• Mayo 29, 2009, 10:57 a.m.
Necesitamos asegurar que los alimentos populares que adquirimos en la calle sean más limpios por el bien de nuestra salud. En muchos comedores, puestos de “fritangas” y otros lugares no siempre se ponen en práctica los hábitos de higiene más adecuados para garantizar la inocuidad de los alimentos.

Por lo general, las personas que tocan y despachan la comida son las mismas que reciben las monedas y billetes mugrosos. La inmundicia de los billetes se puede mirar bajo un microscopio, pero lamentablemente la mayor parte de estas personas ni siquiera conocen un microscopio. Con dicho instrumento se podrá observar microbios, mohos, gérmenes, virus, etc. Esos organismos microscópicos obviamente no existen en las mentes de las muchas personas que atienden comedores, “fritanguerías,” panaderías, etc. El hecho científico es que esos microorganismos pueden causar graves enfermedades y hasta la muerte, más ahora con la inminente influenza humana.

Éste es su llamado para que todas aquellas personas que participan en la preparación y venta de los alimentos, tomen las medidas higiénicas sanitarias necesarias para no atentar contra la salud pública de los ciudadanos. Una de las más importantes prácticas higiénicas, consiste en que debemos garantizar que la persona que recibe el dinero no toque los alimentos.

Por otra parte, el Ministerio de Salud deberá emprender acciones con el fin de urgir a las cocineras, meseros y asistentes para que mantengan buena salud, aseo personal y tomen otras medidas necesarias, por ejemplo, el uso de redes para sostener el pelo y hasta cubre bocas, para evitar que los comensales o consumidores se enfermen.

Cuando los funcionarios del Minsa realicen supervisiones, éstas deberían tratar de persuadir a dichas personas para brindar alimentos sanos y limpios. Los alimentos deben guardarse en lugares seguros donde no lleguen ratas y cucarachas. Por otro lado, la basura y los servicios higiénicos no deben estar en la misma área de la cocina.

Independientemente de que exista o no una pandemia, estas medidas deberán ser permanentemente ejecutadas y supervisadas por las personas y autoridades correspondientes. Asimismo, se debe emprender campañas educativas para contar con el apoyo efectivo de las personas que estén involucradas en este tipo de servicios ya sea en restaurantes, mercados, pulperías o en cualquier otro lugar público.

*Traductor y escritor
ebacca7@gmail.com
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