• Jul. 17, 2009, 5 p.m.
El país amaneció más pequeño. El 13 de julio del 2009 pasa al calendario de las anti-efemérides. Será una fecha nada agradable para los nicaragüenses, su historia y principalmente su geografía: nuestra frontera sur desde tres millas inglesas después del Viejo Castillo hasta Punta de Castilla, en el Caribe, quedó disuelta.

Nicaragua, en la práctica, sólo conserva “la Soberanía y el Sumo Imperio” de la copa de los árboles -- y en esa extensa rivera ya quedan pocos -- hasta la Constelación de Orión, ni una nebulosa más. Pero el agente Carlos Argüello en La Haya exclamó: “El fallo es un éxito rotundo para Nicaragua”.  

No sé de otros países que cuenten en su límite territorial un prolongado “hueco” de 138 kilómetros, donde la gente de un vecino Estado pueda llegar, entrar, disfrutar, celebrar, pachanguear, aprovechar o lo que sea, sin pagar un centavo, y todavía el forzado anfitrión diga alegremente: ¡Pero los intereses de nuestra nación quedaron totalmente protegidos!  

Nada estaba en discusión. No había nada que negociar en La Haya. El Artículo VI del Tratado Cañas - Jerez habla -- hablaba -- clara y tajantemente del derecho de navegación de Costa Rica con “objetos de comercio”. Objetos, aún en inglés, objects, se refiere a objetos, no a sujetos, mucho menos a “objetivos” o “fines”. Pero, a partir del amanecer del 13 de julio, tales “objects” pasan por arte de la magia negra jurídica, a ser turistas. Sin embargo, “el fallo es un éxito rotundo  para Nicaragua”.

Lo de guardias armados nunca debió tomarse en cuenta, en tanto Costa Rica carece de ejército. Sólo era una cortina de humo para distraer la pretensión mayor: que Costa Rica añadiera a su paisaje nacional al Río San Juan. Y el país del sur ahora vende la belleza escénica de Nicaragua como suya. La CIJ sólo oficializó la explotación tradicional del río. Con todo, “el fallo es un éxito rotundo para Nicaragua”. 

Los grandes logros del equipo de Nicaragua en La Haya son: el "derecho a exigir que los barcos costarricenses y sus pasajeros se detengan en el primero y el último puestos nicaragüenses, ubicados en el trayecto del río San Juan". Controlará además la identidad de los pasajeros. Y que pongan la bandera de Nicaragua en el mástil.

El órgano oficial de comunicación de la administración actual, “El 19”, exalta: "Costa Rica tiene derecho a la libre navegación en el río San Juan para fines comerciales", pero no de policías armados ni al traslado de armas o municiones, según el fallo difundido por la CIJ, principal institución judicial de las Naciones Unidas. Los “objetos de comercio” del Tratado Cañas - Jerez quedaron demolidos en el amanecer del 13 de julio, al ser cambiado por “fines comerciales”.

El agente nicaragüense, desde La Haya dijo: "Los intereses verdaderos de Nicaragua quedaron totalmente protegidos y las pretensiones de Costa Rica quedaron absolutamente limitadas".  Proteger, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua -- a menos que la CIJ también se haya pasado llevando con el fallo su original significado -- es: “amparar, favorecer, defender”. Y total: es  “General, universal y que lo comprende todo en su especie”.

¿Qué nos queda ahora? A como vamos, creo que debemos defender la Soberanía y Sumo Imperio del Río Ochomogo. No vaya a ser y don Carlos Argüello, en un próximo capítulo en Holanda, cuando Nandaime sea compartida con Guanacaste,  nos salga diciendo: “El fallo es un éxito rotundo para Nicaragua”.

Descanse en paz ( R.I.P.) nuestra ex frontera sur El Castillo - Punta de Castilla.
Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus