que se lleve la basura y la quite de la puerta de su casa, y la vaya a echar a otra calle o al cauce.

En la Escuela Japón, del Bo. Adolfo Reyes, junto con Hábitat, han estado organizando la campaña Escuela Limpia, Barrio Limpio, Nicaragua Limpia. Es una iniciativa educativa que involucra a alumnos, maestros y padres de familia para reforestar y para evitar que la gente tire la basura en la calle o en el cauce cercano a la escuela. También la campaña explica que la quema de basura contamina el medioambiente, etc… La entrada de otro barrio era un basural. Después de la Misa del domingo pasado, los vecinos discutieron y se organizaron, y hoy eso está limpio. Ojalá algo semejante se hiciera en todas las escuelas. Ojalá por la radio y la TV se hicieran campañas de educación ambiental, del manejo correcto de la basura y de prevención de desastres en tiempo de lluvias. Y entre las tareas del Movimiento Comunal y de los CPC debería estar el de la campaña de educación y limpieza de nuestras calles y cauces.

Y una sugerencia importante para la Alcaldía --además de mejorar el servicio de limpieza: Los cauces abiertos son un problema serio para la limpieza de Managua, y un peligro también para los niños que en medio de la lluvia juegan y tratan de sacar algo de las aguas. ¿Por qué la Alcaldía no hace un proyecto ambicioso de entubar todos los grandes cauces de Managua? Talvez la Embajada de Japón que ha ayudado tanto en construcción de puentes y carreteras, podría asumir ese proyecto. En otras ciudades los antiguos cauces hoy están entubados y bajo el pavimento, y sirven para vías rápidas, ampliación de calles o pequeños espacios verdes. Y aquí mismo, hace años gran parte de la Radial Santo. Domingo tenía un cauce abierto --apenas protegido por unas alambradas. Esta medida de entubar los cauces, junto con mejorar el servicio de limpieza y sobre todo con campañas masivas y con un cambio de conciencia de nosotros como población, haría de Managua una ciudad limpia, una ciudad sana.

Se me olvidaba otra sugerencia: en la ciudad de México, en tiempo de lluvias, hay un operativo “tormenta” un poco complicado pues es una ciudad de 20 millones de habitantes. Pero tiene elementos sencillos que se pueden hacer también aquí: En cada Delegación o Distrito hay un campamento en tiempo de lluvias con el personal y la maquinaria necesaria para acudir pronto en caso de derrumbes, caída de árboles, drenajes tapados, carros atrapados, etc.. Son campamentos para atención rápida en tiempo de tormenta, de lluvias torrenciales. Algo semejante puede haber en cada distrito y tener ya de antemano señalados los focos rojos de los sitios más peligrosos.

La Alcaldía a su faena y colaboremos con ella y exijámosle. Y nosotros entremos en una campaña educativa a fondo en torno a la limpieza o ¿esperaremos hasta que nos caiga encima la gripe porcina-cochina?

*Mesa de Participación Ciudadana.
Comunidades Eclesiales de Base.
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